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miércoles, 8 de febrero de 2012

Juego de Tronos (A Game of Thrones)

"En el legendario mundo de los Siete Reinos, donde el verano puede durar décadas y el invierno toda una vida, y donde rastros de una magia inmemorial surgen en los rincones más sombríos, la tierra del norte, Invernalia, está resguardada por un colosal muro de hielo que detiene a fuerzas oscuras y sobrenaturales. En este majestuoso escenario, lord Stark y su familia se encuentran en el centro de un conflicto que desatará todas las pasiones: la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder, la lujuria y el incesto, todo ello para ganar la más mortal de las batallas: el trono de hierro, una poderosa trampa que atrapará a los personajes y al lector."

 Luego del viaje épico fantástico y el alucinante mundo creado por John R. R. Tolkien, pensé que en el plano de la literatura fantástica y épica no quedaba nada más por explorar o, mejor dicho, nada que se asemeje a la Tierra Media. No voy a ser un hipócrita y decir que conocía a la saga de Canción de Hielo y Fuego desde antes de la maravillosa serie de HBO, pero lo cierto es que apenas había escuchado comentarios al pasar de ambientes un tanto BigBangTheorianos (espero que entiendan mi pequeña burla acá) y nunca les presté atención hasta momentos después de terminar el décimo capítulo de la primera temporada de la serie.

 La serie me cautivó completamente, y no fue hasta que leí el libro en el que se basaba que me di cuenta de hasta qué punto llegaron los creadores para adaptar con sumo lujo de detalles la intrincada red de traiciones y acción que posee Juego de Tronos, el primer libro de la saga que constará de un total de siete, y de la que no puedo despegarme.

 Pero primero, un anuncio: ni lerdos ni perezosos, la editorial Plaza y Janés sabía que estaban frente a un exitazo, y por eso decidieron cobrar el libro con la inusual cifra de $150 pesos; por suerte, descubrí que la versión en inglés estaba disponible (así como también sus dos secuelas) por $56 pesos: prácticamente, con la plata del primero en castellano puedo conseguir las primeras tres novelas en inglés y leer la saga en su idioma original. Tengo la suerte de saber inglés fluidamente, pero igual sigo pensando que es un precio injusto para aquellos que no manejan bien el idioma.

 En fin, a lo que ibamos.
 George R.R. Martin, maldito bastardo. No puede creer todavía que alguien pueda construir un mundo tan variado de personajes y con tantos detalles como lo hizo Martin en su obra; esta historia de vicisitudes reales en la que las ansias de poder hacen sucumbir a todos los personajes está contada desde muchos puntos de vista, concretamente ocho en el primer libro, con tres escenarios diferentes que cubrir. Algunos personajes están en la misma trama y es así que podemos ver algunos problemas desde diferentes ópticas, mientras que otras tramas cubren el restante de los escenarios. Sin lugar a dudas, la trama central que involucra a la familia Stark casi al completo es la línea general más desarrollada y la más interesante de seguir, con todas las intrigas palaciegas que son casi imposibles de dejar de lado. Por eso, cuando la historia cambia de enfoque y se dirige hacia la Gran Muralla de Hielo, o cruzando los mares para contar la historia de la desterrada heredera Danaerys, uno no puede dejar de sentirse decepcionado por el brusco cambio, pero igualmente, las historias estan interconectadas y no son un desperdicio en absoluto.

 Antes hablaba del desarrollo magnífico de los personajes; están tan bien descriptos, con sus personalidades y sus enojos, sus lealtades, sus odios, que se notan humanos por demás, pero tan bien caracterizados que o se ama a los buenos o se odia rotundamente a los villanos. No hay medias tintas, y los buenos no siempre ganan, como pude descubrir tristemente en este primer libro... aunque la venganza será hermosa. Otro punto que me dejó helado al ir leyendo la novela es la facilidad del autor de sacrificar a personajes importantes en favor de una historia realista: al matar despiadadamente a un grupo variopinto de puntos claves en la historia crea esa sensación de desasosiego y temor de que nadie llegue vivo hasta el final; ese temor a lo inesperado hace al libro grande también.

Creo que tengo una nueva adicción, no puedo parar de leer el libro, y aunque me costó su tiempo terminarlo en inglés, seguiré leyendo así para embeberme de lo genuino de su escritura. Fanáticos de la épica fantástica, y para todos aquellos buscadores de una historia rebuscada, traidora e intrigante, están de parabienes. Hay Juego de Tronos para rato...
Calificación: Excelente

martes, 7 de febrero de 2012

La chica de al lado

"Los suburbios en una ciudad cualquiera de los Estados Unidos en los años 50. Calles sombreadas, con el césped bien cortado, árboles en líneas perfectas y casas acogedoras. Un lugar tranquilo y bonito donde crecer, siempre que no seas la adolescente Meg o su hermana tullida Susan.
En una calle sin salida, en un oscuro y húmedo sótano de la casa Chandler, Meg y Susan, cuyos padres han muerto, están cautivas a manos de una tía lejana que está cayendo progresivamente en la locura. Una locura que está trasmitiendo a su familia, y finalmente al barrio entero."

 Jack Ketchum vuelve a deslumbrar con otra historia acerca de los recovecos más oscuros de la mente humana en La chica de al lado, quizás una historia no tan desbocadamente brutal como la excelente Al acecho (reseña) pero igualmente de fuerte para todo aquel que no esté familiarizado con la simple pero feroz prosa de Ketchum.

