Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia Ficción. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ciencia Ficción. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de enero de 2012

Attack the Block

Año: 2011
Género: Ciencia Ficción.
País: Reino Unido - Francia.
Duración: 88 minutos.
Dirección: Joe Cornish.
Intérpretes: John Boyega, Jodie Whitaker, Alex Smail, Franz Drameh, Leeon James, Simon Howard, Luke Treadaway, Nick Frost, Jumayn Hunter.

"Sam, una estudiante de enfermería, es asaltada de camino a casa por una banda de adolescentes enmascarados y encapuchados. La caída de un meteorito y el ataque de una extraña criatura distraerán a los jóvenes y permitirá escapar a Sam. Tras matar a la criatura, los chicos arrastran su cadáver hasta la parte superior del bloque, zona que  ellos consideran su territorio. Mientras Sam y la policía tratan de localizar a la banda, cae una segunda oleada de meteoritos. Confiados en la victoria, ante lo que ingenuamente consideran un débil invasor, los chicos se hacen con armas, bicis y motocicletas para defender su territorio. Pero ahora las criaturas son mucho más grandes, salvajes y peligrosas; llegan decididas a vengar la muerte de su compañero y nada se interpondrá en su camino."

 Las mejores y por sobre todas las cosas, las más inteligentes, películas del género salen del Reino Unido; tales casos pueden verse en la excelente comedia zombie Shaun of the Dead, el film de acción Hot Fuzz, incluso el creador de la brillante Scott Pilgrim vs. The World es británico; es por eso que no resulta raro que Attack the Block sea una de las películas sobre invasiones alienígenas más entretenidas e interesantes de los últimos años, ya que con una historia de aparentemente pequeña escala se logra muchísimo cuando las ideas están bien coordinadas.

 Joe Cornish, amigo personal del grupo británico compuesto por el director y escritor Edgar Wright y los actores Simon Pegg y Nick Frost, se pone detrás de las cámaras y al mando del guión solo para contarnos la historia de estos pequeños matones de poca monta a los cuales su noche de juerga y delitos menores se verá drásticamente alterada cuando una criatura caiga desde el cielo nocturno para aguarles la fiesta. Y eso es sólo el comienzo...
  Así como estos jóvenes ironizan sobre la posibilidad remota de que la policía y los militares acudan a su rescate, el comentario social se entremezcla con la trama de la película, cuando la invasión se cierne muy cerca del bloque de departamentos donde vive el grupo y la película cambie ese enfoque de gran escala a una batalla personal e íntima: ya lo dice la tagline del poster, es barrio contra espacio exterior.

  Al principio pensé que el guión de Cornish estaba representando un estereotipo bastante erróneo al mostrar a este grupo de chicos de clase social media tirando a baja como un puñado de forajidos a los que no les importa nada, pero con el correr de los minutos esa impresión va cambiando cuando los personajes vayan dimensionalizándose y haciendo que el espectador genere empatía con ellos. Gran parte de este sentimiento se logra a través de un elenco fresco, relajado y juvenil, a la cabeza de un excepcional John Boyega como el jefe matón Moses, un chico parco y de pocas palabras que maneja al grupo tranquilamente y con respecto; grande es el futuro para el joven Boyega. El grupo de jovencitos no desentona alrededor de Boyega, todos tienen diálogos graciosos y muy al corriente de las tendencias de ahora, acompañados cordialmente por la Sam de Jodie Whitaker, haciendo un trabajo lindo y en contraparte a los bandidos del bloque. Apenas si tiene un cameo Nick Frost como el cuidador del herbario, pero siempre es agradable verlo en pantalla.

 Attack the Block, por otro lado, gana fuerza con una historia rápida, que no pierde tiempo en presentar las escenas de suspenso y acción mezcladas con los momentos de relajo (pocos) para estos chicos; durando unos justos hora y veinte minutos le son suficiente para comenzar, entramar y terminar la película correctamente, enlazando todos los cabos sueltos en la trama. A pesar de contar con un presupuesto acotado, Joe Cornish se las ingenió para hacer lucir a su film como una verdadera estrella, con una locación bastante común y barrial londinense, y enfocándose en los maravillosos efectos especiales: las criaturas tienen un diseño sencillo y a la vez innovador, y se acoplan al elenco de carne y hueso perfectamente. De más está decir que se ven escalofriantes y no causan gracia, para nada.

 Creo que el último acierto que queda por destacar es utilizar a una banda como Basement Jaxx para la música incidental. Siguiendo los pasos de Daft Punk en TRON: Legacy y The Chemical Brothers en Hanna, Basement Jaxx eleva la película a otro nivel con un score rápido y furioso, bien actual y acorde a la esencia de la película.

 Puede que no hoy, puedo que no mañana, pero Attack the Block seguro se convertirá en una película de culto en algún momento. Es Goonies + Aliens, tiene un poco de tinte Amblin en sus raíces, y está más que seguro que es una película entretenida, una pequeña gran joya del cine de ciencia ficción.


Calificación: A-

miércoles, 26 de octubre de 2011

Super 8

Año: 2011
Género: Fantasía.
País: Estados Unidos.
Duración: 110 minutos.
Dirección: J.J. Abrams
Intérpretes: Joel Courtney, Elle Fanning, Riley Griffiths, Ryan Lee, Kyle Chandler, Ron Eldard, Jessica Tuck, Gabriel Basso, Zach Mills.

"En 1979, la fuerza aérea de los Estados Unidos clausuró una sección del Area 51. Todos los materiales debían ser enviados a un lugar seguro, por tren. En medio de la noche, el tren de carga que transportaba el preciado material es protagonista de un espectacular accidente antes de llegar a destino. El paradero de la carga, como su destino, permanece siendo un misterio. Inspirada en las películas que Abrams amaba y admiraba de adolescente, Super 8 cuenta la historia de un grupo de amigos y la aventura en la que se embarcan luego de ser testigos del dramático choque."

