sábado 11 de febrero de 2012

Negras Navidades (Black Christmas) (1974)

 Conocida también como 'La Residencia macabra', 'Navidad sangrienta' y 'Noche de Terror'

Año: 1974.
Género: Horror.
País: Canadá.
Duración: 98 minutos.
Dirección: Bob Clark.
Intérpretes: Olivia Hussey, Keir Dullea, Margot Kidder, John Saxon, Andrea Martin, Marian Waldman.

"Las integrantes de una fraternidad universitaria se disponen a festejar la noche de la víspera de Navidad. La celebración se convierte en una traumática pesadilla cuando unas llamadas obscenas rompen la serenidad y dejan claro que un psicópata esta acechando a las chicas que residen en el campus."

 Cuatro años antes de que el género del horror cambiase para siempre con la entrada de  John Carpenter y su Halloween en 1978, hubo un antecedente más que indica que el slasher no nació con la persecución imparable de Michael Myers, sino que todo comenzó en una hermandad de señoritas en plenos festejos navideños, con llamadas acosadoras que llevarían a una matanza indiscriminada: con Billy nació el verdadero terror.

 En medio de los festejos por Navidad, el grupo de mujeres recibe una llamada de un desconocido. ¡Es el acosador de nuevo!, clama Jess, la protagonista principal, incidiendo que no es la primera vez que el pervertido llama para asustarlas con sus obsenidades sin filtro. ¡Como para no asustarse con esa voz macabra que proviene del otro lado del teléfono! No hay grandes momentos de terror puro en el film, pero cada llamada es una tortura, porque el tono de voz del acosador verdaderamente transmite miedo a cada poro del cuerpo.

 Como película de horror de los 70, Black Christmas no podía actuar sin tener una calma relativa durante todo su metraje para ir aumentando poco a poco el nivel de inseguridad. Muchos dirán ¡No pasa nada durante casi toda la película! pero esa es la gracia de las películas de esa época: se concentraban más en construir los personajes, en avanzar paso a paso, en mostrar apenas lo suficiente para sugerir, antes que tirar toda la carne al asador y elevar exponencialmente la violencia, como hoy en día,  y como bien se puede ver en el remake de este mismo título (cuya reseña pueden encontrar aquí)

 A diferencia del remake, esta vez los personajes son un grupo que se reduce a la dulce Jess, la tranquila Phyl, la borracha Barb, la inocentona Clare y la madre de la hermandad, una señora Mac subida de tono. Olivia Hussey compone a una Jess que transmite angustia cada vez que le toca atender el teléfono y escuchar la voz del acosador, mientras que la otra cara de la moneda es la zarpada Barb de Margot Kidder (la Lois Lane de las Superman de Christopher Reeve) la hermana borracha a la que no todas quieren pero que tiene los mejores momentos de la película; Andrea Martin interpreta a la rara Phyl con sobriedad, mientras que la señora Mac de Marian Waldman es extremadamente hilarante cada vez que nos muestra donde esconde sus reservas de alcohol; es extraño como hicieron encajar esas escenas graciosas durante la primera parte de la película, pero funcionan.
 Por otra parte, el elenco masculino acompaño soberbiamente a las féminas: por un lado tenemos al Teniente Fuller de John Saxon (el padre de la heroína de A Nightmare on Elm Street de Wes Craven) y por el otro a Keir Dullea y sus magnéticos ojos azules siendo Peter, el conflictuado novio de Jess. Muy buen trabajo de parte de los dos.

 El director Bob Clark hizo un buen duo con el guionista Roy Moore; Clark expmirió al máximo la enorme casa para tener varias tomas de la acción entre paredes con un ojo avizor inquietante, apacible pero atento, en donde se destaca más el punto de vista del asesino, técnica que luego se haría reconocida con los ataques de Michael Myers en Halloween; esos ratos en los que somos el asesino, y escuchamos su respiración, son únicos.
 Por otro lado, el guión de Roy Moore es sencillo y va al grano, está plagado de personajes interesantes y no recurre a trucos mañidos con respecto a la acción y las muertes, es más, deja un par de cabos sueltos, y principalmente la historia detrás del asesino, para que cada uno se arme la historia previa y lo que pasa en la conclusión del film. Raras veces una película de horror te deja picando el final para que uno arme el rompecabezas por sí mismo.

 Black Christmas es un hito en la historia del cine de terror, originando en sus fotogramas lo que luego sería una constante a seguir en propuestas de esta clase; es una pena que la avalancha de historias similares la haya llevado al ostracismo, pero que es una ficha importante en la historia del horror, lo es, y nadie le va a quitar ese título.


  Calificación: A

miércoles 8 de febrero de 2012

Juego de Tronos

"En el legendario mundo de los Siete Reinos, donde el verano puede durar décadas y el invierno toda una vida, y donde rastros de una magia inmemorial surgen en los rincones más sombríos, la tierra del norte, Invernalia, está resguardada por un colosal muro de hielo que detiene a fuerzas oscuras y sobrenaturales. En este majestuoso escenario, lord Stark y su familia se encuentran en el centro de un conflicto que desatará todas las pasiones: la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder, la lujuria y el incesto, todo ello para ganar la más mortal de las batallas: el trono de hierro, una poderosa trampa que atrapará a los personajes y al lector."

 Luego del viaje épico fantástico y el alucinante mundo creado por John R. R. Tolkien, pensé que en el plano de la literatura fantástica y épica no quedaba nada más por explorar o, mejor dicho, nada que se asemeje a la Tierra Media. No voy a ser un hipócrita y decir que conocía a la saga de Canción de Hielo y Fuego desde antes de la maravillosa serie de HBO, pero lo cierto es que apenas había escuchado comentarios al pasar de ambientes un tanto BigBangTheorianos (espero que entiendan mi pequeña burla acá) y nunca les presté atención hasta momentos después de terminar el décimo capítulo de la primera temporada de la serie.