En esta historia que comienza cual The Body, la historia de Stephen King, un grupo de amigos en los fabulosos años 50 ven alterada su vida cuando al barrio se sume la joven Meg, una (para ellos) despampanante chica de 14 años y su hermana discapacitada Susan, que nunca sale de la casa de su tía Ruth.
 La narración corre por cuenta de los ojos de David, un chico de 12 años que, en su adultez, intenta sacarse un peso de encima de su mente contando al lector lo sucedido durante los fatídicos días de verano en el sótano de los Chandler.

No hay una clara explicación al porqué empiezan las atrocidades, ni porqué el personaje adulto entre los chicos inicia el ciclo de vejaciones contra las jóvenes, no hay una razón concreta a sus acciones y eso es lo que hace a la trama más y menos interesante y tétrica: no hay un motivo ulterior al que se explica en la novela, y, o bien puede ser que la adulta se va sumergiendo poco a poco en la locura, o tiene un motivo por el cual hace lo que hace. Aunque debe ser que el mal corre en la sangre, porque los chicos le siguen el macabro juego al pie de la letra, y ningun jovencito que se precie creo que llegaría lejos torturando a alguien, aunque la tortura esté disfrazada como un pícaro juego de chicos.

 La brutalidad manejada por Jack Ketchum es bastante pesada, pero lo que noté es que no llegó al nivel gráfico de Al Acecho, donde no se dejó ni un tapujo en el tintero, y acá tiene momentos tensos, tristes y zarpados pero al llegar a cierto punto, elige mirar hacia otro lado y es como desanimador, pero entiendo que es la visión del autor/narrador y la respeto. Lo que sí, se deja leer fácilmente y es bastante atrapante (lo terminé de leer en días); uno quiere llegar hasta el final para saber que destino les depara a los protagonistas, y en contar la trama ágilmente es una proeza de la que Ketchum puede estar orgulloso.

 Es una pena que no llegue más literatura de Jack a las librerías: en años han llegado tan sólo Al Acecho y La chica de al lado, y teniendo en cuenta que son más de una decena de libros en la obra del autor, es algo triste, pero sé que evnetualmente llegarán más obras de un literato del horror tan peculiar como él.

Calificación: Buena

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Todo Oscuro, Sin Estrellas

 Con los años, la prosa de Stephen King se vuelve más puntillosa, más perfecionada, más malvada y más emotiva. Los años no vienen solos para el Tío Steve, y en cada libro nuevo demuestra porqué es el Rey del Horror. En Todo Oscuro, Sin Estrellas, le bastan 4 historias cortas para llevarnos por cuatro viajes repletos de emociones, historias en las cuales el común denominador son personajes comunes, con vidas comunes que son empujados a situaciones extraodinarias. Pero vamos, entremos a este mundo en donde todo es oscuro, y sin estrellas...

 1922: La primera novela corta del libro es una confesión extendida de como un simple granjero comete las peores decisiones de su vida y arrastra consigo a su hijo de quince años; en el afán de guardar para sí la granja familiar, al contrario que su pérfida esposa, que quiere venderla a una gran empresa e irse a la gran ciudad, Wilfred James orquesta la muerte de su esposa, para lo cual necesita la ayuda (y el silencio) de su vástago. La sabida muerte llega, pero lo importante de la historia es lo que sucede luego del brutal asesinato, y cómo afecta a los sobrevivientes, que enfilarán directo hacia la locura. Quizás no sea la nouvelle que más se destaque dentro del libro, pero 1922 aporta un vistazo a lo que debió y debe sentirse vivir en el medio de la desolación. Por supuesto, el sello de horror King está presente y el final es escalofriante.

Camionero Grande: La sorpresa grande. Nunca hubiera esperado que un cuento basado en el rape & revenge (violación y venganza) fuera tan preciso, descomunalmente emotivo y que se pudiera empatizar tanto con la protagonista, una amable escritora de novelas de suspenso que es violada y mancillada brutalmente por un camionero en el medio de la nada, para sobrevivir por los pelos y luego emprender su propia venganza. Lo más chocante de la historia es la morbosidad con la que Stephen cuenta todos los pasos del brutal ataque de Tess (aunque siendo un lector veterano de King, estoy acostumbrado a ello) y, por otro lado, la cantidad de referencias al género del horror que hace al autor. Stephen no es un autor que se quede anticuado y mete todos los detalles de última moda, como el uso de Twitter, GPS, Firefox, etc: su prosa no queda obsoleta en el tiempo, es bastante actual. También nos da un vistazo interno a lo que debe ser la cabeza de un escritor, ya que Tess, luego de su percance, se inventa voces que la ayudan a dar sus siguientes pasos; ojo, no es que está loca, sino que se inventa voces para exteriorizar su estado mental actual. Camionero Grande es mi favorito de esta antología.

 Una extensión justa: el relato más corto pero no por eso el menos intenso. Harry Streeter es un hombre de mediana edad que tiene una familia normal, pero un cáncer mortal le está quitando la vida poco a poco. Por esos fortunios de la vida, se cruza con el Diablo en persona (nada de Elizabeth Hurley esta vez, sino un viejo que vende chucherías al costado de la autopista) que le ofrece revertir su suerte y pasársela a alguien que odie profundamente. El beneficiario es su mejor amigo, al que todo le fue excelentemente bien en la vida y hasta se llevó la que podría haber sido la mujer de sus sueños. El Diablo está en los detalles, y la vida de uno y del otro dará un vuelco espectacular en una historia que se disfruta cual placer culpable. La frase final cierra brutalmente una historia que quedará para la posteridad.

