
Género: Aventura.
País: Inglaterra - Estados Unidos.
Duración: 153 minutos.
Dirección: David Yates.
Intérpretes: Daniel Radcliffe, Emma Watson, Rupert Grint, Michael Gambon, Maggie Smith , Helena Bonham Carter , Alan Rickman , Jim Broadbent.
"Lord Voldemort está afianzando su dominio tanto en la comunidad Muggle como en la comunidad de los Magos y Hogwarts ya no es más el lugar seguro que alguna vez fue. Harry sospecha que los peligros yacen dentro de los límites del castillo, pero Dumbledore está más centrado en prepararlo para la batalla final que sabe está muy cerca. Juntos trabajarán para encontrar la forma de derribar las defensas de Voldemort y, para ello, Dumbledore convoca a su viejo amigo y colega, al coherente e insospechable bon vivant el Profesor Horace Slughorn, a quien cree tiene información vital. Mientras tanto, los alumnos de Hogwarts están frente a otra traumática situación, ya que la revolución hormonal está floreciendo dentro de cada uno de estos magos adolescentes. Hogwarts también huele a tragedia y ya nada será igual dentro del castillo. Harry se siente cada vez más atraído por Ginny, pero también Dean Thomas. Y Lavender Brown ha decidido que Ron es el chico para ella, ¡pero no se ha percatado de los chocolates de Romilda Vane! Y después está Hermione, a punto de estallar de celos pero decidida a no mostrar sus sentimientos. A medida que el romance florece, un alumno se mantiene distante. Está decidido a dejar su marca, aunque es una marca oscura. El amor se puede oler en el aire, pero Hogwarts también huele a tragedia y ya nada será igual dentro del castillo."

Incluso con el mejor equilibrio de casi toda la saga, este sexto capítulo en la historia del héroe adolescente puede significar por momentos que es tan sólo un extenso y aburrido, pero a la vez complejo y excitante traspaso hacia el capítulo final, el cierre de la historia con bombos y platillos que tan raudamente estará al caer entre nosotros en nada más y nada menos que 2 años exactos.
Creo que desde el principio vale aclarar que la historia que se vive en el cine es algo totalmente diferente en lo que se refiere a los libros; no importa si hablamos de menor o mayor fidelidad en la trama, son dos divertimentos diferentes con sus similitudes y diferencias que no deberían intervenir a la hora de sentarse y disfrutar de dos horas y media de pura de emoción y aventura.
El comentario 'Esto no pasaba, les faltó esto, esto está mal hecho' acá no corre...
Es cierto que la historia está bastante ajustada a lo que significaba el libro: una imersión en la historia personal de Tom Riddle para, como quien dice, explorar el pasado para adivinar el futuro. Ciertos (muchos) detalles han sido acortados, otros sacados y otros simplificados, reinventados y hasta momentos inéditos sólo para el film. Esto no hace más que alejar las dos experiencias, la lectura y el visionado, en sendos caminos un tanto independientes.

Y esta vez, alguien está haciendo trabajo encubierto en Hogwarts , a la par de que las hormonas atacan y provocan uniones y rupturas entre los protagonistas. Mucho me temía que todo el tema 'hormonal' se desencausaría y provocaría lo que tanto le reproché a la cuarta entrega, pero esta vez el tema estuvo bastante bien llevado y el espectador/lector ávido puede disfrutar plenamente de los desengaños amorosos de tan tercos, obsesivos y queribles personajes. Un punto muy a favor que tengo que señalar. Y por supuesto, los protagonistas de tal culebrón debían estar a las alturas, y debo decir que quedé impresionado por la calidad actoral alcanzada por el trío, con un excelente Daniel Radcliffe muy adulto y maduro, una Emma Watson soberbia y tremenda en su escena de los 'pajaritos', y pro supuesto, Rupert Grint que evolucionó demasiado y me sorprendió sobremanera. Ginny sigue siendo Ginny, el muchacho que hace de Cormac McLaggen es un cutie bastante adorable y Lavender Brown que sencillamente es uno de los mejores personajes adolescentes obsesionados en la historia juvenil de Hogwarts. Evanna Lynch nuevamente interpreta el papel de su Luna 'Lúnática' Lovegood, un papel a la medida de la actriz que tiene sus momentos, como en el anterior film, que le sacan una sonrisa al espectador.

El artífice de esta nueva entrega es otra vez david Yates, que logró repetir el éxito que tuvo al dinamizar la historia del quinto libro y volver al ruedo con esta nueva historia, que se desenvuelve muy correctamente y tiene momentos sumamente acogedores, como el ataque a la Madriguera, la maldición de Katie Bell o el sombrío final en la Torre de Astronomía. Concuerdo mucho con Chandler en que los pequeños detalles hacen a la trama, y esas 'cositas' que más de uno pasa por anecdóticas en realidad hacen al conjunto final. Me da la sensación de que la historia está bien llevada cuando pasaron 2 horas y media en el cine y me parece que hace unos minutos entré a la sala. Eso es saber llevar una historia a cuestas, y no le niego el talento tanto creativo como directorial a Yates. Que mejores manos para el final de la historia.
Con el final tuve sentimientos encontrados: es un final light, que se acomoda a la emoción final que le queda al espectador, un sentimiento de desesperanza pero a la vez de la chispa que queda para seguir adelante, pero a la vez te dan ganas de seguir la historia y continuar hasta su mismísimo final y te revienta que hayan cortado en la mejor parte. Por algo Rowling dijo que el sexto libro era como la primer parte del final y consideraba a los últimos libros como uno solo. No hay mejor homenaje en 'El misterio del Príncipe' que terminar su travesía como con un mensaje subliminal: 'Esto sólo fue el Episodio I, pero faltan la Parte II y III'.

Calificación: A-.
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