 La serie me cautivó completamente, y no fue hasta que leí el libro en el que se basaba que me di cuenta de hasta qué punto llegaron los creadores para adaptar con sumo lujo de detalles la intrincada red de traiciones y acción que posee Juego de Tronos, el primer libro de la saga que constará de un total de siete, y de la que no puedo despegarme.

 Pero primero, un anuncio: ni lerdos ni perezosos, la editorial Plaza y Janés sabía que estaban frente a un exitazo, y por eso decidieron cobrar el libro con la inusual cifra de $150 pesos; por suerte, descubrí que la versión en inglés estaba disponible (así como también sus dos secuelas) por $56 pesos: prácticamente, con la plata del primero en castellano puedo conseguir las primeras tres novelas en inglés y leer la saga en su idioma original. Tengo la suerte de saber inglés fluidamente, pero igual sigo pensando que es un precio injusto para aquellos que no manejan bien el idioma.

 En fin, a lo que ibamos.
 George R.R. Martin, maldito bastardo. No puede creer todavía que alguien pueda construir un mundo tan variado de personajes y con tantos detalles como lo hizo Martin en su obra; esta historia de vicisitudes reales en la que las ansias de poder hacen sucumbir a todos los personajes está contada desde muchos puntos de vista, concretamente ocho en el primer libro, con tres escenarios diferentes que cubrir. Algunos personajes están en la misma trama y es así que podemos ver algunos problemas desde diferentes ópticas, mientras que otras tramas cubren el restante de los escenarios. Sin lugar a dudas, la trama central que involucra a la familia Stark casi al completo es la línea general más desarrollada y la más interesante de seguir, con todas las intrigas palaciegas que son casi imposibles de dejar de lado. Por eso, cuando la historia cambia de enfoque y se dirige hacia la Gran Muralla de Hielo, o cruzando los mares para contar la historia de la desterrada heredera Danaerys, uno no puede dejar de sentirse decepcionado por el brusco cambio, pero igualmente, las historias estan interconectadas y no son un desperdicio en absoluto.

 Antes hablaba del desarrollo magnífico de los personajes; están tan bien descriptos, con sus personalidades y sus enojos, sus lealtades, sus odios, que se notan humanos por demás, pero tan bien caracterizados que o se ama a los buenos o se odia rotundamente a los villanos. No hay medias tintas, y los buenos no siempre ganan, como pude descubrir tristemente en este primer libro... aunque la venganza será hermosa. Otro punto que me dejó helado al ir leyendo la novela es la facilidad del autor de sacrificar a personajes importantes en favor de una historia realista: al matar despiadadamente a un grupo variopinto de puntos claves en la historia crea esa sensación de desasosiego y temor de que nadie llegue vivo hasta el final; ese temor a lo inesperado hace al libro grande también.

Creo que tengo una nueva adicción, no puedo parar de leer el libro, y aunque me costó su tiempo terminarlo en inglés, seguiré leyendo así para embeberme de lo genuino de su escritura. Fanáticos de la épica fantástica, y para todos aquellos buscadores de una historia rebuscada, traidora e intrigante, están de parabienes. Hay Juego de Tronos para rato...
Calificación: Excelente

martes 7 de febrero de 2012

La chica de al lado

"Los suburbios en una ciudad cualquiera de los Estados Unidos en los años 50. Calles sombreadas, con el césped bien cortado, árboles en líneas perfectas y casas acogedoras. Un lugar tranquilo y bonito donde crecer, siempre que no seas la adolescente Meg o su hermana tullida Susan.
En una calle sin salida, en un oscuro y húmedo sótano de la casa Chandler, Meg y Susan, cuyos padres han muerto, están cautivas a manos de una tía lejana que está cayendo progresivamente en la locura. Una locura que está trasmitiendo a su familia, y finalmente al barrio entero."

 Jack Ketchum vuelve a deslumbrar con otra historia acerca de los recovecos más oscuros de la mente humana en La chica de al lado, quizás una historia no tan desbocadamente brutal como la excelente Al acecho (reseña) pero igualmente de fuerte para todo aquel que no esté familiarizado con la simple pero feroz prosa de Ketchum.

En esta historia que comienza cual The Body, la historia de Stephen King, un grupo de amigos en los fabulosos años 50 ven alterada su vida cuando al barrio se sume la joven Meg, una (para ellos) despampanante chica de 14 años y su hermana discapacitada Susan, que nunca sale de la casa de su tía Ruth.
 La narración corre por cuenta de los ojos de David, un chico de 12 años que, en su adultez, intenta sacarse un peso de encima de su mente contando al lector lo sucedido durante los fatídicos días de verano en el sótano de los Chandler.

No hay una clara explicación al porqué empiezan las atrocidades, ni porqué el personaje adulto entre los chicos inicia el ciclo de vejaciones contra las jóvenes, no hay una razón concreta a sus acciones y eso es lo que hace a la trama más y menos interesante y tétrica: no hay un motivo ulterior al que se explica en la novela, y, o bien puede ser que la adulta se va sumergiendo poco a poco en la locura, o tiene un motivo por el cual hace lo que hace. Aunque debe ser que el mal corre en la sangre, porque los chicos le siguen el macabro juego al pie de la letra, y ningun jovencito que se precie creo que llegaría lejos torturando a alguien, aunque la tortura esté disfrazada como un pícaro juego de chicos.

 La brutalidad manejada por Jack Ketchum es bastante pesada, pero lo que noté es que no llegó al nivel gráfico de Al Acecho, donde no se dejó ni un tapujo en el tintero, y acá tiene momentos tensos, tristes y zarpados pero al llegar a cierto punto, elige mirar hacia otro lado y es como desanimador, pero entiendo que es la visión del autor/narrador y la respeto. Lo que sí, se deja leer fácilmente y es bastante atrapante (lo terminé de leer en días); uno quiere llegar hasta el final para saber que destino les depara a los protagonistas, y en contar la trama ágilmente es una proeza de la que Ketchum puede estar orgulloso.