Un buen matrimonio: En la historia final de esta recopilación, un matrimonio de casi treinta años se viene abajo en un santiamén cuando la esposa se cruce inadvertidamente con el pequeño escondrijo de su marido en el garage. Darcy así deberá repensar toda su vida de ensueño con una persona tan puntillosa que nunca dejó entrever lo que estaba por debajo de la superficie. Tenemos en Un buen matrimonio el relato más íntimo de cómo uno puede salir adelante con una persona a la que creía conocer no es quien dice ser. No se puede tirar la vida por la borda en un solo segundo, y las decisiones que toma la protagonista son difíciles, pero justificadas. Una narración madura y que pocas veces se encuentra entre la prosa de Stephen cierra con un moño estas historias geniales.

 Con la extensa La Cúpula (leer reseña aquí) y Todo Oscuro, Sin Estrellas, Stephen King sabe que todavía tiene la chispa para atrapar al lector en sus novelas únicas y malvadas. No puedo esperar a ver que se trae entre manos con 11/22/63

 Calificación: Muy Bueno

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cujo



"Durante toda su vida Cujo fue un buen perro, un San Bernardo grandote, pacífico, juguetón y amante de los niños. Realmente se trataba de un perro bueno y feliz. Feliz hasta que le sucedió algo, y el cerebro de perro de Cujo se cubrió de una de esas oscuridades que se alimentan de sangre. Ahora, se ha convertido en un perro asesino; doblemente cruel por cuanto la gente no conoce su mutación y aún le ve en su anterior bondad. Heraldo de un pequeño Apocalipsis, Cujo desencadenará sobre un pueblo modélico un huracán de pánico y de muerte."

Cujo: antigua palabra india que significa 'fuerza imparable'. Ya con ese prontuario uno sabe pordónde va a transitar el libro del tío Stephen. Escrito durante sus años de gloria, donde también la fama le costó un alto precio, ya que el mismo King asegura que poco y nada se acuerda de haber escrito este libro debido a la pesada influencia del alcohol en su vida durante esos momentos. Pero, si tenemos en cuenta la calidad del libro y las condiciones bajo las que fue escrito, hay que hacerle un monumento porque es un trabajo bastante sólido con los muchos toques macabros con los que el autor se ha hecho su fama.

El hecho principal que actúa como disparador de la novela es sencillo y a la vez, francamente fascinante: persiguiendo un conejo, el San Bernardo Cujo mete la cabeza en una pequeña cueva, donde un par de murciélagos lo muerden y lo contagian de rabia. Tan simple como eso y ya tenemos la receta para el horror casi lista. Por otro lado, los protagonistas en el centro del huracán son la familia Trenton: el papá, Vic, dueño de una firma de propagandas que está por irse al garete con un problemita que tuvieron los cereales que ellos patrocinaron; la mamá Donna que, aburrida de su vida de ama de casa comienza un affair algo turbio con el semental del pueblo, y el pequeño Tad, que le teme a una criatura escondida en su ropero. Claro, hay más personajes en el ruedo (la familia Camber, dueña de Cujo son los secundarios más relevantes) y cada uno se mueve cual ficha de ajedrez para que la situación asfixiante sea propicia: Donna y Tad, encerrados en su auto, a merced de los ataques incontrolables de un rabioso Cujo.

 Hasta llegar a ese momento crucial en el libro, King se encarga de construir una historia para los personaje principales: si bien la novela por momentos sigue la odisea de Vic Trenton de mantener su firma intacta con el problema de los cereales, el mayor peso dramático recae en Donna, la esposa infiel, quien piensa que el ataque del perro y todo lo que les sucede es un castigo divino por haber traicionado a su esposo. No sólo es eso, sino que la explicación de la infidelidad no la justifica, sino que la hace más humana, frente a su marido y al lector; por otro lado, Charity Camber tiene una historia secundaria enfrentando al retrógrado de su marido, un neandarthal social que pretende arrastrar a su hijo Brett hacia una vida vacua  y sinsentido. Yo no sé qué habrá estado tomando King mientras escribía, pero ha debido de ser alcohol del bueno, porque los personajes son fascinantes y están bien construídos.

 Una vez llegados a la trampa del auto, King se desata de nuevo provocando una vorágine de horror y confinamiento muy bien narrados, tanto desde el punto de vista de Donna y su hijo encerrados en el auto, como tomando el punto de vista de Cujo, quien necesita atacar a esas personas dentro del auto, a las que cree, fueron causantes de su situación actual. No puedo dejar de expresar la genialidad con la cual narra la historia desde el punto de vista del perro, llamando a los personajes HOMBRE, MUJER y NIÑO con mayúsculas. Aplaudo este recurso narrativo. No hay muchas muertes en el libro, la mayoría son esperables pero la última, con eso King se despide brutalmente con un toque de ironía y mala leche que no pensé que iba a suceder. Es triste, pero encaja dentro del horror que pretende demostrar el libro.

Dos años después de la salida del libro se realizó una adaptación fílmica del libro con Dee Wallace como Donna Trenton; la película me pareció francamente fascinante ya que adapta muy fielmente la historia del libro, con algunos cambios menores para darle un poco más de acción y suspenso a la cosa, y también un cambio radical en el final, cortesía del propio King (quien ayudó en la escritura del guión de la película), que luego de muchos años decidió ser un poco más benévolo con el final. Ambos, el libro y la película, fueron vastamente infravalorados, ya que presentan grandes trabajos de la mente del Maestro del Terror.

