miércoles, 18 de abril de 2012

12 Horas (Gone)

 Conocida también como 'Sin Rastro'

Año: 2012
Género: Suspenso.
País: Estados Unidos.
Duración:94 minutos.
Dirección: Heitor Dhalia.
Intérpretes: Amanda Seyfried, Daniel Sunjata, Jennifer Carpenter, Sebastian Stan, Wes Bentley, Emily Wickersham, Joel David Moore.

"Cuando su hermana desaparece, Jill se convence que el asesino serial que la secuestró dos años atrás ha regresado y ahora deberá enfrentar la posibilidad de volver a enfrentarse a él para salvar a su hermana."

Amanda Seyfried es una joven actriz que se está consolidando en Hollywood por todas las razones correctas excepto una: buenas películas. Si bien tiene rachas de buena aceptación y proyectos interesantes (Mamma Mia!, Chloe, In Time) son más las veces que se utiliza su cara bonita para atraer a la audiencia que por la calidad intrínseca de las películas (Red Riding Hood, Dear John, Jennifer's Body) . En Gone, esta variable se vuelve bastante polarizante con una película con una trama digna de cualquier capítulo de una serie policial á lá CSI o La Ley y El Orden, una fórmula bastante trillada, pero que curiosamente tiene el detalle de tener un protagónico por parte de Seyfried lo suficientemente atrapante, cautivador, para cumplir su cometido.

Habiendo establecido esta pequeña advertencia, nos metemos de lleno en la historia: Jill es una joven moza de una cafetería que vive con su hermana universitaria; por razones que mas temprano que tarde conoceremos, es una chica muy paranoica. Hace dos años alguien la raptó y la dejó en un pozo en el medio de un parque nacional inmenso, aunque es la única víctima mujer que logró escapar de sus garras. Cuando su hermana desaparece, Jill está convencidísima de que es el mismo asesino que ha regresado por ella. ¿La vuelta de tuerca? La policía no le cree nada, debido a que nunca encontraron ninguna evidencia de su rapto y por ello fue encerrada en un instituto mental durante una temporada. Con las fuerzas policíacas en su contra y sin nadie que le crea, es tarea de Jill encontrar a su hermana antes de que se le acabe el tiempo.

Gone goza de una producción estupenda: una dirección impecable, cortesía del primerizo en cine angloparlante Heitor Dhalia (es brasilero), una cinematografía hermosa que muestran a los bosques de Oregon en todo su esplendor y una banda de sonido agradable; en el aspecto que no le permite sobresalir es en el guión, firmado por Allison Burnett (la alguna vez escritora de la peli romántica Autumn in New York y que en su reciente haber tiene Untraceable, Fame y Underworld: Awakening) un guión muy sencillo, casi de manual, en el que se sigue un camino de pistas cual camino de migas hasta el conflicto final, con un desarrollo en donde no faltan las pistas falsas ni las miradas sospechosas.

El pegamento que mantiene unido a todos estos elementos es la magnética actuación de Amanda Seyfried que, incluso con una historia carente de escenas creíbles de suspenso, ella solita se carga la película al hombro y se pasea durante todo el metraje mintiendo y amenazando para descubrir el paradero de su hermana menor. El resto del elenco cumple con su papel de típicos policías ineptos que no ayudan para nada a la protagonista, sino que le estorban y, llegando al nivel de las usuales miradas y/ó conductas sospechosas como para generar intriga; dichos secundarios policiales involucran al morocho Daniel Sunjata y al acá infravolaradísimo Wes Bentley, beneficiario de unos diálogos paupérrimos, que no lo ayudaron en nada. Como contrapartida, Emily Wickersham y Sebastian Stan tienen buenos momentos como la hermana y el novio de la misma respectivamente; la química entre hermanas es creíble y efectiva, mientras que la relación de familiares políticos de Seyfried y Stan funciona y se nota aceitada.

Bajando las expectativas al mínimo quizás uno pueda disfrutar de Gone, ya que es lo suficientemente competente para mantener al espectador interesado por lo que ocurre en la pantalla, pero aquellos que busquen una película de suspenso con una trama más revuelta saldrán decepcionados. Para completistas de la Seyfried y no mucho más.


 Calificación: B-