J.J. Abrams es uno de los mejores directores que hay actualmente. ¿Hace falta decirlo? El tipo sigue coleccionando películas y series impresionante que llevan un montón de culto por detrás: Lost, Alias, Mission: Impossible III (su opera prima, señores), Star Trek... ¿Lo mejor de todo? Sataisface a su audiencia, porque hace sus películas desde el más profundo de los respetos, como probándose a sí mismo que puede. Super 8 no cae lejos de ese árbol de grandeza que es, y muchos la catalogan como una carta de amor hacia las películas ochentosas y al mejor cine de aventuras de Steven Spielberg; nada más lejos de la realidad, desde que vemos en los primeros segundos de la película el logo icónico de Amblin.

 En la tradición de películas como The Goonies, E.T, The Sandlot y Stand By Me, la historia gira en torno a un grupo de chicos que, en el medio de la filmación de una película casera de zombies (atentos al guiño del grande de George A. Romero) se ven irremediablemente inmersos en medio de una conspiración gubernamental, alienígena de por medio.
 Lo grandioso de Super 8 es que toca cada fibra nostálgica de muchos que se iniciaron en el cine de aventuras con Spielberg. Desde el vamos, el grupito de chicos está soberbio porque tienen una química especial que sólo los grandes amigos tienen entre sí; el diálogo rápido y burlón contrasta a cada tipo que representan: el protagonista un tanto sensible, el amigo gordinflón, el piromaníaco, el que le tiene miedo a todo, al mujercita del grupo. Hace rato que no se veía un grupo de amigotes tan orgánico como éste, y se nota que generan empatía porque uno imnediatamente se siente identificado.

Una vez creado el ambiente entre el grupo selecto de jovencillos que vamos a seguir hasta el final, en medio de una filmación ocurre la hecatombe: un impresionante descarrilamiento intencional de un tren dispara la acción de inmediato, en una escena destructivamente sublime que marca el michaelbayísmo de Abrams. De ahí en más, llegan los militares y la curiosidad juvenil puede más (como si no fuera de otra manera, ¿no?) Si bien la película tiene momentos en los que se estanca la narración, las escenas de suspenso y las escasos pero intensos momentos de acción sobrepasan esos tiempos muertos; las misteriosas apariciones del lagarto alienígena (que se esconde casi hasta el final, como buen producto de Abrams) tienen el poder de ponerle a uno los pelos de punta (hablo del ataque a la gasolinera, por ejemplo) y tienen el pulso característico de J.J.

 Lo cierto es que no todo es acción en la película: el director/guionista también se tomó su tiempo para construir las relaciones familiares y los lazos de amistad entre todos. Si hay algo que realmente me hizo transportarme a las verdaderas épocas de los clásicos de aventuras de mi niñez, fue el hecho de que uno ha perdido a la madre hace poco, la chica del grupo no tiene madre y es un tanto rebeldona para con su padre alcohólico, el gordinflón cuya familia es un desbande pero de los buenos (esas clásicas familias de 6 hijos cuyas cenas son pantagruélicas) Puede que casi al final intenten tocar una veta nostálgica y emocional, lo cual está perfecto, pero no tiene el nivel de contundencia de otras películas (léase E.T) ¿me explico? No se te escapa un lagrimón ni nada, es una linda sensación y ya.

 Dos pulgares arriba también se lleva la producción alrededor del film. Si la película parece un blockbuster en todo sentido, se quedan de piedra cuando sepan que tan sólo costó $50 millones en hacerse (en extrapolación con, por ejemplo, una Transformers que salen $200 millones o más) La ambientación de finales de los '70 está hasta el más mínimo detalle, con la ropa, los autos, las casas, las costumbres, todo. El soundtrack da buena fé de ello, porque podemos escuchar a los chicos tararear My Sharona o al que atiende el minisuper escuchando Heart of Glass en un walkman, ¡un walkman! Además está el hecho de que el fiel colaborador de Abrams, Michael Giacchino, hizo un encomiable trabajo con la banda sonora. El tipo sabe lo que hace, y no por eso le pesa encima el Oscar que ganó con el score de Up.

 Sí no me convenció mucho el diseño de la criatura; fue como ver al monstruo de Cloverfield otra vez, o un primo lejano de él. Igualmente, cumple su función y se deja ver.

Uno termina de ver Super 8 y se pregunta ¿en que año estamos? ¿Ya es la hora de la merienda? porque realmente hace que los años vuelvan hacia atrás y parece que fueramos pequeños, que acabamos de ve run estreno en Cine Shampoo. Es de esas películas que te dan ganas de terminar de verla y salir a filmar a tu grupo de amigos con uma camarita, o de hacer una pelúcula zombie con presupuesto cero y valores de producción. Es un golpe de nostalgia que muchos necesitábamos, y un cine de calidad y divertimento que no se ve hace rato. Steven Spielberg, contento.


Calificación: A-

sábado, 20 de agosto de 2011

El Planeta de los Simios: (R)Evolución (Rise of the Planes of the Apes)

Conocida también como 'El Planeta de los Simios: El Origen' ó 'El origen del Planeta de los Simios'

Año: 2011.
Género: Ciendia Ficción.
País: Estados Unidos.
Duración: 105 minutos.
Dirección: Rupert Wyatt.
Intérpretes: James Franco, Freida Pinto, John Lithgow, Andy Serkis, Brian Cox, Tom Felton.