 Es una pena que no llegue más literatura de Jack a las librerías: en años han llegado tan sólo Al Acecho y La chica de al lado, y teniendo en cuenta que son más de una decena de libros en la obra del autor, es algo triste, pero sé que evnetualmente llegarán más obras de un literato del horror tan peculiar como él.

Calificación: Buena

viernes 27 de enero de 2012

Los Descendientes (The Descendants)

 Año: 2011
Género: Comedia dramática.
País: Estados Unidos.
Duración: 115 minutos.
Dirección: Alexander Payne.
Intérpretes: George Clooney, Shailene Woodley, Amara Miller, Nick Crause, Patricia Hastie, Matthew Lillard, Judy Greer, Beau Bridges.

"Matt King, hombre casado y padre de dos niñas, debe reevaluar su pasado y navegar su futuro cuando su esposa se ve involucrada en un accidente en lancha, a las afueras de Waikiki. Intenta torpemente reparar la relación que tiene con sus hijas —Scottie, una precoz niña de 10 años, y Alexandra, una joven rebelde de 17 años — mientras pondera la decisión de vender la tierra de su familia. Los King son dueños de una parte de las últimas e invaluables parcelas vírgenes de playa tropical de las islas, que fueron parte de un legado de la realeza hawaiana y de misionarios.
Cuando Alexandra le deja caer la noticia de que su madre estaba en medio de un amorío al momento del accidente, Matt debe de replantearse totalmente su vida, sin dejar de mencionar su legado, durante una semana de decisiones significantes. Acompañado por sus hijas, se embarca en una caótica búsqueda por el amante de su esposa. A lo largo del camino, en lo que serán encuentros divertidos, problemáticos y trascendentales, se percata que finalmente está en camino en la reconstrucción de su vida y su familia."
 
 Ahora me siento mal por nunca haber visto una película del Sr. Payne; Elección, Las confesiones del Sr. Schmidt, Entre Copas, películas de las que he escuchado hablar mucho y nunca me digné a verlas. Al decidirme a ver Los Descendientes, gracias a su movimiento estos días por los Globos de Oro y su nominación a los premios Oscars, descubrí un narrador de historias nato en Payne, descubrí al actor dentro de George Clooney y que las pequeñas grandes cosas de la vida importan.

 Muchas películas han intentado retratar una familia desarmada y atípica en sus historias; lo que hace diferente a Los Descendientes es la manera de encarar esta tragicomedia, podría decirse, con sutileza y algún que otro sacudón emocional como para no perder la línea. El guión de Alexander Payne junto a Nat Faxon y Jim Rash ahonda mucho en las relaciones entre los personajes, creando vínculos creíbles principalmente entre Matt y sus hijas, así como también como se desenvuelven estos tres personajes con el resto del elenco. La situación creada particularmente para la historia escrita por Kaui Hart Hemmings no podría ser más particular además: situada en las hermosas playas de Hawaii, la historia de esta familia inusual incopora a la trama el tema de la infidelidad y además, cómo lidiar con la familia y una decisión que puede cambiar las costas de Hawaii para siempre.

 Sinceramente, tengo que empezar a explorar más el cine de Alexander Payne, porque lo que yo esperaba que iba a ser una película más del montón, carne de cañón para los Oscars,  terminó emocionándome demasiado: Payne sabe como dirigir a su elenco, sabe como tomar las riendas de una historia triste pero a la vez esperanzadora, sabe como atraer al espectador, sabe qué es lo que funciona y lo que no, sabe no aburrir en 2 horas de metraje y, por sobre todo, sabe cómo construir una relación tan difícil como la de Matt y sus hijas y evolucionarla con todas las vivencias que tienen los personajes en su camino.

 Todo el peso de la historia recae entonces en el elenco, un inspirado conglomerado de artistas que eleva el nivel del film enormemente. Al que aplaudo de pie es a George Clooney con una poderosísima actuación: pensé que el señor no sabía actuar y siempre repetía los mismos papeles, pero me dejó realmente impresionado por todos los recursos que utiliza para generar y transmitir emociones; todos los manierismos de su Matt King (como corre torpemente, las expresiones faciales, como habla) están correctamente coordinados para crear a un padre desesperado en toda regla. Imperdible. Pero también tengo que notar que el papel de Clooney no sería nada si no estuviese elevado al cuadrado por sus compañeras, las jóvenes Shailene Woodley y Amara Miller como sus respectivas hijas Alexandra y Scottie; ambas tienen momentos espectaculares en la película, y se roban varias escenas: Woodley tiene un momentazo bajo el agua que me dejó boquiabierto, y Miller está terriblemente bien dirigida para su escasa edad (y teniendo en cuenta que es su primera película) Al evolucionar la historia, poco a poco la química entre Clooney, Woodley y Miller es totalmente palpable y se siente como si de verdad fueran una familia.

 Otros papeles a destacar son el de Nick Krause como el imposiblemente tonto amigo de Alexandra, Sid, quien tiene momentos hilarantes en el film, y la pareja compuesta por Matthew Lillard y Judy Greer, ambos correctos y muy maduros. Otro pequeño papel viene de parte de Beau Bridges en una parte pequeña y significante, pero no tan trascendental como el resto del elenco.


 Los Descendientes es un soberbio drama con pintadas de comedia, con interpretaciones poderosas como la sorpresa de George Clooney en una historia sabrosa, simple y con valores. Difícil no enamorarse de los personajes, y el hermoso paisaje de las playas de Hawaii.


Calificación: A-

domingo 22 de enero de 2012

50/50

Año: 2011
Género: Comedia dramática.
País: Estados Unidos.
Duración: 100 minutos.
Dirección: Jonathan Levine.
Intérpretes: Joseph Gordon-Levitt, Seth Rogen, Anna Kendrick, Bryce Dallas Howard, Angelica Houston, Matt Frewer, Philip Baker Hall.

"Adam es un escritor de programas de radio de 27 años que es diagnosticado con un raro caso de cáncer en la columna vertebral. Con la ayuda de su mejor amigo, su madre y una joven psicóloga en un centro de rehabilitación para pacientes de cáncer, Adam aprende qué y quiénes son las cosas importantes de la vida."