 Calificación: Buena

jueves, 3 de noviembre de 2011

El carro de la muerte

"Los británicos se han rendido y en Buenos Aires impera la confusión. Mientras el pueblo se organiza para resistir una nueva invasion y los poderosos se disputan el mando del virreinato, el doctor Samuel Redhead deberá investigar las muertes de varios esclavos que a nadie más parecen conmover. Simultáneamente, el pasado que creía enterrado irrumpirá en su vida con graves consecuencias y lo expondrá ante sus enemigos.
En medio de falsas acusaciones y sin tener en claro quién es quién, el médico buscará hacer justicia y poner de manifiesto la inhumanidad de un sistema que está llegando a su fin."

 Lento pero seguro, el personaje de Samuel Redhead se ha ido colando en la literatura argentina. Escalando poco a poco en el imaginario narrativo de la Argentina, Redhead, el médico devenido en detective creado por Mercedes Giuffré ha llegado nada menos que a su tercera aventura en los pagos virreinales con las Invasiones Inglesas de fondo, y le dio una vuelta de tuerca al siempre presente género policial.

Dejándonos con la miel en la boca en la anterior entrega, El peso de la verdad, El carro de la muerte comienza donde la anterior entrega terminó (en este punto, no es imprescindible haber leído las anteriores entregas pero sí es muy recomendable para ya tener la radiografía preparada de los varios personajes que pueblan esta historia) con los ingleses recapitulando y mezclándose entre los coloniales no sin generar un revuelo de aquellos. Entre medio de todos los soldados se encuentra Willie Cameron, el medio hermano de Samuel quien es un objetivo demasiado fácil en los tiempos turbulentos que corren, ya que no son nada bien recibidos los extranjeros con ansias de conquistar y cada dos por tres hay ataques contra ellos. Y por si fuera poco, alguien está matando esclavos y arrojando sus cuerpos en lugares públicos, hecho que prenderá la mecha detectivesca de Samuel una vez más.

 Nuevamente nos vemos inmersos en la búsqueda de la verdad de Redhead, en un ambiente hostil en el cual sus enemigos acérrimos andan libres e interponiéndose en su investigación, los cuidados para con su medio hermano Willie no son los suficientes, los ánimos están caldeados y todo podría explotar en cualquier momento. Las pistas aparecen aquí y allá, los enemigos pueden ser los mejores amigos, nada es lo que parece. La más grande virtud de Mercedes Giuffré es no dejarnos nada en claro hasta el último minuto. Todas las pistas se van recolectando en la lectura a la par de lo que Samuel va descubriendo, y es en el final cuando todo se despeja magistralmente gracias a la mente aguda de nuestro detective favorito. A muchos puede llegar a molestarles el hecho de no adivinar a ciencia cierta quién está detrás de los asesinatos, pero se agradece que no todo sea tan obvio y se resuelva simplemente a mitad del libro y que la segunda mitad aburra. Acá la resolución llega de manera sorpresiva, en un giro que no se espera.

 Por otro lado, varios cabos sueltos diseminados desde las anteriores entregas encuentran una respuesta en la tercera entrega: finalmente podemos saber más de los misterios de Redhead y sus impresionante capacidad de deducción en Londres, en un momento que parece una precuela pero que tiene su impacto al final, cuando el pasado del protagonista vuelva más vivo que nunca: sencillamente, la sorpresa de la revelación de los asesinatos y luego, la sorpresa de un personaje del pasado de Redhead elevaron el nivel de la novela a la estratósfera. El personaje de Clara Ocampo regresa por más en El carro de la muerte, esta vez para cerrar su historia de encuentros y desencuentros con Samuel. Si antes me decepcionó la falta de romanticismo corpóreo en la última novela de Florencia Bonelli, no pude dejar de asombrarme con el hecho de que en un par de pinceladas, Mercedes haya puesto la frutilla en la historia de Samuel y Clara de una manera tan racional y llena de amor. ¡Finalmente!

 Como no podía ser de otra manera, quedan varias líneas perceptibles de para dónde va a disparar la acción en una cuarta e hipotética aventura: hubo vislumbramiento de amor entre Willie y una de las hijas de Elisa Alvarado, qué pasará ahora en Buenos Aires con el tema de la revolución, qué les espera a Redhead y Clara en el futuro. Muchos interrogantes que de seguro resurgirán con fuerza en el futuro.

 Redondeando, la trilogía (al momento) de Samuel Redhead es revitalizante en el género policial argentino y, además de ser buenos estandartes de literatura argentina, también pueden disparar la chispa invetigativa de varios para saber más de la historia del país. ¡Mercedes, lo has hecho de nuevo!

Calificación: Muy Buena

miércoles, 1 de junio de 2011

Todo Bajo el Cielo


"Elvira, una pintora española afincada en el París de los años veinte, recibe la noticia de que su marido ha muerto en su casa de Shanghai. Acompañada por su sobrina, parte desde Marsella en barco para recuperar el cadáver de Rémy, sin saber que este viaje es sólo el principio de una gran aventura por China en busca del tesoro del Primer Emperador. Al pisar por fin tierra firme después de una travesía interminable, comenzará para Elvira y Fernanda la mayor peripecia que nunca hubieran imaginado vivir. Huyen en un viaje apasionante por el corazón de China hasta Xi'an, donde, con la ayuda del anticuario Lao Jiang, la sabiduría oriental del maestro Jade Rojo y la inteligencia de Biao, podrán descifrar las claves y superar las arriesgadas pruebas para encontrar la tumba del Primer Emperador y la última pieza del secreto mejor guardado de la historia de la Humanidad." 