"Un joven y brillante científico trabaja en una cura para el Alzheimer que está siendo probada en monos. Una de estas criaturas es César, cuya inteligencia evoluciona de forma rápida y al que el protagonista de la historia lleva a su hogar para protegerlo de la crueldad de algunos de sus colegas. Pero algo sale mal…

El camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones. Un refrán algo duro pero enteramente cierto, leitmotiv de Rise of the Planet of the Apes, la precuela del icónico film de 1968 por la cual realmente no daba un céntimo y termino volviéndose la sorpresa de la temporada para todo el mundo, ya que cuenta una historia increíblemente humana, un drama que sólo se apoya en las escenas de acción cuando lo necesita y no al revés.
 Primero y principal, debo hacer un mea culpa y admitir que no estaba ni interesado en ver la película en cines. El Planeta de los Simios era una idea que en mi mente no cuajaba y tan sólo cobraba sentido en las reiteradas sátiras en Los Simpsons y ya; aparte, tras la malograda remake de Tim Burton, no tenía idea de qué potencial podía utilizar la precuela a una película en la que toda la acción se iba a desarrollar durante las posibles secuelas. Qué equivocado que estaba.

Utilizando una trama más humanista y al siempre presente afán impropio de los cienfíticos de jugar a ser Dios,
 la trama de Rise of... tiene como protagonista absoluto a Caesar, un chimpancé criado en secreto por el joven doctor Will Rodman, que ansía encontrar una cura para el Alzheimer que padece su padre, que empeora día a día. A diferencia de otros científicos que lo hacen por fama y reconocimiento, y sus patrocinadores que lo hacen por dinero, Will tan sólo quiere descubrir la cura para ayudar a su padre, y no sabe que con este innovador descubrimiento liberará la destrucción de la humanidad (bueno, al menos su diezmo mundial)

No sé si es para realzar el crecimiento y cimentar las ideas y el empuje de Caesar en su crecimiento, pero los humanos se dejan ver como pérfidos personajes que no tienen el mínimo respeto por la vida animal y el alzamiento del simio se ve justificado por el espectador, en una de las historias más entrañables que he visto en todo el año.

Mas allá de la calidad actoral humana, en la que James Franco se ve muy solvente como el joven científico, Freida Pinto apenas se luce un poquito como una bonita doctora e interés amoroso de Franco y un John Lithgow colosal como el decaído padre de Will, el mérito de la película se lo llevan Andy Serkis y los terriblemente excelentes efectos especiales de la Weta Digital, equipo que ya nos trajo la grandeza de Gollum y King Kong a la pantalla. Andy Serkis no merece otra cosa que una nominación a los Oscars próximos, y sería una injusticia que no gane: gracias a los avances tecnológicos, todos y cada uno de los gestos de Andy se ven reflejados en Caesar, lo que lo hace aún más humano que los humanos que lo rodean.

 La historia de la rebelión de los monos está muy bien construída porque avanza poco a poco, con escasas pero sugerentes y bien coordinadas escenas de acción, escenas que alcanzan su pico con el rotundo final en el puente de San Francisco. Mis felicitaciones al director, Rupert Wyatt: entre tanto peliculón con immensos directores que tan sólo aportan el nombre al proyecto, el inglés ha desmostrado que no se necesita mucho para lograr un filme perfecto y que sorprenda, excepto buenas intenciones, una buena historia y saber que funcionará, por sobre todas las cosas.

Una vez superado el prejuicio, Rise of the Planet of the Apes se eleva (chiste, chiste) por sobre una cantidad enorme de blockbusters veraniegos para imponerse con su jugosa historia, sus fabolusos efectos, su elenco cordial y con un imponente Andy Serkis que se lleva todas los elogios por su Caesar. Un sopresón, un clásico en potencia y un augurio de lo que va a venir, dado el final que presenta la película.


Calificación: A-

jueves, 18 de agosto de 2011

Código Fuente (Source Code)

También conocida como '8 Minutos antes de Morir'

Año: 2011
Género: Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos - Francia.
Duración: 93 minutos.
Dirección: Duncan Jones.
Intérpretes: Jake Gyllenhaal, Michelle Monaghan, Vera Farmiga, Jeffrey Wright, Michael Arden.

"El capitán Colter Stevens se despierta en un tren sin sin saber cómo llegó allí. Sentado frente a él está Christina, una mujer que no conoce pero que evidentemente ella cree que si. Al buscar refugio en un baño, Colter se asombra al ver en el espejo el reflejo de otro hombre y al encontrar en su billetera identificaciones a nombre de Sean Fentress, un maestro de escuela.
 De pronto, una gran explosión despedaza el tren. Casi instantaneamente, Colter es transportado a una unidad de aislamiento de alta tecnología donde una mujer uniformada de nombre Goodwin exige saber todo lo que él vio. Colter se encuentra en una misión de alta prioridad con el fin de identificar al terrorista que destruyó el tren horas antes y que a la vez planea matar a miles de personas más con una explosión de mayores proporciones en el corazón de Chicago.

Un programa super secreto denominado 'Código Fuente', le permite a Colter vivir brevemente como Sean en la realidad paralela del tren sentenciado. Cada vez que regresa al tren, Colter cuenta con sólo ocho minutos para descubrir la identidad del terrorista y en cada ocasión recoge nueva evidencia pero su presa lo elude. Mientras más aprende, más convencido está de que puede evitar que ocurra la mortal explosión -a menos que primero se acabe el tiempo."

El clan Bowie sigue sorprendiendo; si bien el padre se dedicó a la música pop, el retoño del mismo, Duncan Jones ya sorprendió a media industria con su opera prima Moon, y ahora vuelve con todo en Source Code, una película de la cual no firma el guión pero ofrece todo su potencial e inventiva en la dirección. La película, que es una sobria combinación entre la ciencia ficción con un toque de drama, juega con uno de los elementos favoritos de los guionistas, que es el viaje en el tiempo, y jugar con las variantes temporales trae sus ventajas como sus desventajas...