 Cuando la temática de una película es por demás delicada como lo es una enfermedad, siempre la historia debe acercarse delicadamente para no herir sensibilidades primero, para tratar con naturalidad y respeto una condición tan drástica como el cáncer, y también para sentirse identificado y no como un extraño frente a la situación. 50/50 logra los tres cometidos antes mencionados, componiendo más que una comedia con toques dramáticos, un drama con tintes de comedia para alivianar el sabor agridulce del tópico.

 Si hay algo que vengo repitiendo desde hace rato, es que si una película no se hace con corazón, no tiene sentido hacerla, en absoluto. Por eso es que 50/50 es tan emocionante: basada en las vivencias acontecidas al guionista Will Reiser en carne propia, la historia de Adam y Kyle se basó en la difícil situación en la que Will se vio obligado a vivir, y salió gracias a la ayuda incomensurable de su amigo Seth Rogen, sí, el actor que se interpreta a sí mismo en 50/50. El guión de Reiser no puede ser más realista y lacónico al mismo tiempo, ofreciendo verdaderos momentos humanos aderezados con unas cuantas risas, la gran mayoría de un inusualmente estupendo Rogen. El film intenta no caer en los usuales golpes bajos de este tipo de propuestas, y aunque hay momentos verdaderamente tristes, nunca se borra ese tono burlón que presentan los personajes.

Joseph Gordon-Levitt demuestra una vez más que, frente a un peliculón como Inception o al frente de un film indie como éste, sigue entregando la misma fuerza apática tan suya; esa cara entre triste y perdida le va de perlas para un papel sutil y hermoso.
 La gran sorpresa corre por parte de Seth Rogen; usualmente no me banco para nada al actor, sólo siento que se destacó en Knocked Up, pero en 50/50 se interpreta a sí mismo, así que no hay nadie que le diga qué o cómo encarar tal o cual escena, ya que el la vivió ya: ese amigo malhablado, bocón, imberbe y desubicado finalmente encaja en la película, donde cada escena en la que aparece es una graciosada tras otra.
 Anna Kendrick tiene el papel suave y cordial que la película necesitaba; chicos, Anna vale oro y se ve tan desperdiciada en Twilight... su nominación al Oscar no fue nada al azar, tiene potencial.
 Los restantes papeles también son solemnes: Angelica Huston está fantástica como la madre sobreprotectora de Adam, y Bryce Dallas Howard juega un papel bastante seguro, cuestionable, pero interesante.

 El director Jonathan Levine filma otro trabajo interesante a su filmografía: ya había despuntado en 2006 con el pequeño pero grandioso film de horror All The Boys Love Mandy Lane y en Agosto próximo estrena la romántica zombie (?) Warm Bodies, que sigue la línea twilightera, pero 50/50 es una comedia humana bien filmada y con escenas muy bien logradas como la salida de un Adam drogrado de la primera sesión de quimio, o la confrontación de la novia que lo engaña (acá Rogen se pasa), o incluso las más emotivas como el largo camino hacia la operación. Esos momentos son terriblemente gracioso y duros, y están mezclados en una ffina línea que nunca se dirije hacia lo burdo y lo grosero.

 50/50 es una dramedia que toca un tema tan duro como el cáncer y sale airosa en su narración humana, siendo una canción a la vida misma. Con personajes estupendos, graciosos y consistentes, es un film digno de mirarse en una doble función con otra del mismo estilo, A Little Bit of Heaven, ambas películas del 2011.


Calificación: B+

Resident Evil: Retribution - Mi nombre es Alice y éste es mi mundo

  Si hace exactamente diez años alguien hubiera apostado que la (en ese entonces) nueva adaptación de los famosos videojuegos de Capcom, Resident Evil llegaría a la quinta entrega, nadie lo hubiera pensado posible. Incluso con el rumoreado final de la trilogía en 2007, nadie se imaginaba que la saga de fantaterror y acción llegara tan lejos como para presentar este 2012 una quinta entrega y una más que segura sexta. Lo cierto es que la saga ha llegado hasta ese punto, y tal parece que cuanto más polémica genera entre los fanáticos acérrimos de los videojuegos y más odio genera entre los que aborrecen la saga, más entradas se venden, porque si algo es seguro, es que con cada entrega se supera a la anterior en términos de recaudación. También se hace más obvio que con cada entrega, se sube un escalón más en lo que respecta a acción, proezas acrobáticas increíbles y monstruos salidos de las peores pesadillas, siempre con un guiño a la saga que le dio la vida.

  Resident Evil: Retribution viene pisando fuerte desde su anuncio, y ahora lo hace más. ¿Estamos ante la mejor entrega de la franquicia? Todo podría ser...

 Al comenzar esta susodicha trilogía nueva, según el escritor y director Paul W.S. Anderson, comenzó una nueva era para la franquicia: Anderson regresó a la silla directorial (nunca abandonó la escritura de los guiones de todas las entregas) y con su portentoso conocimiento del 3D armó en Resident Evil: Afterlife un espectáculo estruendoso de acción, aunque la historia hiciese un par de lagunas por momentos y la historia no fuera muy coherente. Sin más, Afterlife fue un éxito taquillero, superando todos los precedentes de la saga zombie y empujando a la creación de esta segunda trilogía.

 Los fanáticos, de parabienes, porque la actriz y columna vertebral de la saga Milla Jovovich se armó de un celular y twitteó sin parar sobre todo lo nuevo que veríamos en la nueva entrega, y no hacía más que aumentar el fuego cinéfilo y videófilo de cada uno de nosotros, impacientes por ver qué sería lo siguiente; para cuando nos enteramos de que varios personajes de la serie volverían, ya todo era una fiesta. ¿Michelle Rodriguez? ¿Oded Fehr? ¿SIENNA GUILLORY?  ¿Vuelven? Fuck Yeah. ¿Nuevos personajes? ¿Barry Burton? ¿Ada Wong? ¿LEON KENNEDY? Ya todo parece irreal, pero es así, Paul Anderson promete voltear el tablero para siempre con Retribution.