Si bien El Origen Perdido, el anterior libro de la Asensi, me dejó tieso por su irregularidad y además, no me dieron ganas de leer algo suyo en bastante tiempo. Por esas casualidades de la vida, en la Feria del Libro anual encontré a muy buen precio el susodicho libro que hoy encabeza este post, y tras comprarlo, decidí darle una nueva oportunidad a Matilde para que me sorprendiera...

¡Y lo logró! Teniendo cinco libros y habiendo leído cuatro de ellos (incluído el soso El Salón de Ámbar), creo que con Todo Bajo el Cielo logró llegar a ese nivel que creía perdido con El Último Catón, a mi entender, su mejor novela a la fecha.Para comenzar, he de decir que la autora la ha pegado en el clavo con la ambientación del libro: toda la acción transcurre en el año 1923 o por esas fechas, lo cual la empuja fuera de su zona de comodidad de sus otras novelas, que transcurren en la época actual.

Seguimos entonces a nuestra heroína de turno, Elvira, una pintora bastante común y corriente que se entera de la muerte de su marido por correspondencia, podría decirse, y tiene que viajar a arreglar la situación del muerto junto a la pesada de su sobrina Fernanda, una muchacha rechonchita y de malos modos. Una vez llegadas, descubren que un objeto entre las posesiones del muerto es la clave para encontrar la tumba de un Emperador chino perdida hace siglos. Pero claro, muchos codician este vasto tesoro, y no las van a dejar salir impunes con el botín. Decir que la trama comienza rápido es poco: tras una breve introducción a los personajes, las corridas empiezan mucho antes de lo pensado, y lo que sería una hermana menor de Indiana Jones comienza su viaje...

A medida que la novela avanza, la inmersión a la cultura china poco a poco se va palpando, y no se siente tan forzada como la clase de historia en El Origen Perdido: acá, las protagonistas europeas deben amoldarse a esta cruza de culturas y a medida que van recorriendo el camino en esta aventura, ellas y el lector van descubriendo más detalles de esta asombrosa e interesante cultura. Los personajes, por supuesto, son bastante lineales y con algunos dejos de grandeza, pero en general funcionan. La relación entre Elvira y su sobrina es hilarante durante todo momento, y son momentos preciados en los que la jovencita saca de las casillas a la tia junto al joven Biao. Por otro lado, el anticuario aparece esbozado de cierta manera al principio y llegando al final su actitud vira increíblemente, cosa que hace pensar bastante al lector, y toda duda queda saldada con el desenlace.

Con respecto a la aventura, si decimos tumba, decimos trampas letales y pruebas de todo tipo. Matilde sale muy bien parada en este aspecto, ya que las trampas y pruebas son una combinación de ingenio y destreza, aunque el deux ex machina que representa el maestro Jade Rojo bien facilita las resoluciones...
 Nuevamente, el toque más lisérgico y extraordinario es la imaginación de la autora con respecto a la tumba: mas allá de la grandilocuencia del Emperador de llevarse a la tumba a muchísimas personas y toda la ostentación que hacía, hay cosas que son increíbles más allá del pensamiento humano, como un río completamente hecho de mercurio y otros detalles que no quiero revelar acá. Si la autora lo pudo pensar, puede llegar a ser posible, ¿pero tanta ostentación? Algunos detalles te pueden dejar afuera debido a su credulidad, pero en líneas generales, estos aspectos funcionan. Sí, por ejemplo, me quedo con esa última carrera adrenalínica al final del libro, uno de los mejores momentos plasmados en todo el libro.

Teniendo en cuenta el anterior libro leído de la autora, jamás pensé que me iba a divertir tanto como lo hice hace poco en Todo Bajo el Cielo. Sí, dista mucho de ser una gran obra maestra de la Literatura, pero me entretuvo soberanamente bien, y lo considero un gran par de El Último Catón.

Calificación: Excelente

martes, 26 de abril de 2011

Caballo de Fuego - París

"Él es un señor de la guerra. Ella, una luchadora por la paz.'
 Eliah Al-Saud es un hombre excéntrico y poderoso, emparentado con la familia reinante de Arabia Saudí. Vive en París y dirige una empresa de seguridad que, en realidad, oculta actividades de defensa y de espionaje ofrecidas al mejor postor. Matilde Martínez es una joven pediatra argentina que sueña con curar a los niños más desfavorecidos y trabajar para una ONG en el África. El destino la pondrá en el camino de Eliah, y será en París donde la atracción que se inspiran los unirá. Sin embargo, los secretos que ambos guardan celosamente pondrán en riesgo no sólo su amor, sino sus vidas. En el marco del siempre latente conflicto palestino-israelí y con una amenaza atómica como telón de fondo, Matilde y Eliah vivirán una aventura que los llevará a recorrer el mundo y los enfrentará a los peligros que acechan a quienes se atreven a desafiar a los imperios dominantes."

Cuando me enteré de que Caballo de Fuego, la última novela de Florencia Bonelli, estaría ambientada en una época actual (comienzos de 1998) de inmediato pensé en que sería un gran desafío para la autora, ya que está acostumbrada a líneas temporales más ligadas con el siglo XIX. Ahora veo que salir de la zona de comodidad le sienta perfectamente a Florencia.