 Tras la premisa de revivir los últimos 8 minutos de una persona mediante un sofisticado programa militar (el porqué de este novedoso artilugio y su naturaleza nunca se nos es explicado fehacientemente) lo que parecía una simple historia de acción y ciencia ficción deja entrever sus diversas capas a medida que transcurre el metraje; hay pequeñas insinuaciones hacia la eutanasia, y un acercamiento hacia el eterno debate del 'tiempo que nos queda' y el '¿qué harías si te quedara poco tiempo de vida?', un buen conjunto que aleja a Source Code de otras congéneres de acción pura y dura.

 No es que le falte acción, ni mucho menos: el suspenso que se crean esos 8 minutos antes de que el tren explote ayudan a que la trama no aburra nunca y, a medida que la resolución del misterio se aproxima, la adrenalina corre por las venas rápidamente. Sin caer en lugares bajos ni nada por el estilo, tengo que admitir que aunque al jugar con el tiempo se generan un par de paradojas inexplicables y algo duras de entender para el espectador medio (siemrpe tuve problemas con las paradojas temporales en las películas) Source Code es una de las pocas películas de acción/ciencia ficción que me han hecho derramar algunas lágrimas por ciertas implicancias en la trama que no voy a revelar.

Por si fuera poco, acá se solidifica un Jake Gyllenhaal que nació para algo más que papeles de acción; si bien tiene el cartelito pegado en la frente de 'estrella de acción' acá demuestra que es soberbio en lo suyo, ya que maneja una escena de acción tan bien como una escena dramática. Durante todo su viaje es acompañado por una correcta Michelle Monaghan, quien todavía no descolla en Hollywood como debería, y una descomunal Vera Farmiga, que a pesar de que permanece el %95 de la película sentada frente a un monitor no necesita más herramientas que sus gestos para transmitirle todas sus emociones al espectador.

 El trabajo de Duncan Jones se sintió más personal durante Moon, mas comprometido que esta vez, en la que eligió un camino mucho más canon y menos jugado, pero no por eso menos meritorio. Hay ciertas escenas que son bellísimas (explosión en cámara lenta) u otras que realmente re sacan el aliento (saltando del tren en movimiento); repito, lo sentí más cercano en su anterior película, pero Source Code es igual de impresionante (bueno, un poquito menos tal vez...)

Si sigue así, a Duncan no lo para nadie; con Source Code demuestra que es una gran fuerza a tener en cuenta ya que sus películas son muy resfrescantes y si bien no son novedosas del todo, cumplen su cometido de entretener y encima te dejan pensando una vez que la terminas de ver. Un genio.


Calificación: A-

jueves, 7 de abril de 2011

Batalla: Los Ángeles

Año: 2011.
Género: Acción/ Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos.
Duración: 116 minutos.
Dirección: Jonathan Liebesman.
Intérpretes: Aaron Eckhart, Michelle Rodriguez, Bridget Moynahan, Ramon Rodriguez, Cory Hardrict, Ne-Yo, Jim Parrack, Michael Peña.

"Durante años, casos de avistamientos de OVNI han sido documentados alrededor del mundo (Buenos Aires, Seúl, Francia, Alemania, China, etc). Pero en el 2011, lo que eran sólo avistamientos se convertirán en una terrible realidad, cuando la Tierra sea atacada por fuerzas desconocidas.
Mientras gente de todo el mundo observa cómo caen las ciudades más importantes del planeta, Los Ángeles se convierte en la última resistencia de la humanidad. Todo dependerá del Sargento de Marina Michael Nantz y su equipo para poner un límite y enfrentarse al enemigo más insólito al que jamás se han enfrentado."

 Puede que Batalla: Los Angeles haya querido ser grande, una cruza magistral entre Día de la Independencia y La Caída del Halcón Negro; potencial no le faltaba, pero el gran (y único) punto a discutirle es un guión que fuerza mucho la credibilidad de la trama, ya que técnicamente, es un ejemplo superlativo de cómo hacer una buena película entretenida y pochoclera.

Para empezar, Batalla no tarda mucho tiempo en ir al grano. En los primeros quince minutos se empieza a gestar esta invasión alienígena mientras las caras en el elenco empiezan a desfilar, mas o menos, con los clichés propios de toda película de guerra. Hay bromas sosas, y no hay que buscarle mayor sentido a estos soldados arquetípicos (excepto, claro, nuestro protagonista, el sargento) que vienen más de relleno que de otra cosa...
 Más temprano que tarde, estos soldados se las verán cara a cara con el enemigo, que es terrible, potente e implacable, y desde ese momento, la acción no se detiene ni un segundo hasta llegado el final.

En uno de sus trabajos más convulsionados hasta la fecha, el director Jonathan Liebesman (dirigió la interesante Darkness Falls y la entretenida y sangrienta precuela The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning) nos mete de lleno en el medio del campo de batalla, una Los Ángeles totalmente destruída (y muy bien planificada desde lo escenográfico) con cámaras más movilizadas que las que vimos en Cloverfield: en casi ningún momento el ojo avizor se detiene y se suma a las corridas y vicisitudes de este escuadrón de Marines, provocando más de un mareo en la audiencia. Creo que se le fue un poco la mano, pero retrata con vivos matices lo que debe significar estar en medio del huracán en una guerra. Este punto de vista le da una veracidad alucinante...

El elenco, encabezado por un potente y sobresaliente Aaron Eckhart seguido de una mínima pero eficaz Michelle Rodriguez (nacida para estos papeles) hace un trabajo muy correcto con el material a su disposición; pensé en que algunas caras del elenco iban a durar más tiempo, pero en verdad hay tantos personajes secundarios que en el final sólo sobreviven lo más inesperados y no son tan reconocidos.

Si hay algo con lo que no pueden luchar es un guión marcado por los lugares comunes del género, y con más de una frase que parecen de mentira, suenas muy plásticas, pero parece que no hubo forma de sacarlas del guión. Una o varias pulidas y hubiera sido otro el resultado, ya que visualmente, la película es espectacular y no se podía esperar menos de ella en ese aspecto tras los alucinantes avances...