"El mortífero virus T de la Corporación Umbrella continua destruyendo la Tierra, transformando a la población global en legiones de muertos vivientes voraces. La última y única esperanza de la raza humana, Alice, despierta en el corazón del centro de operaciones más clandestino de Umbrella y descubre más acerca de su misterioso pasado a medida que se adentra cada vez más en el complejo. Sin un  refugio seguro, Alice continúa en su caza a los responsables de esta epidemia, una caza que la lleva desde Tokyo a Nueva York, Washington, D.C. y a Moscú, culminando en una impresionante revelación que la forzará a repensar todo lo que creyó que alguna vez fue verdad. Ayudada por un grupo de aliados nuevos y amigos ya conocidos, Alice deberá luchar para sobrevivir lo suficiente para escapar a un mundo hostil al borde del olvido. La cuenta atrás ha comenzado."


Impresiones del trailer: ya sabíamos que estabamos por ver algo bueno si el primer trailer para una película que veremos en Septiembre se estrena en Febrero, dos meses antes que el mismo avance para la cuarta entrega. El guiño al comercial que le da paso al avance propiamente dicho fue genial para la segunda y tercera entrega (ver dichos comerciales acá y acá) y acá vuelven a recuperarlo; muchos argumentan que es una burda venta de productos de Sony, yo digo SHUT THE FUCK UP! Es la idea del trailer.

 Tras una línea separadora entre el comercial y el trailer demasiado irónica vemos el metraje propiamente dicho: Alice, Alice y más Alice. Eso era un Licker gigante persiguiendo un auto (si, el mosntruo pegajoso y de lengua larga de las primeras películas); también hay escenas del nuevo personaje, Ada Wong, que está igualita con su vestido rojo, y también el detallazo que muchos pensaban no estaría presente: la batalla a bordo del Arcadia, prometida en el final de Afterlife y cumplida con creces según el avance. Hay un alcance cinematográfico impresionante en esta quinta entrega; no se ustedes, pero me parece que, ambientalmente, luce enorme y tiene unos escenarios dignos de grandes rompetaquillas de Michael Bay.

 Las grandes incógnitas del pequeño avance surgen en tres aspectos: primero, qué hace Alice vestida todo el tiempo con un traje de Umbrella (le sienta de maravillas, todo hay que decirlo) y bajo la lluvia, exactamente en el mismo momento en donde ocurrió la epidemia cuando llegó a Tokyo al comienzo de Afterlife; segundo, la aplaudida aparición de Michelle Rodriguez en el trailer: aparece en dos momentos y puede ser que juegue el nombrado papel dual Buena/Mala clónica tan mencionado estos días; la tercera pregunta surge al ver a una Milla rubia, vestida de civil, con una nena en sus brazos y asustada por el caos reinante en las calles de Racoon City: ¿es el tan anticipado flashback prometido por Anderson que revelará los orígenes de Alice? Los rumores dicen que la nena jugará un papel muy importante, si no en esta entrega, en la sexta. ¿Será... la hija de Alice? Tiemblo al pensarlo...

Milla luce fabulosa, se nota que le encanta hacer estas películas y que pone todo su corazón y garra en ellas, y logra vendernos el papel de heroína femenina que tanto falta en estos tiempos. Ella es única. Me uno a las protestas de que hubo un gran faltazo de Jill Valentine en el trailer, pero de seguro la veremos mucho en la película, y si así se hace esperar, bienvenida sea. Faltan siete meses para el estreno, de acá al 14 de Septiembre tenemos un largo camino por recorrer para ver Resident Evil: Retribution, pero creo que al final veremos un espectáculo hermoso y trascendental. ¿ustedes no?

Nivel de Expectativa: 10

sábado 21 de enero de 2012

Halloween II (1981)

 Año: 1981.
Género: Horror.
País: Estados Unidos.
Duración: 92 minutos.
Dirección: Rick Rosenthal.
Intérpretes: Jamie Lee Curtis, Donald Pleasence, Charles Cyphers, Jeffrey Kramer, Lance Guest, Pamela Susan Shoop, Leo Rossi.

"Laurie Strode es enviada al hospital para que se recupere mientras el Sheriff Brackett y el Dr. Loomis buscan por las calles de Haddonfield a Michael Myers. No obstante, éste se dirige al hospital en busca de Laurie..."
 Actuando más como una extensión de la original que como secuela, a pesar de haber llegado a los cines tres años después, Halloween II es la otra cara de la moneda de la historia de Laurie Strode y Michael Myers, el lado B de una noche aparentemente interminable para todos los involucrados. Pocas veces se hace cierto el dicho que las secuelas son mejores... y no lo van a escuchar acá, ya que Halloween II tiene una historia complementaria pero que en ciertos momentos se deja opacar por la original.

 Como prólogo al film, Halloween II comienza mostrándonos los últimos minutos del Halloween para, luego de los macabros títulos, comenzar su propia historia en el punto donde Michael ha escapado del Dr. Loomis y continúa acechando las calles de Haddonfield. La sobreviviente Laurie Strode es entonces llevada al hospital cercano, mientras Loomis y los agentes de la policía patrullan las calles para encontrar al asesino. Estos tres puntos de vista (el de Laurie, el de Michael y el de Loomis) poco a poco irán entrelazándose para culminar en el gran finale en el hospital, en donde el destino de los tres personajes quedará sellado.