Con Caballo de Fuego - París, primera entrada en la historia completa que seguirá con Congo y Gaza, Florencia se acerca muchísimo a uno de mis autores más queridos del género de aventuras, Wilbur Smith. Este escritor zambio tiene una vasta carrera con más de treinta libros publicados, y sus historias mezclan romance con aventura, acción e intrigas y, con una trama que involucra agencias de espionaje y mercenarios, el libro de Bonelli se desplaza majestuosamente por caminos paralelos a la prosa de Wilbur. La autora tardó un año en recopilar todos los aspectos técnicos y tecnológicos que involucrasen a su trama, y la verdad es que se maneja con prodigio entre tantos artilugios, componentes químicos, armas y potencias atómicas. Se le da con naturalidad y no se nota que no está familiarizada con este nuevo mundo.

Recuerdo que cuando leí su último libro, Me llaman Artemio Furia (reseña) mencioné que la pareja protagónica estaba bien construída y encima Florencia los había hecho pasar por un infierno hasta el final del libro incluso y eso era una de las cosas que hacía sobresalir a su prosa: el que no siempre se siga el mismo camino, sino que el romance protagónico se reinvente para mostrarnos otras facetas. En Caballo de Fuego, hay malos muy malos y buenos muy buenos, pero en el medio hay ciertos matices que no necesariamente son blancos y negros: Eliah Al-Saud, es un mercenario entrenado para matar que ha vivido demasiadas vicisitudes al participar en la Guerra del Golfo, tiene una sangre fría increíble y es totalmente calculador, hasta que conoce a Matilde Martínez, una joven cordobesa tan hermosa como oscuros y tristes son sus secretos, y la vida de ambos cambia radicalmente cuando se conocen en el último vuelo de 1997... La pareja está bien complementada con sus personalidades, que transmiten complejidad y sentimientos varios a lo largo de las quinientas páginas que tiene la novela. Las idas y vueltas, más que caprichos y agujeros en la trama como podría haber resultado, resultan una combinación bien aceitada de problemas que se van apilando y terminan por culminar en los capítulos finales de libro, con varias revelaciones que detonan justo enfrente de los protagonistas y dejan al lector en vilo hasta la salida de la continuación...

Al ser una continuación de Lo que dicen tus ojos, los personajes de aquella novela hacen sus apariciones acá también; es más, Eliah Al-Saud es hijo de Kamal, el protagonista de aquella novela, y no deja más dudas de las similitudes fantásticas con la familia Courtney de la saga de Wilbur Smith. Creo que en ninguna novela de Florencia había visto una profusión de personajes como en esta, se superó a sí misma. En otro detalle en el que se superó también es en la creación de Juana Folicuré (apellido extraño si los hay) la mejor amiga de la protagonista Matilde: en resumidas cuentas, es el MEJOR personaje secundario de toda su bibliografía, lejos: Juana es irreverente, sincera hasta la médula, copada e, imagino, Florencia se divirtió como loca escribiéndolo. ¿Para cuando unas aventuras de Juana, Flor?

Es temprano para anticiparlo, pero Caballo de Fuego se deja ver como una gran, GRAN obra que superará las mil páginas con las tres partes juntas, y representan el trabajo más arduo, complejo y completo de Florencia Bonelli a la fecha. Con esto, ya entra a la ligas mayores, si no la consideraban antes así. Y si no, lean Caballo de Fuego - París, y después díganme que opinan.

Calificación: Muy Buena

martes, 19 de abril de 2011

El Origen Perdido

"Una extraña enfermedad que ha dejado a su hermano en estado vegetativo lleva al hacker y empresario informático Arnau Queralt a emprender una investigación arqueológica sobre el Imperio Inca, las ruinas de Tiwanacu y la selva amazónica, tras las huellas de una civilización perdida. Arnau, junto a sus amigos Marc y Lola, emprende este viaje a través del conocimiento, descubriendo algunos misterios sin resolver en la historia de la humanidad, las paradojas de la Teoría de la Evolución y el verdadero papel de los españoles en la Conquista de América."

Matilde Asensi me sorprendió gratamente en 2006 más o menos cuando leí El Último Catón y me fascinó; luego descubrí más de su obra y leyendo su primera nouvelle, El Salón de Ámbar, que resultó ser una catástrofe de libro (reseña) me di cuenta cómo leer a esta autora: con cautela. Curiosamente, El Origen Perdido es anterior a El Último Catón, y si aquella me pareció excelente, qué podía esperar de la que le seguía... francamente, tuve expectativas altas y salí decepcionado.

Para comenzar, tenemos al héroe, el hacker Arnau Queralt y sus amigos Marc y Lola; juntos se hacen llamar Root, Jabba y Proxy respectivamente. Sí, al que le dicen Jabba es un gordo enorme de pelo colorado - no hay innovación acá en cuestión de motes. Siendo brillantes en su trabajo, se dedidan a hackear como si fueran Robin Hood, por cuestiones nobles. Meh.
 La cosa es que Arnau es super rico, tiene una casa ultracomputarizada y se encuentra mejor solo que acompañado. La trama comienza cuando Daniel, el hermano de Arnau, cae enfermo con 2 trastornos mentales rarísimos tras haber estudiado unos escritos antiguos y Arnau, sin saber que hacer, se pone a estudiar lo que llevó a su hermano a la locura para poder encontrar una cura.