 Un punto y aparte se merece la banda sonora de Brian Tyler, quien una vez más, le encanta jugar a los fuegos artificiales sonoros y su música juega otro papel relevante en la película.

 Batalla: Los Ángeles es una entretenida película de acción imparable, con excelente efectos visuales, buenas actuaciones, pero un guión bastante pobre y bordeando lo empalagosamente patriótico, hecho que puede alejar a las masas pero entretendrá a los ávidos del cine de acción y ciencia ficción.


Calificación: B

viernes, 6 de agosto de 2010

El Origen (Inception)

Año: 2010.
Género: Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos - Inglaterra.
Duración: 148 minutos.
Dirección: Christopher Nolan.
Intérpretes: Leonardo DiCaprio, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Tom Hardy, Ken Watanabe, Marion Cotilliard, Michael Caine, Cillian Murphy, Dileep Rao, Tom Berenguer.

"Dom Cobb es un habilidoso ladrón, nadie lo supera en el arte de la extracción: al robar valiosos secretos, desde lo más profundo del inconsciente, durante el estado de los sueños cuando la mente se encuentra en su punto más vulnerable.
La extraña habilidad de Cobb lo ha convertido en un codiciado jugador en el traicionero mundo del espionaje corporativo, pero también lo ha convertido en un fugitivo internacional y le ha costado todo lo que ha amado.
Ahora, Cobb tiene la posibilidad de redimirse. Un último trabajo podría devolverle su vida pero sólo si puede lograr lo imposible. Llegar al origen.

En vez del robo perfecto, Cobb y su equipo de especialistas conformado por Arthur, James y Ariadne deben hacer todo lo contrario, su tarea no es robar una idea sino plantarla. Si lo logran, podría ser el crimen perfecto."

No hay duda alguna de que Nolan es una mente avanzadísima. Simplemente, no hay con que darle. Después de la genial secuela de Batman (de la cual, admito, no soy un gran fanático aunque sigo pensando que es brillante) el director se 'tomó' un descanso y prefirió seguir esta historia salida de sus propias ideas, una locura por donde se la mire, pero locura bien hecha al fin y al cabo.

La onírica propuesta, a la que no hay que faltarle el respeto y prestar sabida atención, transcurre con pasmosa rapidez y eso que dura más de dos horas. En estas dos horas (que se pasan volando de lo entretenidas que son) podemos ser testigos de la historia de Dom Cobb y su equipo de hombres que se internan en el subconsciente de las personas para robar sus secretos mejor guardados. Y esperen, se pone mejor...

¿Que pasa cuando en vez de robar algo este equipo tiene que insertar, 'originar' una idea dentro de la mente de su víctima? Para lograrlo, el equipo debe descender hasta lo más bajo de la mente, con todos los recovecos oscuros (cual laberinto) y complicaciones puede poseer. Y la historia no se queda en esta fantástica línea argumental: hay drama, mucho drama, y mucha acción y ciencia ficción para que el combo esté completo.
Tal cual los personajes se meten una y otra vez en sueños, cada vez más dentro, la película tiene muchas capas por las cuales uno debe transitar, pisando con cuidado y observando todo cuidadosamente para diferenciar entre un sueño y la realidad. La percepción propia hará la diferencia.

La historia es perfecta, tiene novedades y sorpresas cada vez se continuan las situaciones; y no sólo funciona por su perfectamente cuidad trama, sino por sus humanos personajes. Empezando desde arriba con un Leonardo DiCaprio sobrio, correcto, constante ( por momentos muy veraz y por otros no tanto) y su grupo de élite - un adelantado Gordon-Hewitt, una hermosa, simple y carismática Ellen Page, la sorpresa de Tom Hardy y su descarado Eames, un rimbombante ken Watanabe y la bomba, el estallido emocional del film - una Marion Cotilliard que demuestra qué tan bien ganado su premio Oscar es, y que le dá un nuevo significado y dimensión a la expresión 'Ex-esposa acosadora'.
Incluso los papeles pequeños de Michael Caine, Tom Berenguer, Pete Postlethwaite y Cillian Murphy (algunos de ellos reincidentes en la currícula de Nolan) son geniales. Dileep Rao es otro a mencionar, secundario por excelencia en películas de última generación taquilleras (estuvo en Avatar y Drag me to Hell también)

Talento a Nolan no le falta, como tampoco le falta habilidad. Con Inception le encanta jugar y asombrar a la vez a su espectador, comenzando con un tono de thiller angustiante para saltar al toque humorístico (en pequeñas dosis) y virar al drama con tanta facilidad como transita por su ya consabida cuota de acción a mil por hora. El hombre no para. Si bien la película es larga, no se hace pesada ya que cada escena es más interesante que la que acaba de pasar, aunque el drama se apodere de la pantalla.
Como dije antes, me sorprendí con lo que hizo con El caballero de la Noche, pero con ésta me voló la cabeza. Por todos lados los efectos digitales pueblan la pantalla; lo mejor de todo es que la mayoría no se sienten como efectos especiales, están estupendamente integrados a la ya de por sí ambiciosa y deliciosa trama.

El detallazo demoledor es la banda de sonido de Hans Zimmer, un artista sublime que aporta lo mejor de su repertorio para ensalzar las escenas de acción y las de drama con un toque único, y por momentos al son de 'Non, Je Ne Regrette Rien' de Edith Piaf. Un score perfecto para una película perfecta.

Inception es la reliquia cinematográfica de los últimos años que estaba faltando en las salas; en una época en donde abundan las remakes y secuelas, es de mucho agradecer que haya una historia original y contundente, bien llevada, realizada y actuada; en innovación, ocupa el mismo lugar que genialidades tan dispares como elogiables que son Monsters Inc. y Matrix. Muy posiblemente, la película de la década, que envejecerá y ganará adeptos con cada años que transcurra.
Nolan, inimaginable. Te respeto.



