miércoles, 30 de diciembre de 2015

Lo Mejor del 2015

 Y así, casi sin pensarlo, estamos al final del 2015.
 Un año que prometía mucho en cuestión de tanques taquilleros y finalmente cumplió su promesa en la mayoría de los casos. Por supuesto, no faltaron las secuelas a granel, algunas excelentes, otras impensadas obras maestras, y otras aplastadas por su propio peso y ansias de querer más, más y más.

 Como todos los años, es una tarea sumamente difícil reunir los exponentes de todo el cine anual en una sola lista. En años anteriores, dicha lista estaba fragmentada en diversas partes, pero esta vez, he optado por unirlas. Así que en el apartado de lo mejor del año verán cosas que no llegaron a estrenarse comercialmente pero deberían haberlo hecho y llegaron al mercado hogareño directamente, otras que por cuestiones de distribución son del año anterior pero llegan a las salas este 2015, y por supuesto, lo netamente anual, eso que llevabamos meses esperando y finalmente está aquí.

Ahora, sin mucho orden que digamos - alfabético, y no pidan más - acá está lo mejor del 2015:


Ant-Man: si bien el plato fuerte del año para los Estudios Marvel era Avengers: Age of Ultron, el propio gigantismo del Universo Compartido de los héroes se desvirtuó demasiado, convirtiéndose su prólogo en momento con más espíritu de la propuesta. Por el contrario, la diminuta opción de Ant-Man le surtió mucho mejor efecto, apostando con pocas fichas pero valiosas, y logrando en comparación una entrada mucho más entrañable que el coloso cibernético de Ultrón. A veces, menos es más, y no hay otra mejor manera que probarlo que Ant-Man.

 Ex Machina: estén muy atentos a Alicia Vikander. Esta sueca tomó al mundo por sorpresa y 2015 es su año, con multitud de proyectos en su haber, uno más importante que el otro, pero ninguno tan enorme como el de su Eve en Ex Machina. Perversa, sensual y trascendental al mismo tiempo, esta nueva historia de cómo el ser humano traerá su proio fin con la creación de inteligencia artificial elige utilizar sus recursos de una manera inquietante y atractiva, con un puñado de personajes tan interesantes como oscuros.

 Inside Out (reseña): Pixar lo ha hecho de nuevo. No hay muchas más palabras para describir esta nueva aventura que presenta personajes entrañables y una profundidad psicológica envidiable. Como narradores, el estudio está en la cresta de la ola, y en animación, son imparables. El film animado del año.

  It Follows (reseña): La película de terror del año y de la década, me animo a decir. Brutal e inventiva a partes iguales, tiene una historia que mete miedo de en serio, sin saltos innecesarios y con una moraleja aplastante. Hace rato que no disfrutaba de la mitología de una película de género de esta manera, y más cuando su estética y excelente banda sonora remiten a lo mejor de los años '80. Me inclino ante David Robert Mitchell.

  John Wick (reseña): soy bastante reacio al cine de acción puro y duro, pero Keanu Reeves me trajo de vuelta a él con esta historia de un asesino implacable a quien no lo para nadie con tal de vengarse de los rusos que le sacaron lo más preciado que le quedaba en su vida.  En su camino se interponen matones, secuencias de acción extremadamente estilizadas y coreografiadas, y un inframundo donde los asesinos pueden descansar en un hotel de lujo por pertenecer al gremio. Una locura de historia que merecía continuar y lo hará en su esprada segunda parte.
 
Jurassic World (reseña): años y años en desarrollo infernal para volver a ver a los dinos en acción. La alegría de volver a escuchar esa fanfarria tan familiar, y que el caos se haga paso en un parque totalmente funcional y repleto de visitantes me fue suficiente para sentirme como un nene de 8 años viendo Jurassic Park por primera vez. Primer regreso a la infancia, y no sería el único este año.

Mad Max: Fury Road (reseña): si me quejaba de que Jurassic Park tardó 14 años en producirse, ¿qué me queda decir de esta secuela que tardó 30? Tanto sacarle brillo valió la pena, porque desde el primer avance presentado, sabíamos que no estábamos preparados para el desborde a adrenalina que es Fury Road, la película de acción que acaba con todas las películas de acción de acá a unos cuantos años. George Miller, a sus 70 años, ha hecho lo que muchos que menos de la mitad de su edad apenas sueñan con hacer. Y Charlize Theron, bueno, que más se puede decir de ella, es una guerrera dentro y fuera de la pantalla grande. Sean testigos de esta demoledora película, lo mejor del año sin duda alguna.

 Mission: Impossible - Rogue Nation (reseña): Tom Cruise está loco de remate, pero amamos que nos haga partícipes de su locura. Con cada nueva misión aparentemente imposible, redobla las apuestas de lo que puede hacer sin ayuda de dobles de riesgo, y el resultado es francamente impresionante. Ayuda también que la historia tenga ritmo y mucha más sofisticación que le faltó a la aventura de James Bond en SPECTRE, pero bueno, por lo pronto sigamos disfrutando de la osadía del Sr. Cruise, y la revelación de la temporada, Rebecca Ferguson.