La base que utiliza Asensi para llevar a cabo su novela es claramente intrigante (¿existió o existirá una lengua perfecta, tan perfecta como un lenguaje de programación que permita controlar todo mediante los sonidos?) pero la sobreacumulación de información y la repetición de la misma a lo largo de la trama se hace tan pesada como leer un libro de historia antigua. Me explico: teniendo apenas 4 capítulos grandes y un epílogo, el libro tiene 500 páginas y hasta la página 200 es que recién se empieza a gestar la aventura en Perú; desde el comienzo hasta ese momento, Arnau y su grupo leen todo el material disponible y resulta aburridísimo, hasta el punto de hacerte querer dejar el libro de lado. Y no es que brille tampoco por sus escenas de aventuras...

Otra clave principal en una novela de aventuras es tener a los héroes y a los villanos de turno. En El Origen Perdido, simplemente no hay villanos; puede que presenten a la catedrática Marta Torrent como un personaje de cuidado, pero luego cambia la perspectiva del personaje y se vuelve más una ayuda antes que una amenaza. Así de simple. Con respecto a las ruinas perdidas, está más claro que el agua que van a haber pruebas a superar: al contrario que en El Último Catón, donde las pruebas basadas en los 7 círculos del Infierno eran impredecibles y alucinantes, acá son muchas menos pruebas y todas con tintes matemáticos. Aburrido! Si hubiera querido estudiar matemática, leía otro libro...

 La inventiva llega cuando la civilización perdida entra en juego; sin revelar más detalles de la trama, puedo decir que acá la imaginación de la mujer se echa a volar y hasta hubo veces en la que no le podía seguir el hilo a sus locuras.

Lo que más pone en jaque a esta novela de Matilde Asensi es que no deja lugar para la sorpresa. Todos sabemos cómo va a terminar la novela desde que empieza; al menos si en el durante se hubiera arriesgado más, no sé, matando a un personaje para ponerle más tensión al asunto, hubiera estado genial, pero no. Asensi juega a lo seguro y falla en enganchar al lector.

No quiero dejar de leerla porque sé que puede sorprenderme como lo hizo con El Último Catón, pero si tras El Salón de Ámbar y El Origen Perdido, dos novelas bastante regulares, no sé que esperar. Bueno, sí, algo puedo esperar: que me enganche de nuevo.

Calificación: Regular

viernes, 25 de febrero de 2011

La Niebla


"En La niebla, un supermercado se convierte en último bastión de la humanidad al invadir la tierra un enemigo inimaginable... En los desvanes hay cosas que conviene dejar tranquilas, cosas como El mono... La más soberbia conductora del mundo le ofrece a un hombre El atajo de la señora Todd, para llegar antes al paraíso..."

Si La Niebla no hubiera sido publicada diecinueve años antes que Silent Hill, diría que Stephen King se inspiró fuertemente en el juego, pero ha sido al revés. En la primera y más larga historia en la colecció de cuentos Skeleton Crew (vilmente dividida en cuatro partes en países hispanoparlantes) un pueblo se ve sometido inesperadamente a una niebla espesa que guarda más de uns desagradable sorpresa, y de todo tamaño, color y forma que se pueda imaginar. Quienes hayan visto la maravillosa adaptación en 2007 (mi reseña esta acá) podrán hacerse una gran y concreta idea de la novela; la ser una historia corta, o nouvelle, la pudieron adaptar en su totalidad sin dejarse nada en el camino. Si podrán encontrar una gran diferencia entre los finales de la novela y la película. Muchos sabrán que la película tiene un final fuertísimo y muy escandaloso (no lo voy a decir acá) pero la novela encara otro lado más amable, menos siniestro peor aún así, turbio y oscuro. Todos esos monstruos que aparecen fueron reflejados fielmente en la película, inclusive el atemorizante y a la vez hermoso Seis Patas.
 Una pequeña gran joya de parte de Stephen.

La siguiente historia es El Mono, en la cual un simpático peluche en forma de mono con platillos es el portador de malas noticias cada vez que sus platitos se entrechocan; y no sólo es, también tiene la manía de regresar una y otra vez a la vida de su dueño, por más que éste se encargue de sacárselo de encima una y otra vez, consciente de que si los platos suenan, alquien cercano a él morirá... y ahora que tiene una esposa y dos hijos, el miedo se vuelve más real. Durante gran parte de la historia, es todo medio aburrido y cansador de que el peluche malévolo vuelva siempre, y sólo el final es adictivo por la imprevisibilidad de la situación, aunque es el final que esperaba, sobre todo teniendo en cuenta la manía perversa de terminar sus historias el tío King.

Inesperadamente, la historia que más me gustó de esta libro fue El Atajo de la Señora Todd, el en cual una maniática al volante (en el buen sentido de ser maniática) decide encontrar atajos de una ciudad a otra sin usar la autopista, utilizando caminos secundarios para ahorrar kilómetros y, así, tiempo. Seriamente, no quiero contarles más porque es maravillosa la manera en la cual se desenvuelve la historia y los atajos de Ophelia Todd, cada vez más cortos... por una razón. La vuelta de tuerca involucra fantasía, obviamente, pero es francamente maravilloso este toque fantástico, las consecuencias que les trae a Ophelia y Homer, su acompañante de turno, así como también el final, simplemente maravilloso.

La Niebla me resultó muy bueno, tanto como la película, pero El Mono me defraudó un poco, aunque todo termina de maravillas en El Atajo de la Señora Todd, francamente fascinante, corto y estupendo. Veremos después como evoluciona todo este conjunto de historias de Stephen. Por ahora, es una buena trifecta de historias para leer.