John Carpenter esta vez decidió no dirigir la película, pero sí se encargó de escribir el guión junto a la productora Debra Hill; ambos se establecieron como prioridad en Halloween II terminar la historia que habían comenzado, a la vez que aumentaron la mitología pagana detrás de Michael Myers y le dieron una vuelta de tuerca fenomenal al porqué del acecho a Laurie por parte del asesino. Esta historia (que debería haber terminado en esta segunda parte pero que mancillaron con las secuelas) es una evolución interesante en términos narrativos, ya que asentó el cliché de las secuelas de tomar lugar en un hospital, pero la trama pergreñada por Carpenter y Hill hace aguas en el apartado víctimas.
 El staff del hospital fácilmente pueden ser los trabajadores más idiotas vistos en una película, o son terriblemente ingenuos, porque Myers ataca con sutil violencia y va acabando uno por uno con ellos sin que los demás se den cuenta de nada. Otro punto que falla es el asesinato porque sí de una joven de Haddonfield, que nada tiene que ver con la historia, sólo es asesinada para aumentar la cuenta de cadáveres al final, ó puede tomarse como la oscuridad latente dentro de Michael de asesinar la carne joven que se le cruce enfrente.

 Jamie Lee Curtis repite el papel que la hizo famosa, esta vez como una debilitada pero aún viva Laurie Strode, que debe defenderse una vez más del ataque de La Sombra; Curtis tiene ese no se qué de fragilidad y exposición que tiene un punto álgido cuando se encuentra en el estacionamiento del hospital: ese momento, cuando pide ayuda y nadie la escucha, me heló la sangre. A Donald Pleasence lo noté un poco sobreactuado en algunas partes, al principio, pero después encuentra la chispa esa que lo hizo un personaje tan rico en la primera entrega. La tercera arista de este triángulo es Michael Myers, interpretado con oscuridad y apatía por Dick Warlock, muy correcto. Esta vez, Michael no solo usa el cuchillo para matar, sino que recurre a todo lo que tenga a la mano para deshacerse de los que están en el medio; debo decir, en algunos momentos se pone bastante original. El resto del elenco, mejor ni hablar: aunque tienen momentos agradables, en general hay malos actores con algunos destellos de grandeza, pero otros momentos son terribles (me quedo con el patético momento en el que le avisan al Sheriff que su hija ha muerto, terrible)

 El director esta vez fue Rick Rosenthal, que calcó el formato perpetrado por Carpenter y logró un film agradable de ver (y disfrutable aún más en 720p) Las tomas subjetivas en las que somos tanto Laurie Strode como Michael Myers son fascinantes y penetrantes, y todo el ambiente recreado de Halloween se siente en cada escena; las calles oscuras, los disfraces, todo encaja. Incluso ese momento mala leche en el cual un chico llega al hospital con su madre y una hoja de afeitar entre los dientes (yuck) encaja. Las partituras de Carpenter hacen aparición nuevamente, arregladas un poco por Alan Howarth, y quedan de lujo con cada escena.

 Halloween II es una continuación orgánica de la historia de Michael Myers, un cierre abrupto a la saga y a la visión de John Carpenter, a la que no le falta violencia, suspenso y una vuelta de tuerca ya icónica a esta particular historia de Halloween.


Calificación: B+

jueves 19 de enero de 2012

La chica del dragón tatuado (The Girl withe the Dragon Tattoo) (2011)

 Año: 2011.
Género: Suspenso.
País: Estados Unidos - Suecia - Reino Unido - Alemania.
Duración: 158 minutos.
Dirección: David Fincher.
Intérpretes:Daniel Craig, Rooney Mara, Christopher Plummer, Stellan Skarsgård, Steven Berkoff, Robin Wright, Yorick van Wageningen, Joely Richardson, Geraldine James, Goran Visnjic, Elodie Yung, Julian Sands, Embeth Davitdz.

"Con la esperanza de distanciarse de las consecuencias de una condena por difamación, el periodista Mikael Blomkvist se retira a una remota isla en el norte de Suecia, donde el asesinato sin resolver de una joven todavía persigue a su tío, el director de una industria, cuarenta años más tarde. Enclavado en una casa de campo en la isla donde el asesino puede que siga rondando, a investigación de Blomkvist  lo arrastra hacia  los secretos y las mentiras de los ricos y poderosos, y lo une a un aliada poco probable: la tatuada hacker Lisbeth Salander."

 Hacía falta la mano extrema de David Fincher para terminar de arreglar lo poco que había que arreglar en la sueca Los hombres que no amaban a las mujeres y el resultado es una película extensa, pero muy puntillosa, en lo que apenas se detectan fallas y todo fluye como un río, un oscuro y frío río eso sí.

 Podría empezar con cualquier punto de los que componen la película, ya que todos son magníficos, pero creo que voy a comenzar por el colosal David Fincher, que fue tratado como un duque al que se le permitió todo tipo de licencias creativas queriendo encarar el proyecto tal cual es el libro, con una historia oscura y plagada de miserias y muerte por todas partes. Fincher le puso todo su corazón al proyecto en lo que él denomina correctamente como otra interpretación de la novela y no como una remake del film sueco; es más que claro que hay muchas coincidencias, aciertos y entrecruces, pero creo que esta versión es eximia por sus propios medios y no valdría la pena compararla con la original, sino en sus propios términos. 

La cámara inquieta de Fincher se mete curiosa por todos lados, y nos deja escenas maravillosas, siempre atenta a los personajes y también se demuestra implacable en cuanto a las escenas violentas, filmadas casi con un sentimiento de incomodidad para con el espectador. Técnicamente, es maravillosa, la cinematografía es impresionante y el espíritu frío y aislado de Suecia se transmite directamente hacia el espectador: hay algunos planos que me quedaron grabados directamente en la retina.

 Claro es que el guión de Steve Zaillian se permite acercarse más a la fuente narrativa de Stieg Larsson (aunque también deje en el camino ciertas líneas paralelas que, al fin y al cabo, no importaban demasiado), y así como la sueca dejaba varios cabos sueltos, acá Zaillian encara a la historia fielmente pero se permite darle una vuelta de tuerca al misterio principal, entregando una nueva resolución que no paree tan descabellada después de todo. Al enfocarse en los personajes principales de la trama, se dejan de lado un poco los secundarios que sí tenían algo de relevancia en la contrapartida sueca y quedan tal cual y como un cameo, pero de seguro veremos más de ellos en las más que posibles secuelas.

