miércoles, 21 de mayo de 2014

Godzilla

Año: 2014.
Género: Acción - Aventura - Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos - Japón.

Duración: 123 minutos.
Dirección: Gareth Edwards.
Intérpretes: Aaron Taylor-Johnson, Bryan Cranston, Ken Watanabe, Elizabeth Olsen, Sally Hawkins, Juliette Binoche, David Strathairn, Richard T. Jones.


"El monstruo más famoso del mundo se verá enfrentado a criaturas malévolas que, impulsadas por la arrogancia científica de la humanidad, amenazan nuestra mismísima existencia."

No recuerdo con malos ojos la Godzilla de Roland Emmerich de 1998. No puedo negar que es una diferencia abismal y muy estereotipada de la original de 1954 - que todavía sigo sin poder ver, ya remediaré ese error - pero aún con todas sus fallas, era medianamente entretenida... cuando uno tiene 10 años, claro.

La campaña publicitaria de la nueva reimaginación de Warner Bros. y Gareth Edwards me dejaba sin aliento con cada retazo de información, en una adaptación ambiciosa y con un elenco de lujo, digna del coloso monstruete japonés. Vista como se debe - en Imax 3D - es que puedo decir entonces que Edwards le pegó en el clavo y Gojira vuelve a rugir con todas sus fuerzas en la pantalla grande.

Saquémonos de encima lo menos estupendo de Godzilla. El guión, mano de obra de Max Borenstein, se las ingenia bastante bien para maniobrar con el nuevo origen del dios reptiliano de la destrucción, armando el rompecabezas científico de a poco. Con el intrigante y angustiante inicio en unas cuevas filipinas para luego acercarnos a la planta nuclear en Japón - detalle bastante cercano a la realidad vivida hace unos años en esa zona -, las apariciones esporádicas de Godzilla se hacen desear, pero cuando se revelan de manera espectacular en las costas de Hawaii, hace que la espera haya valido la pena. Es una pena que todo el armado de la trama se diluya con ciertas elecciones necesarias para continuar con el foco de la acción, como poner al frente al personaje de Aaron Taylor-Johnson en todos los escenarios posibles para no perderse ni un momento de la trama. Este recurso se extiende hasta resoluciones impensadas, y esa sensación estilo Cloverfield que generan las imágenes de Edwards en plena colisión de titanes se apelmaze por las necesidades del guión de tener a un héroe presencial en todo momento.

 Con esto no quiero decir que la historia sean más o menos convincente; el guión debe recubrir con suficiente sensatez el espectáculo principal que es la aparición de Godzilla y su lucha colosal con los MUTOs, y Godzilla sale airosa en ese apartado. La sorpresa que generan ver a una foránea Juliette Binoche o una sorprendida Sally Hawkins es uno de los grandes aciertos del film, donde los papeles secundarios están cubiertos por actores u actrices que uno nunca esperaría ver en el género catastrófico. Si bien la batuta la tienen la juventud encarnada en Taylor-Johnson y su esposa - encarnada por Elizabeth Olsen, que será su hermana melliza en The Avengers 2 - el peso dramático dle primer acto recae en Binoche y un sobrepasado Bryan Cranston, muy cercano a su icónico Walter White, vendiendo esa congoja característica en él que transmite pesar y empatía pura. No puedo dejar de mencionar lo garrafal de la participación de Ken Watanabe como el científico con cara de sorprendido todo el tiempo, que viene siguiendo hace rato las apariciones de estos monstruos, y que parece ser la única cara asiática que pueden reconocer los norteamericanos, con excepción de Hiroyuki Sanada.

Donde Godzilla no decepciona en lo absoluto es en el apartado técnico, donde el precio de la entrada quedará resarcido completamente en secuencias totalmente inmersivas donde la acción y la caótica destrucción arrasan con la pantalla y las apariciones mutantes generan las mejores escenas del film. Si ese rugido en los avances los dejaron con los pelos de punta, esperen a escucharlo varias veces durante la película, a todo volumen y a merced de la gigantosidad de Godzilla.

 La producción no escatimó en gastos y el diseño de las criaturas es sublime - aunque los MUTOs dejen un poco que desear - además de ejemplificar la majestuosidad del visitante nipón en toda su gloria. El resto de los efectos, apabullantes, y el sonido va directo a una terna al Oscar, por el tratamiento de los detalles, que van acompañados de una nada particular pero útil banda de sonido a cargo de Alexandre Desplat.

Con una secuela confirmada luego de una bombástica primera semana en taquilla, Godzilla finalmente conquista Occidente y promete regresar a defender a la humanidad. ¿Quiénes seran sus próximos enemigos?
Calificación: B+