
Género: Acción.
País: Canadá - Estados Unidos.
Duración: 103 minutos (versión extendida)
Dirección: John Moore.
Intérpretes: Mark Wahlberg, Mila Kunis, Beau Bridges, Chris 'Ludacris' Bridges, Chris O´Donnell, Donal Logue, Amaury Nolasco, Olga Kurylenko.
"Max Payne, un detective de la policía de Nueva York cuya familia fue asesinada se une a una asesina a sueldo que busca vengar la muerte de su hermana para resolver una serie de asesinatos. Ambos serán perseguidos por la policía, la mafia, y una despiadada corporación."

'Silent Hill', en términos de fidelidad con la saga, 'Resident Evil' por su innovación y originalidad, y 'Tomb Raider' por ser la más taquillera de las adaptaciones de videojuegos. Las demás pasaron con más pena que gloria, y nunca supieron entregar algo similar a lo que el juego nos transmitió.
Cuidado, que defiendo a muerte cuando toman una perspectiva nueva e inteligente sobre el producto, y 'Max Payne' tenía todas las fichas a que iba a lograrlo, por tener una trama cargada de suspenso noir y una historia no tan compleja pero para nada absurda. Con la película pasó que quisieron transladar ese sentimiento oscuro, esa historia brillantemente perversa, y les salió el tiro por la culata.
Uno de los aspectos más sobresalientes del juego era el hecho de que en cada momento del juego, ya sea dentro de las misiones o en la historia gráfica que se utilizaba para separar capítulos, Max contaba la historia e iba introduciendo sus propios comentarios al respecto llenos de sarcasmo y cinismo; en la película, no sólo se cortan totalmente y la narración ocupa otro lugar secundario, sino que tan sólo hay dos escenas que recurren a este método. Vamos mal.

Es interesante, sí, que hayan recortado la cantidad de estadías que completaban el juego y lo extendían a su vez con mini-villanos y todo eso, como el cameo de un mafioso como nombre de un lugar, y detalles que los fanáticos del juego se darán cuenta al isntante, y también que no hayan abusado del efecto slow motion que servía de herramienta clave en el pasar del juego. EL reformular las responsabilidades de los personajes del juego es algo clave, sí, y creo que al menos sale bien parado de eso el guión.
Aún así, el efectivismo por el cual se maneja la trama es de una sencillez abrumadora, y sólo un principiante puede recurrir a obviedades del estilo; se le perdona, ya que pasó el peso hacia otras partes importantes del film y no dejó de lado la acción que desbordaba el juego y acá se hace presente sólo cuando se requiere, sin gratituosidad.

Personajes secundarios como el de Beau Bridges y Chris O'Connell apenas sirven para realizar un pasable y regular acto de presencia, mientras que los cantantes Ludacris y Nelly Furtado, en papeles pequeños (ciertamente, el de la cantante es testimonial) resultan inesperados y gustosos de verlos incursionar con bastante solemnidad en sus papeles.
El aspecto visual del film es impecable. Nueva York es más espeluznante que nunca y la tormenta de nieve nunca cesa, correspondiendo aun más a que el ambiente se sienta frío, opaco e impersonal. Detalles tomados del juego como los grafittis de la droga (una V con una jeringa cruzada) son geniales, y hubiera dado más toque la radio con la transmisión de la periodista, y el homenaje estaba listo. La droga esta vez viene con un efecto secundario bastante peculiar, y es la alucinación de tener un ser alado persiguiendo al drogadicto que se hace al principio, totalmente confuso, pero luego es comprensible y hasta hermoso de ver y apreciar.
John Moore fue tachado de excesivo, pero no creo que haya sobredirigido la película, sino que tiene un toque totalmente oscuro que le faltaba al juego, no abusó de efectos y logró un conjunto bello y admirable, desde lo técnico y visual, claro.

Calificación: B-.
1 comentario:
¿Qué pasa con Olga Kurylenko que en la mayoría de películas en las que la he visto no se la quieren comer? (esta entre ellas).
Por cierto, esta película se me hizo insufrible y no iba para ningún lado.
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