Calificación: A

viernes, 29 de enero de 2010

Pandorum

Año: 2009.
Género: Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos - Alemania.
Duración: 108 minutos.
Dirección: Christian Alvart.
Intérpretes: Ben Foster, Dennis Quaid, Antje Traue, Cam Gigandet, Cung Le.

"Dos miembros de la tripulación de una nave espacial se despiertan en sus cámaras de hibernación sin recordar nada de lo que ha sucedido, quienes son, cuál era su misión o por qué. Conforme se adentren en las zonas más profundas de la nave, descubrirán que no están solos y desvelarán el terrible misterio que rodea la desaparición del resto de la tripulación y de los pasajeros. Pronto se darán cuenta de que mantenerse con vida es mucho más importante de lo que puedan imaginarse: es el único modo de evitar la extinción de la raza humana."

El terror a bordo ha sido explotado varias veces tanto en motivos varios como el horror visceral (la saga Alien) como psicológicamente ('Event Horizon' o la más cercana 'Moon') Entonces es curioso y gratificante ver como 'Pandorum', del hasta ahora desconocido director alemán Christian Alvart, es un gran ejercicio de ciencia ficción que combina elementos de aquí y allá perfectamente, logrando en su combo una estimulante experiencia visual acompañada por una vibrante historia con claros tintes de survival horror y mucho estilo videojueguil.

La trama comienza con unos títulos de presentación que indican la gravedad por la que la Tierra siempre pasa: la sobrepoblación creciente y la exploración de otros planetas afines a la calidad de vida que lleva la Humanidad. El Cabo Bower (tremendo Ben Foster) es el primero en despertar del hipersueño, seguido del Teniente Payton (un más que correcto y digno Dennis Quaid); ambos se están recuperando de los efectos colaterales del estasis espacial, y por eso no recuerdan mayormente lo que ha sucedido: es un camino que recorrerán junto a la platea.

La historia nos depara sombríos e inquietantes momentos de exploración en la nave Elysium, en donde la gran puesta en escena de una nave en desuso y venida a menos es el aspecto escenográfico que más innova en el filme, trepidantes escenas de acción que se ven afectadas por una sobreedición que le frena el carro a la tensión creada, y promediando el final del juego, perdón, de la película, hay varios giros y sorpresas de timón que la historia pega que concluyen en un final ciertamente positivo, pero no carente de la ocasión del '¿Qué pasaría si..?' que la película se encarga de presentar previamente en una escena tenebrosa por lo que implica (la Nave Eden)

Como productor general, Paul W.S. Anderson no se pudo contener y le puso también su firma al filme, dotándolo de un serio ambiente que remite a una aventura espacial salida de los videojuegos (deambular del punto A al punto B esquivando a los enemigos C) que puede resultar en motivo válido para fanáticos gamers o puede aburrir un poco a los usuales espectadores en busca de una buena historia. La heroína en este caso (hermosa y pasable Antje Traue) tiene muchos trazos de aquella otra gran heroína del cine de acción llamada Alice, y no es coincidencia.

Siendo éste el segundo trabajo conocido del director (la casi ignota 'Antikörper' y la reciente 'Case 39'), se puede notar el toque especial del director en tomas aquí y allá, acompañadas por una buena banda sonora y un diseño de criaturas nada novedoso pero que aún así ejercen su impacto en el espectador (atención a la criaturita, divina pero letal a la vez)

'Pandorum' es una más que decente aventura espacial que combina muy bien el horror psicológico con el más visceral de forma grandilocuente pero nada azarosa, formando un gran elemento para el disfrute de la audiencia que no aburre y cuenta con varios ases bajo la manga para la sorpresa del espectador. Recomendable.



Calificación: B+.

sábado, 2 de enero de 2010

Avatar

Año: 2009.
Género: Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos - Inglaterra.
Duración: 162 minutos.
Dirección: James Cameron.
Intérpretes: Sam Worthington, Zoe Zaldana, Sigourney Weaver, Stephen Lang, Michelle Rodriguez, Giovanni Ribisi, Joel Moore, CCH Pounder, Dileep Rao.

"Jake Sully es un ex marine que luego de una batalla en la Tierra queda parapléjico. Como parte de un programa de rehabilitación, Jake es enviado a Pandora, pequeña luna que gira alrededor de un planeta gigante de gas donde viven unas criaturas azules de 3 metros de estatura, con un temperamento pacífico: la tribu Na´vi. Allí se convertirá en un Avatar, un híbrido capaz de respirar el aire de Pandora y a través del cual podrá caminar nuevamente. Al descubrir este nuevo mundo, Jake se enamorará de Neytiri, una princesa Na´vi, pero pronto se verá atrapado en un conflicto entre su nuevo mundo y el ejército humano que busca explotar los recursos naturales de Pandora."

Pocas palabras quedan por describir la gran hazaña que ha realizado James Cameron en este final del 2009. He de confesar, que mis expectativas no estaban tan altas como las de la mayoría, y hasta me dolía el peso que le estaban exigiendo a Cameron para que sea una obra maestra tanto como 'Titanic'.
Y bueno, admitámoslo, 'Avatar' es genial. Magistral. Hermosa.

Partiendo de las mismas bases de siempre en una historia tan particular del choque de dos mundos (algo así como lo que se vio en 'Pocahontas' como ejemplo referencial), somos portagonistas del viaje de autodescubrimiento de Jake Sully, un Marine que será transportado a la luna Pandora como próximo asignamiento.
Siendo una parte vital del Proyecto Avatar y ocupando los zapatos de su hermano gemelo muerto en un robo, Jake tendrá una oportunidad única para comenzar una vida nueva, como todo lo que ello significa. Contar más sería arruinar la experiencia, una tna rica en detalles en su entramado que la suma de sus partes significa muchísimo más que el conjunto en particular, aunque la historia de cultura y civilización nuevas está algo gastada ya.