 Armado con un elenco maestro de personas, Fincher puede quedarse tranquilo porque por el lado actoral ha quedado cubierto. Daniel Craig me sigue sorprendiendo: no sólo es uan cara bonita, sino que tiene versatilidad y se ajusta cómodamente a la narrativa, aunque de vez en cuando no se prive de mostrar ese cuerpo escultural que forjó siendo James Bond.
 Rooney Mara es toda una revelación (para todo aquel que no la haya conocido antes) y el nivel de compromiso aportado es para aplaudir: no sólo se transformó estéticamente en Lisbeth Salander, sino que le puso todo el cuerpo al personaje, entregando facetas sensibles, ardientes, brutales y oscuras también; claramente, obviarla en las próximas entregas de premios sería contraproducente. Creo que le dio una imagen más inocentona a Lisbeth Salander en extrapolación con el excelente personaje bordado por Noomi Rapace.
 Christopher Plummer, Stellan Skarsgård y Robin Wright derrochan calidad actoral, mientras que el desconocido Yorick van Wageningen se salda con un papel terriblemente difícil de una manera asombrosa. Todos tienen un plus ya que hablan inglés con un leve acento sueco, lo cual es raro, inusual e interesante.
 
 Los aplausos corren también por parte de Trent Reznor y Atticus Ross, los encargados de darle vida a la película desde la música, con una banda de sonido metalizada, llena de arreglos por doquier y realzando las escenas del film de una manera brillante, oscura, melodiosa, atrapante, todo de acuerdo a las necesidades de cada momento. Ojalá la Academia no los hubiese premiado el año anterior por Red Social y sí por esta película, ya que el trabajo es más maduro y fuerte que antes.

   Creo que ambas adaptaciones del libro de Stieg Larsson exceden expectativas por separado. La versión de Fincher es oscura, deprimente y desoladora, brutal, como eran las películas en los comienzos del director. The Girl with the Dragon Tattoo no creo que decepcione a ninguno de los fanáticos de los libros y las películas, aunque vale la advertencia para aquellos no familiarizados con la saga:la violencia y la brutalidad contra la mujer está a flor de piel, no todos podrán lidiar con la carga del film. A todos aquellos que puedan, bienvenidos al mundo de Lisbeth Salander, nuevamente.


Calificación: A

domingo 15 de enero de 2012

Attack the Block

Año: 2011
Género: Ciencia Ficción.
País: Reino Unido - Francia.
Duración: 88 minutos.
Dirección: Joe Cornish.
Intérpretes: John Boyega, Jodie Whitaker, Alex Smail, Franz Drameh, Leeon James, Simon Howard, Luke Treadaway, Nick Frost, Jumayn Hunter.

"Sam, una estudiante de enfermería, es asaltada de camino a casa por una banda de adolescentes enmascarados y encapuchados. La caída de un meteorito y el ataque de una extraña criatura distraerán a los jóvenes y permitirá escapar a Sam. Tras matar a la criatura, los chicos arrastran su cadáver hasta la parte superior del bloque, zona que  ellos consideran su territorio. Mientras Sam y la policía tratan de localizar a la banda, cae una segunda oleada de meteoritos. Confiados en la victoria, ante lo que ingenuamente consideran un débil invasor, los chicos se hacen con armas, bicis y motocicletas para defender su territorio. Pero ahora las criaturas son mucho más grandes, salvajes y peligrosas; llegan decididas a vengar la muerte de su compañero y nada se interpondrá en su camino."

 Las mejores y por sobre todas las cosas, las más inteligentes, películas del género salen del Reino Unido; tales casos pueden verse en la excelente comedia zombie Shaun of the Dead, el film de acción Hot Fuzz, incluso el creador de la brillante Scott Pilgrim vs. The World es británico; es por eso que no resulta raro que Attack the Block sea una de las películas sobre invasiones alienígenas más entretenidas e interesantes de los últimos años, ya que con una historia de aparentemente pequeña escala se logra muchísimo cuando las ideas están bien coordinadas.

 Joe Cornish, amigo personal del grupo británico compuesto por el director y escritor Edgar Wright y los actores Simon Pegg y Nick Frost, se pone detrás de las cámaras y al mando del guión solo para contarnos la historia de estos pequeños matones de poca monta a los cuales su noche de juerga y delitos menores se verá drásticamente alterada cuando una criatura caiga desde el cielo nocturno para aguarles la fiesta. Y eso es sólo el comienzo...
  Así como estos jóvenes ironizan sobre la posibilidad remota de que la policía y los militares acudan a su rescate, el comentario social se entremezcla con la trama de la película, cuando la invasión se cierne muy cerca del bloque de departamentos donde vive el grupo y la película cambie ese enfoque de gran escala a una batalla personal e íntima: ya lo dice la tagline del poster, es barrio contra espacio exterior.

  Al principio pensé que el guión de Cornish estaba representando un estereotipo bastante erróneo al mostrar a este grupo de chicos de clase social media tirando a baja como un puñado de forajidos a los que no les importa nada, pero con el correr de los minutos esa impresión va cambiando cuando los personajes vayan dimensionalizándose y haciendo que el espectador genere empatía con ellos. Gran parte de este sentimiento se logra a través de un elenco fresco, relajado y juvenil, a la cabeza de un excepcional John Boyega como el jefe matón Moses, un chico parco y de pocas palabras que maneja al grupo tranquilamente y con respecto; grande es el futuro para el joven Boyega. El grupo de jovencitos no desentona alrededor de Boyega, todos tienen diálogos graciosos y muy al corriente de las tendencias de ahora, acompañados cordialmente por la Sam de Jodie Whitaker, haciendo un trabajo lindo y en contraparte a los bandidos del bloque. Apenas si tiene un cameo Nick Frost como el cuidador del herbario, pero siempre es agradable verlo en pantalla.