Mommy (reseña): luego de la inquietante pero irregular Tom a la férme, Xavier Dolan vuelve a lo que mejor le sale: historias propias e histeria maternal. Con un pequeñisimo giro distópico, y ayudado por sus actrices fetiches de siempre, el canadiense vuelve a sorprender con todos sus mañierismos visuales y acústicos, y eso ya es material suficiente para una de las películas mas estimulantes del año.

 Predestination: Los Hermanos Spierig se atreven a la ciencia ficción temporal y se mandan la parte con una historia de viajes en el tiempo entretenida, sesuda y emotiva. Ethan Hawke está genial, pero la que deja sin aliento es Sarah Snook, a la cual hay que tenerla vista bien de cerca porque es una nueva luminaria joven. Imperdible.

Shaun the Sheep (reseña): Ah, Aardman, no sabíamos cuanto te necesitábamos. El excelente estudio británico, hogar de delicias como Pollitos en Fuga y Wallace & Gromit, vuelve a marcarse otro fabuloso tanto con Shaun the Sheep, una simple pero entrañable aventura que resulta gratificante y divierte a la vez que emociona. Una maravillosa fábula animada, divertida y emotiva al mismo tiempo, que no decepciona en absoluto y posiciona a Aardman como una opción secundaria cuando el dominio de ciertas compañías parece omnipotente. Una verdadera perlita.

  Sicario (reseña): Brutal descenso a los infiernos del narcotráfico donde nada es lo que parece, ni hay buenos ni malos.  Dennis Villeneuve no deja respiro alguno con escenas cruentas, de tensión al máximo exponente, y un uso de Emily Blunt que pocas veces se ha visto. Y eso si dejamos de lado el secundario robaescenas de Benicio Del Toro.

 Spy (reseña): Melissa McCarthy y Paul Feig sacan lo mejor el uno del otro, y el resultado es un vehículo muy bien aceitado que resulta profana y progresiva a partes iguales, abriendo el camino para que más comedias se permitan usar mujeres en roles protagónicos que antes eran exclusivamente masculinos. Jason Statham es un tremendo punto y aparte con su papel de comedia, que debería explotar más en el futuro.

 Star Wars: The Force Awakens (reseña): El plato fuerte nostálgico del año. Pensábamos que todo se había perdido con las mediocres precuelas, pero este salto en el tiempo treinta años en el futuro luego de la derrota del Imperio Galáctico es lo que la saga de ciencia ficción más querida de todos los tiempos regresase por la puerta grande, con una nueva historia, nuevos personajes, viejos conocidos, y mucho amor y homenaje por la serie. J.J. Abrams es el nuevo Spielberg, su toque dorado todo lo puede, y sólo resta darle las gracias por tanto.

 The Martian (reseña): The Martian rebosa de aventura, tiene un férreo sentido del humor mezclado con la aguda situación que puede presentar más de un momento dramático, pero en general la balanza se inclina más hacia el costado cómico de verle el vaso medio lleno - una broma bastante pertinente con el descubrimiento de agua en Marte - a un destino bastante angustiante. Y si agregamos una banda de sonido para el recuerdo, tenemos una ganadora entre manos.

 Trainwreck:  Si faltaba algo para coronar a Amy Schumer como una reina de la comedia, era ésta película. Y nadie mejor que Judd Apatow para entender las manías y vueltas de una comediante como Amy, a la cual se le abren las puertas de Hollywood de par en par con una comedia fantástica, deliciosa y emotiva cuando tiene que serlo. Un golazo de media cancha.

 Two Days, One Night: Brutal y demoledora fábula social y humana, con el mejor toque de los Hermanos Dardenne y con una magistral Marion Cotilliard, que se devora toda la película con la pesada mochila que debe cargar su personaje.

 Unfriended (reseña):  La película de terror más entretenida y divertida en lo que va del año. Dejando de lado a It Follows que es inalcanzable ya, la productora Blumhouse encontró otra nueva manera de encarar sus proyectos de género de bajo presupuesto y generar mayores réditos económicos.
 Simple, sencilla, con un buen concepto y la ayuda de la juventud de hoy en día, Unfriended encuentra en su economía narrativa una manera de entretener y poner nervioso a su público al mismo tiempo.

 Whiplash: Not my tempo. No hay nada más para decir.

Wild (reseña): Wild es una lucha encarnizada contra uno mismo, contra los miedos e inseguridades del pasado y el presente, y el torbellino de sentimientos que traen la vida, la muerte, la alegría y el dolor, un tour de force que le sienta perfecto a Reese Witherspoon, que acá se presenta con apenas maquillaje, a cara lavada, entregándose en cuerpo y alma - literalmente - para representar el ardoroso viaje que tiene por delante. Wild es un viaje íntimo que funciona mejor cuando se entiende las motivaciones del personaje principal. Jean-Marc Vallée nuevamente se confirma como un director de actores, y le saca jugo a unas impresionantes Witherspoon y Laura Dern, almas salvajes si las hay.

Creo que eso fue todo. Fue un lindo viaje para rememorar este año que se va, y recibir al que viene, que promete redoblar la apuesta del 2015. ¡Un brindis y hasta el año que viene!