El aspecto más explosivo del film es, por supuesto, su tratamiento visual; hace más de diez años que James viene lidiando con su más complejo trabajo, y le ha rendido sus frutos: no sólo se destaca por la asombrosa animación que se siente increíblemente realista por grandes momentos, sino también hay que darle crédito por crear un ecosistema completo, con su flora exhuberante, su fauna estrambótica, su profunda conexión espiritual, las costumbres y ritos de los Na´vi. Todos estos aspectos, incluso los más pequeños, son terriblemente maravillosos y lo dejan a un asombrado. ¡Dios, incluso el idioma Na'vi es bellísimo!
Esta nueva generación de efectos en 3D van a crear escuela, y con el tiempo, 'Avatar' tomará el lugar que le pertenece en el panteón de la ciencia ficción moderna, y de los últimos tiempos.

El repertorio de actores es magnífico, comenzando por el grandioso Sam Worthington (¡bienvenido a las grandes ligas, Sam!), y agradeciendo a Cameron por traer de vuelta a lo mejor de la amada Sigourney Weaver cono una doctora rebelde y muy carismática; el buen hacer de Michelle Rodriguez es para destacar, siempre me gustó verla dando y tomando parte en el asunto. Por otro lado, los villanos de turno, el que se encarga de los asuntos desde la oficina (Giovanni Ribisi) como el que lucha en el campo de batalla (Stephen Lang) me parecieron ambos muy correctos, dentro de los cánones de sus personajes. Éste último un hueso bastante duro de roer.
No se puede dejar de destacar también la voz de Zoe Zaldana como Neytiri, una actriz que le dio esencia a su personaje con su dulce y combativa voz que le impone a su personaje.

Puede, sí, que el film se sienta terriblemente pesado y estirado por momentos, pero lo bien que se soporta el primer acto es admirable, con la llegada a Pandora y la consecuente adaptación al nuevo mundo, seguido de un segundo acto de transición algo manido para llegar al conflictivo acto final, en dónde todo lo logrado y pergreñado hasta ahra confluye en una batalla climática totalmente avasalladora de todos los sentidos.

El pacing no se siente para nada, ya que la película cuenta con la admirable capacidad de entretener y empujar al espectador a querer saber más detalles de este rico mundo que ofrece Pandora. Cameron logró un film que es personal y a la misma vez lo entrega y comparte con nosotros, los mortales.

'Avatar' es un opulento film que deslumbra por sus efectos e imaginería visual, aunque no tanto por su historia, pero ¡vamos!, ¿quién se va a fijar en la una trama hiper compleja cuando imágenes extraodinarias se suceden una tras la otra, en un orden armonioso?
Tardarán años en alcanzar tamaña proeza en el cine de ciencia ficción. Y todo hay que agradecérselo al Maestro James Cameron. Que viva el Rey!



Calificación: A

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Cuenta Regresiva (Knowing)

Conocida también como 'Señales del Futuro' y 'Presagio'

Año: 2009.
Género: Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos - Reino Unido.
Duración: 121 minutos.
Dirección: Alex Proyas.
Intérpretes: Nicholas Cage, Rose Byrne, Chandler Canterbury, Lara Robinson.

"Año 1959: durante la inauguración de un nuevo colegio, los estudiantes guardan en una cápsula del tiempo varios objetos. Lucinda, una de las niñas, guarda un papel en el que ha escrito extraños números. Cincuenta años después, la cápsula del tiempo es desenterrada y Caleb, el hijo de John Koestler, un profesor de astronomía viudo, recibe la misteriosa nota de Lucinda. John descubrirá enseguida que esos números esconden predicciones escalofriantes, algunas de las cuales ya han sucedido mientras que otras aún no. Poco a poco, empezará a darse cuenta de que el descubrimiento no es casual y que él y su familia juegan un papel fundamental en los importantes acontecimientos que están a punto de producirse..."

A priori, parecería que la premisa fundamental de 'Knowing' nos lleva a un thriller conspirativo mixado con lo mejor del cine catástrofe; una vez que termina, es por obvias razones que el film es una arriesgada propuesta de ciencia ficción que transporta un mensaje muy oscuro, mientras que por el otro lado también otorga un dejo de esperanza en el mismo; es un tramo descorazonador no apto para todos los públicos.

La historia empieza en 1959, cuando la cápsula del tiempo junto con su críptico mensaje es enterrada en el patio de una escuela primaria; 50 años después es desenterrada y por obra del Destino cae en manos del joven Caleb, cuyo padre es un eminente profesor de astronomía aún devastado por la muerte de su esposa en un incendio. Como si no pudiera anticiparse, John empezará a obsesionarse con el significado de los números y descubrirá ,eventualmente, una horrible verdad.

Hablar más sería quemar la trama, ya que es un ejercicio en tensión totalmente remarcable: sin bien avanza a su propio ritmo, la película no se siente forzada en tiempo en ningún momento. Del dicho al hecho no hay mucho tiempo desperdiciado, y las premoniciones no tardan en hacerse notar en increíbles escenas destructivas (el avión caído primero, y luego la escenas del subte) en la que no hay respiro alguno. Más adelante habrá más destrucción, pero ya es contar demasiado...

La historia avanza y hacer retorcer al espectador hasta las escenas finales , en las cuales se desvela el detrás de todo lo que está pasando, y en este preciso punto es que la credibilidad del espectador se pone a prueba con un giro de timón de 360° totalmente rocambolesco (pero no por eso menos hermoso), y me encontré con la misma disyuntiva que le encontré a 'The Forgotten' con Julianne Moore, aunque menos grosero. Tiene un importante subtexto entre la ciencia y la fé, extravagante pero muy sincero. Igual creo que le resta muchos puntos el no tener otra resolución, pero la encuentro totalmente válida en este contexto fantástico que se buscó.

