miércoles, 1 de junio de 2011

Todo Bajo el Cielo


"Elvira, una pintora española afincada en el París de los años veinte, recibe la noticia de que su marido ha muerto en su casa de Shanghai. Acompañada por su sobrina, parte desde Marsella en barco para recuperar el cadáver de Rémy, sin saber que este viaje es sólo el principio de una gran aventura por China en busca del tesoro del Primer Emperador. Al pisar por fin tierra firme después de una travesía interminable, comenzará para Elvira y Fernanda la mayor peripecia que nunca hubieran imaginado vivir. Huyen en un viaje apasionante por el corazón de China hasta Xi'an, donde, con la ayuda del anticuario Lao Jiang, la sabiduría oriental del maestro Jade Rojo y la inteligencia de Biao, podrán descifrar las claves y superar las arriesgadas pruebas para encontrar la tumba del Primer Emperador y la última pieza del secreto mejor guardado de la historia de la Humanidad." 

Si bien El Origen Perdido, el anterior libro de la Asensi, me dejó tieso por su irregularidad y además, no me dieron ganas de leer algo suyo en bastante tiempo. Por esas casualidades de la vida, en la Feria del Libro anual encontré a muy buen precio el susodicho libro que hoy encabeza este post, y tras comprarlo, decidí darle una nueva oportunidad a Matilde para que me sorprendiera...

¡Y lo logró! Teniendo cinco libros y habiendo leído cuatro de ellos (incluído el soso El Salón de Ámbar), creo que con Todo Bajo el Cielo logró llegar a ese nivel que creía perdido con El Último Catón, a mi entender, su mejor novela a la fecha.Para comenzar, he de decir que la autora la ha pegado en el clavo con la ambientación del libro: toda la acción transcurre en el año 1923 o por esas fechas, lo cual la empuja fuera de su zona de comodidad de sus otras novelas, que transcurren en la época actual.

Seguimos entonces a nuestra heroína de turno, Elvira, una pintora bastante común y corriente que se entera de la muerte de su marido por correspondencia, podría decirse, y tiene que viajar a arreglar la situación del muerto junto a la pesada de su sobrina Fernanda, una muchacha rechonchita y de malos modos. Una vez llegadas, descubren que un objeto entre las posesiones del muerto es la clave para encontrar la tumba de un Emperador chino perdida hace siglos. Pero claro, muchos codician este vasto tesoro, y no las van a dejar salir impunes con el botín. Decir que la trama comienza rápido es poco: tras una breve introducción a los personajes, las corridas empiezan mucho antes de lo pensado, y lo que sería una hermana menor de Indiana Jones comienza su viaje...

A medida que la novela avanza, la inmersión a la cultura china poco a poco se va palpando, y no se siente tan forzada como la clase de historia en El Origen Perdido: acá, las protagonistas europeas deben amoldarse a esta cruza de culturas y a medida que van recorriendo el camino en esta aventura, ellas y el lector van descubriendo más detalles de esta asombrosa e interesante cultura. Los personajes, por supuesto, son bastante lineales y con algunos dejos de grandeza, pero en general funcionan. La relación entre Elvira y su sobrina es hilarante durante todo momento, y son momentos preciados en los que la jovencita saca de las casillas a la tia junto al joven Biao. Por otro lado, el anticuario aparece esbozado de cierta manera al principio y llegando al final su actitud vira increíblemente, cosa que hace pensar bastante al lector, y toda duda queda saldada con el desenlace.

Con respecto a la aventura, si decimos tumba, decimos trampas letales y pruebas de todo tipo. Matilde sale muy bien parada en este aspecto, ya que las trampas y pruebas son una combinación de ingenio y destreza, aunque el deux ex machina que representa el maestro Jade Rojo bien facilita las resoluciones...
 Nuevamente, el toque más lisérgico y extraordinario es la imaginación de la autora con respecto a la tumba: mas allá de la grandilocuencia del Emperador de llevarse a la tumba a muchísimas personas y toda la ostentación que hacía, hay cosas que son increíbles más allá del pensamiento humano, como un río completamente hecho de mercurio y otros detalles que no quiero revelar acá. Si la autora lo pudo pensar, puede llegar a ser posible, ¿pero tanta ostentación? Algunos detalles te pueden dejar afuera debido a su credulidad, pero en líneas generales, estos aspectos funcionan. Sí, por ejemplo, me quedo con esa última carrera adrenalínica al final del libro, uno de los mejores momentos plasmados en todo el libro.

Teniendo en cuenta el anterior libro leído de la autora, jamás pensé que me iba a divertir tanto como lo hice hace poco en Todo Bajo el Cielo. Sí, dista mucho de ser una gran obra maestra de la Literatura, pero me entretuvo soberanamente bien, y lo considero un gran par de El Último Catón.

Calificación: Excelente