sábado, 1 de junio de 2013

Masacre en Texas (Texas Chainsaw)

 Conocida también como 'Herencia Maldita' y 'La Leyenda Continúa'

Año: 2013
Género: Horror.
País: Estados Unidos.
Duración: 92 minutos.
Dirección: John Luessenhop.
Intérpretes: Alexandra Daddario, Dan Yeager, Trey Songz, Scott Eastwood, Tania Raymonde, Keram Malicki-Sanchez, Shaun Sipos, Paul Rae, Tom Barry,  Bill Moseley, Gunnar Hansen, Marilyn Burns.


"Hace 20 años, la problación de Newt se vengó de la familia Sawyer por haber ayudado al loco de la motosierra, también conocido como Leatherface. Creían que toda la familia habia muerto, pero el bebé de los Sawyer sobrevivió y dos de los vigilantes del pueblo se lo llevaron en secreto y la criaron como hija propia bajo el nombre de Heather. Cuando Heather cumple los 20 años recibe la noticia de que es adoptada y su abuela la contacta para notificarla de una herencia recibida.."

 El regreso a la pantalla grande por parte de uno de los asesinos más recordados de los anales del cine es siempre bienvenido. Reformulo, ¿siempre? Por supuesto, escuchar sonar una vez más a esa motosierra que alguna vez Tobe Hooper nos presentó en 1974 y creó una saga brutal que, al día de hoy, llega a su séptima entrega entre secuelas, remakes y otras yerbas.
 ¿Cual es el problema de Texas Chainsaw entonces? Si bien resulta una entretenida adición a la longeva serie, sus aires de reimaginación y muertes desbordadas de sangre no son ayudadas por un guión flaco y tenue, con más baches de los que puede cubrir, y un giro en la historia bastante polémico que termina de diluir lo que, de otra manera, hubiese llegado a ser una entrada interesante en la vida y obra de Leatherface.

 Texas Chainsaw - perdió el Massacre, imagino, por sensiblería americana -  continúa la línea argumental de The Texas Chainsaw Massacre, comenzando su encuadre narrativo unas horas después del escape de Sally Hardesty, la heroína. Una turba iracunda del pueblo se ha cansado de la vista gorda de la Ley para con los Sawyer y elige hacer justicia por mano propia. Los cameos de Bill Moseley y Gunnar Hansen -  el Leatherface original -  se agradecen y ayudan a unir mejor la vieja versión con la nueva. Lamentablemente, el hoyo más profundo e hiriente del film yace en esos primeros minutos. Un poco de matemática y sentido común nos alerta de que Texas Chainsaw ocurre en 2012, y desde 1974 han pasado 38 años. Entonces, ¿por qué la protagonista luce unos impactantes 20 años? Nunca lo sabremos, pero es preocupante el dato de que cuatro personas (Debra Sullivan, Kirsten Elms, Stephen Susco y Adam Marcus) hayan estado involucradas en el guión y no se dieron cuenta de dicha situación.

 Sin ahondar más en el asunto, la protagonista - una hermosa y crecidita Alexandra Daddario - junto a su novio, su mejor amiga y un amigo del novio se enrumban hacia Texas a recolectar la herencia de la familia que nunca supo que tenía. En el camino recogen a un autoestopista, y el quinteto de la muerte está completo. Solo resta que lleguen a destino y la furia del asesino demente se desate sobre ellos. No hay muchas más sorpresas en el guión, además de que cada uno irá cayendo de impresionantes y sangrientas maneras, al estilo que nos tiene acostumbrados el género últimamente.

  Donde la trama da un giro bastante siniestro y extravagante es en la resolución, en el conflicto final, donde el villano principal queda relegado a antihéroe incomprendido. Veamos: el hecho de que en la herencia de la protagonista también se encuentre el asesino era una idea bien planteada desde la génesis de la película, pero por X motivo no se ve plasmada con suficiente fuerza y argumento como para salir adelante. Leatherface siempre será Leatherface, un hombre crecido con la mentalidad de un niño que disfruta matar, cortar y trocear, no un pobre sujeto incomprendido. Independientemente de cómo se encare este aspecto, lo cierto es que la historia cierra de manera precisa pero deja una puerta abierta para continuar la historia, quien sabe por qué caminos.

 La dirección de John Luessenhop (Takers) me sorprendió gratamente. En ciertos momentos me encontre saltando de la tensión, esos momentos inminentes antes de cada muerte que me recordaron mucho a la original; también el hecho de que inadvertidamente la trama tenga demasiados puntos en común con la original me hace pensar que los productores le dieron el OK para reiniciar la saga una vez más, y que no se note tanto el lavado de cara, algo que les salió mucho mejor a Raimi y compañia con Evil Dead.

 Texas Chainsaw sonaba mejor de lo que luce el producto final. No es pésima y vuela un poquito por sobre encima de las continuas entregas malas de otras sagas de horror, pero eventualmente se queda corta. Aún así, es un pasable entretenimiento que, de tener ciertos arreglos, encajaría perfecto en la oxidada y brutal saga de terror.


Calificación: C+