El halo apocalíptico del film está muy bien llevado por un correctísimo Nicholas Cage, que acá no hace de las suyas y consigue una interpretación emotiva, aunque nunca le escape a su sobreactuación histérica, siempre está; la hermosa Rose Byrne entrega todo su potencial y resulta más que aceptable, así como también los niños en la historia que están muy bien dirigidos.

El director Proyas se destacó en el pasado con su última 'Yo,Robot'y ahora estalla todo su poderío con una historia sobresaliente en materia de suspenso y acción; los accidentes son espectaculares, muy realistas e increíblemente impactantes hablan muy bien de Proyas como director.

'Cuenta regresiva' es una buena película de ciencia ficción en la que increíblemente Nicolas Cage no desentona. Decepcionará, sí, a los que no sepan entrar en el juego de numerología que propone, y a los que su final, tan valiente como risible, les arruine todo lo que se contruyó hábilmente hasta ese momento.



Calificación: C+.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Identidad Sustituta (Surrogates)

Año: 2009.
Género: Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos.
Duración: 88 minutos.
Dirección: Jonathan Mostow.
Intérpretes: Bruce Willis, Radha Mitchell, Rosamund Pike, Boris Kodjoe, James Cromwell, Ving Rhames, Jack Noseworthy.

"En un futuro no tan lejano, los humanos viven aislados y sólo se comunican entre sí por medio de robots. Luego de un misterioso asesinato (el primero en años de tranquilidad) de un estudiante universitario, pone en marcha una investigación del FBI, liderada por el Agente Greer y su ayudante Peters.
El estudiante universitario está relacionado con el hombre que participó en la creación del fenómeno high-tech de los sustitutos, que permiten a la gente comprar versiones perfectas de sí mismos (en perfecto estado físico, más apuestos y controlados por control remoto). Estas máquinas perfectas acaban asumiendo sus roles vitales, de modo que la gente puede experimentar la vida a través de otro cómodamente sentados en el sofá de su casa. El asesinato pone de manifiesto una cuestión: en un mundo de máscaras ¿quién es real y en quién se puede confiar?"

Bruce Willis es sinónimo de acción, y siempre lo será. Jonathan Mostow, aunque francamente está infravalorado, también lo es. El combo que se presentaba parecía perfecto ,y por A o por B no termina de cuajar del todo, entregando una cinta pasajera muy bien llevada pero que le falta un retoque importante.

Surgida del mundo del cómic y la novela gráfica, la historia de 'Surrogates' remite al siempre conflictivo mundo del ciberespacio y el fraude que ciertas personas cometen dentro de él. Con la salida de los Sustitutos al mercado, la gran mayoría de la población vive a través de ellos una vida que no tendrían sin estos robots: ya seas gordo, flaco, negro, blanco, extranjero, hombre o mujer, el Sustituto te permite ser quien quieras y como quieras. En un mundo en donde el aspecto humano es perfecto y todos los movimientos están absolutamente controlados, ¿cuánto faltaba para que se cometiera un crimen?

La historia toma esta premisa del anonimato y la convierte en su principal aliciente a la hora de resolver el crimen, caso que se presenta al frente del Agente Tom Greer y su ayudante Jennifer Peters; juntos irán desentramando esta conspiración que, al parecer, involucra al sector de la sociedad que reniega de los Sustitutos y se aisla en diferentes zonas de la ciudad para vivir una vida casi de Medioevo.
Verdaderamente hay que reconocer el severo intento por inducir la moraleja de que utilizar recursos como el Internet y demás sitios afines desnaturaliza a las personas e induce al nulo contacto frente a frente, pero acá se las ingenian para darle un mensaje netamente Hollywoodense que no termina de cuajar. Para cuando llega la hora de resolver el misterio, el espectador se puede ver un poco perdido con tanto exceso de Sustitutos, y puede perder los estribos.

Por lo menos, John D. Brancato y Michael Ferris la zafaron bastante bien, por no recordar el Festival de la Vergüenza que lograron hace 5 años con 'Catwoman'.

Los actores tuvieron todos un escalón más que subir en sus roles: simular la frialdad de los robots, que no pueden demostrar todas las emociones humanas; creo que les salió estupendamente, ya que dan esa sensación de distanciamiento. Otro detalle que me encantó fue que se muestra en algún momento del film a los varaderos personajes detrás de los Sustitutos, y son personas muy dejadas y banales, consumidas por las máquinas, e incluso algunos no son quienes dicen ser.

Bruce Willis lo hace de nuevo (esta vez ridículo corte de pelo inclusive) y se lleva la película a los hombros, a la vez que Radha Mitchell hace un estupendo trabajo secundario, como también lo hace (y sorprende) una Rosamund Pike muy emotiva. es genial también ver a James Cromwell nuevamente como un científico ermitaño (realizó un papel similar en 'Yo,Robot') e incluso el novato Boris Kodjoe lo hace muy bien; muero por verlo armas en mano en 'Resident Evil: Afterlife'. El punto bajo acá es Ving Rhames, que encarna al líder de la Resistencia que no podía ser retratado de otra manera que á lá Bob Marley.

El director Jonathan Mostow realizó un grandioso trabajo en donde hay pocas pero muy importantes escenas de acción muy bien conducidas y bien adrenalínicas. No es uno de sus mejores trabajos, pero es un más que correcto esfuerzo.

'Identidad Sustituta' contaba con una buena historia, que si bien fue llevda lo mejor posible, no deja de ser un entretenimiento pasajero y apenas deja un tópico interesante abierto para discutir una vez terminada la función. Otra de ciencia ficción con buenas secuencias de acción, una historia relajada y unas actuaciones correctas. No se le puede pedir más.



Calificación: B-.