 Attack the Block, por otro lado, gana fuerza con una historia rápida, que no pierde tiempo en presentar las escenas de suspenso y acción mezcladas con los momentos de relajo (pocos) para estos chicos; durando unos justos hora y veinte minutos le son suficiente para comenzar, entramar y terminar la película correctamente, enlazando todos los cabos sueltos en la trama. A pesar de contar con un presupuesto acotado, Joe Cornish se las ingenió para hacer lucir a su film como una verdadera estrella, con una locación bastante común y barrial londinense, y enfocándose en los maravillosos efectos especiales: las criaturas tienen un diseño sencillo y a la vez innovador, y se acoplan al elenco de carne y hueso perfectamente. De más está decir que se ven escalofriantes y no causan gracia, para nada.

 Creo que el último acierto que queda por destacar es utilizar a una banda como Basement Jaxx para la música incidental. Siguiendo los pasos de Daft Punk en TRON: Legacy y The Chemical Brothers en Hanna, Basement Jaxx eleva la película a otro nivel con un score rápido y furioso, bien actual y acorde a la esencia de la película.

 Puede que no hoy, puedo que no mañana, pero Attack the Block seguro se convertirá en una película de culto en algún momento. Es Goonies + Aliens, tiene un poco de tinte Amblin en sus raíces, y está más que seguro que es una película entretenida, una pequeña gran joya del cine de ciencia ficción.


Calificación: A-

jueves 12 de enero de 2012

Historias Cruzadas (The Help)

 Conocida también como 'Criadas y señoras', 'Vidas Cruzadas' y 'El Color de los Sentimientos'

Año: 2011
Género: Comedia dramática.
País: Estados Unidos.
Duración: 137 minutos.
Dirección: Tate Taylor.
Intérpretes: Emma Stone, Viola Davis, Octavia Spencer, Bryce Dallas Howard, Jessica Chastain, Allison Janney.

"Mississippi, año 1964. Skeeter es una chica de la sociedad sureña de Estados Unidos, que regresa de la universidad decidida a convertirse en escritora, pero que revoluciona la vida de sus amigos –y la de una pequeña localidad de Mississippi— cuando se propone entrevistar a las mujeres negras que han pasado su vida cuidando a prominentes familias de la zona.  Aibileen, el ama de llaves de la mejor amiga de Skeeter, es la primera en hablar, para consternación de sus amigos de la cerrada comunidad negra.
  A pesar del peligro que esto significa para las antiguas amistades de Skeeter, la colaboración entre ella y Aibileen continúa, y pronto más mujeres –con mucho que decir- se atreverán a contar sus historias. En este camino, se forjarán nuevos lazos y hermandades, pero no sin antes atravesar con esfuerzo y sufrimiento los cambios que llevarán a una nueva época."

 Historias sobre el racismo, las conocemos de memoria, ya que han habido tantas como público para cada una de ellas. No es nuevo que Hollywood ama este tipo de propuestas dramáticas, pero el público ya nota la temática agotada. ¿Que hace entonces que The Help haya sido un éxito rotundo de taquilla en 2011? La respuesta es contar una historia racial con toques de humor sensibles y apoyarse en un elenco extraordinario para llevar a flote este tumulto de historias cruzadas que son una delicia para los ojos.

 Eugenia 'Skeeter' Phelan es una joven periodista que regresa a su pueblo natal en Jackson, Mississippi para descubrir que nada ha cambiado: las criadas negras, así como la mayoría de la población negra de Jackson,, todavái siguen sometidas al yugo del racismo por la comunidad blanca, lideradas por la infame y popular Hilly Holbrook, que domina a las jóvenes madres de jackson con puño de hierro y no deja entrar a su grupo selecto a la nouveau riche Celia Foote, una joven extremadamente cariñosa. Las historias de Skeeter y su familia, Hilly y sus amigas, y la de Celia se entrecruzarán junto a las de las criadas, representadas a la cabeza por Aibileen y Minny, cuando Skeeter planee una historia que es demasiado buena para no ser contada, y demasiado peligrosa para las criadas si se llega a saber que estan involucradas en el asunto.

 El director Tate Taylor adaptó el libro de su amiga personal Kathryn Stockett en una historia de más de dos horas de duración que pocas veces decae y que siempre mantiene ese ritmo constante entre el drama puro y la comedia picaresca más divertida; cierto es que en algunos momentos se recurre al golpe bajo para emocionar al espectador a toda costa, pero el balance general es bastante positivo. Nunca Taylor se pasa de la raya, incluso en los momentos más tensos del film cuando hay un asesinato (tranquilos, ninguno del elenco principal) y el ambiente es bastante ominoso y oscuro; el tono está bien tratado y no se recurre a mostrar un cadáver, sino insinuar. Todo se insinúa. Aplausos también por la increíble recreación de los años '60, una verdadera joyita.

 Sin embargo, más allá de la historia, la ambientación y la correcta dirección, The Help se destaca por sobre otras películas del género por un elenco absolutamente profesional que descolla en cada escena. El núcleo principal es el protagónico de Emma Stone, tan radiante y fresca como siempre, sumando un papel divertido y cálido a su currículum; pero las palmas se las llevan Viola Davis y Octavia Spencer como las criadas Aibileen y Minny respectivamente, quienes tienen una química sorprendentemente creíble y le dan el realismo necesario a la historia como para querer ver la película con ellas dos en todas las escenas. Hay muchos rumores de Oscar para ambas, del todo merecidos, ya que son las verdaderas joyas del film.

Acostumbrado a verla en papeles de fémina en peligro, la imagen de Bryce Dallas Howard me cambió totalmente al ver a la déspota que interpretó en Hilly Holbrook, una dama de cuidado, llena de prejuicios y con una imagen pública intachable. Otra pequeña sorpresa fue la Celia Foote de Jessica Chastain, la joven explosión del 2011 que rueda un personaje sufrido, con una historia de vida terrible, pero que nunca baja los brazos y nunca deja que la sonrisa se le vaya de la cara. Hermosa.

 Divertida, emocional, profunda, The Help es una historia conocida, impulsada por una dirección soberbia y un elenco magnánimo, tanto que hace de la película una propuesta imperdible para aquellos que gustan de los dramas combinados con comedia ligera.


Calificación: A