miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cujo



"Durante toda su vida Cujo fue un buen perro, un San Bernardo grandote, pacífico, juguetón y amante de los niños. Realmente se trataba de un perro bueno y feliz. Feliz hasta que le sucedió algo, y el cerebro de perro de Cujo se cubrió de una de esas oscuridades que se alimentan de sangre. Ahora, se ha convertido en un perro asesino; doblemente cruel por cuanto la gente no conoce su mutación y aún le ve en su anterior bondad. Heraldo de un pequeño Apocalipsis, Cujo desencadenará sobre un pueblo modélico un huracán de pánico y de muerte."

Cujo: antigua palabra india que significa 'fuerza imparable'. Ya con ese prontuario uno sabe pordónde va a transitar el libro del tío Stephen. Escrito durante sus años de gloria, donde también la fama le costó un alto precio, ya que el mismo King asegura que poco y nada se acuerda de haber escrito este libro debido a la pesada influencia del alcohol en su vida durante esos momentos. Pero, si tenemos en cuenta la calidad del libro y las condiciones bajo las que fue escrito, hay que hacerle un monumento porque es un trabajo bastante sólido con los muchos toques macabros con los que el autor se ha hecho su fama.

El hecho principal que actúa como disparador de la novela es sencillo y a la vez, francamente fascinante: persiguiendo un conejo, el San Bernardo Cujo mete la cabeza en una pequeña cueva, donde un par de murciélagos lo muerden y lo contagian de rabia. Tan simple como eso y ya tenemos la receta para el horror casi lista. Por otro lado, los protagonistas en el centro del huracán son la familia Trenton: el papá, Vic, dueño de una firma de propagandas que está por irse al garete con un problemita que tuvieron los cereales que ellos patrocinaron; la mamá Donna que, aburrida de su vida de ama de casa comienza un affair algo turbio con el semental del pueblo, y el pequeño Tad, que le teme a una criatura escondida en su ropero. Claro, hay más personajes en el ruedo (la familia Camber, dueña de Cujo son los secundarios más relevantes) y cada uno se mueve cual ficha de ajedrez para que la situación asfixiante sea propicia: Donna y Tad, encerrados en su auto, a merced de los ataques incontrolables de un rabioso Cujo.

 Hasta llegar a ese momento crucial en el libro, King se encarga de construir una historia para los personaje principales: si bien la novela por momentos sigue la odisea de Vic Trenton de mantener su firma intacta con el problema de los cereales, el mayor peso dramático recae en Donna, la esposa infiel, quien piensa que el ataque del perro y todo lo que les sucede es un castigo divino por haber traicionado a su esposo. No sólo es eso, sino que la explicación de la infidelidad no la justifica, sino que la hace más humana, frente a su marido y al lector; por otro lado, Charity Camber tiene una historia secundaria enfrentando al retrógrado de su marido, un neandarthal social que pretende arrastrar a su hijo Brett hacia una vida vacua  y sinsentido. Yo no sé qué habrá estado tomando King mientras escribía, pero ha debido de ser alcohol del bueno, porque los personajes son fascinantes y están bien construídos.

 Una vez llegados a la trampa del auto, King se desata de nuevo provocando una vorágine de horror y confinamiento muy bien narrados, tanto desde el punto de vista de Donna y su hijo encerrados en el auto, como tomando el punto de vista de Cujo, quien necesita atacar a esas personas dentro del auto, a las que cree, fueron causantes de su situación actual. No puedo dejar de expresar la genialidad con la cual narra la historia desde el punto de vista del perro, llamando a los personajes HOMBRE, MUJER y NIÑO con mayúsculas. Aplaudo este recurso narrativo. No hay muchas muertes en el libro, la mayoría son esperables pero la última, con eso King se despide brutalmente con un toque de ironía y mala leche que no pensé que iba a suceder. Es triste, pero encaja dentro del horror que pretende demostrar el libro.

Dos años después de la salida del libro se realizó una adaptación fílmica del libro con Dee Wallace como Donna Trenton; la película me pareció francamente fascinante ya que adapta muy fielmente la historia del libro, con algunos cambios menores para darle un poco más de acción y suspenso a la cosa, y también un cambio radical en el final, cortesía del propio King (quien ayudó en la escritura del guión de la película), que luego de muchos años decidió ser un poco más benévolo con el final. Ambos, el libro y la película, fueron vastamente infravalorados, ya que presentan grandes trabajos de la mente del Maestro del Terror.

 Calificación: Buena