Calificación: Muy Buena

domingo, 23 de enero de 2011

Orgullo y Prejuicio y Zombies

"Es una verdad universalmente reconocida que un zombi que tiene cerebro necesita más cerebros". Así empieza Orgullo y prejuicio y zombis, una versión ampliada de la clásica novela de Jane Austen, sólo que con escalofriantes escenas de zombis que siembran el terror y devoran a seres humanos. Cuando esa misteriosa plaga llega a la apacible población inglesa de Meryton y los difuntos empiezan a resucitar convertidos en temibles muertos vivientes, la intrépida heroína Elizabeth Bennett tendrá que acabar con la amenaza y, al mismo tiempo, evitar que la llegada del altivo y arrogante señor Darcy la distraiga de su empeño. Reescritura en clave de solfa de un clásico fundamental, Orgullo y prejuicio y zombis es una comedia deliciosa, aderezada con civilizadas peleas entre los dos jóvenes enamorados y otras más violentas en el ensangrentado campo de batalla donde Elizabeth libra una guerra sin cuartel contra legiones de zombis que se alimentan de seres humanos."

Primero lo primero: de ninguna forma soy un fundamentalista de Orgullo y Prejuicio. Lo leí unas semanas antes de esta solfa, y si bien rescato gran parte de la construcción de los personajes (me encariñe con un par y odié a otros de tan bien escritos que están), admito que el planteo sigue siendo el mismo que en la anterior novela de Austen, Sentido y sensibilidad: el de una sociedad que no tiene nada mejor que hacer que ir a fiestas y ágapes, y encontrarles candidatos adinerados a sus hijas. Y por supuesto, chusmear.

Grandes expectativas tenía en esta sátira a ese mundo victoriano, y una gran decepción me he llevado, ya que esperaba una reestructuración de la historia a gran escala, y resulta que el 85% de la novela sigue intacta, mientras que Grahame-Smith aporta un 15% de acotaciones que, una vez terminado el libro, no vienen al caso. Pensé que iba a ser más dinámica la mezcla, pero el resultado es más relleno que otra cosa; por ejemplo, en los viajes de mediana distancia de las hermanas Bennet, cosa que apenas se profundizaba en la prosa de Austen, ahí el nuevo autor mete un par de ataques de zombies para sazonar un poco el asunto.

No niego que el empleo de los zombies más un toque oriental de ninjas en la época victoriana suena maravilloso, pero de haber utilizado una historia original y no arrasar con la clásica historia de Jane Austen no hubiera resultado tan irregular como me pareció a mí. El destino de ciertos personajes se amoldan a esta nueva realidad - en especial uno femenino, que me pareció francamente una buena elección -  y en ciertos pasajes la epidemia zombie resulta entretenida, pero vuelvo al mismo punto: el que ya haya leído el original y acepte las nuevas reglas del juego no van a encontrar nada radicalmente fascinante.

 Una lástima; espero que la precuela Dawn of the Dreadfuls, al ser original, sea al menos pasable, no pido una obra de arte.

Calificación: Regular

miércoles, 12 de enero de 2011

Al Acecho (Off Season)

"Una bella editora neoyorquina se retira a una solitaria cabaña, en la colina de la tranquila ciudad costera Dead River, en temporada baja, donde espera la llegada de su hermana y amigos. Cerca, una familia de caníbales salvajes está al acecho en el sombrío bosque que la rodea, observando y esperando que salga la luna y caiga la noche.
 Y en pocas horas, cinco personas civilizadas y sofisticadas, así como un viejo y cansado sheriff aprenderán cuán primitivo somos debajo de la superficie, y que no existen límites ante el deseo de sobrevivir." 

 Finalmente entendí porqué Stephen King alababa tanto a Jack Ketchum, y eso me causa escalofríos.
Si pensaban que con King habían llegado a una cuota de horror insuperable, estaban equivocados... yo también estaba equivocado. Uno de mis blogo-amigos, al preguntarle una vez si conocía a Ketchum y tras su afirmación, me dijo que nunca leería al autor porque 'es muy realista'. Tras leerlo, siento que es verdad, y la historia me caló tan hondo que a la noche cualquier movimiento me pone en alerta permanente.

 Al acecho se divide en cinco partes, podría decirse: las tres primeras son la novela propiamente dicha, mientras que luego se encuentra un epílogo exclusivo de la versión sin cortes en la cual el autor relata el infierno que fue ver publicado su libro por primera vez allá en 1980, y luego una historia que quedó fuera de otra de sus novelas como relato intermedio, y que ofrece un vistazo - y una puerta abierta -  a la historia de canibalismo que Ketchum continuó en la secuela Offspring, diez años después de la original.

Durante las tres partes que componen la novela, las primeras dos se encargan en el primer momento, de presentan a esta enorma familia de cavernícolas modernos, compuesta nada más y nada menos que por diecisiete personas (entre hombres, mujeres y niños), que acechan a cualquiera que se les cruce en el camino y conforme un plato apetitoso para él/ella y su familia. El grupo de protagonistas principales no tarda mucho en hacer acto de aparición, y en pincelazos grandes o pequeños se retratan las relaciones que tienen entre ellos. Si tardé más tiempo en leer el libro, era porque estas dos primeras partes se retrasan bastante en presentar la acción, pero una vez que comienza el tercer tramo, es una carrera mortal contra el tiempo, y uan demostración de que la porno-tortura no existe sólo en las películas. En 127 páginas, Jack Ketchum libera todo su poderío imaginario perverso a favor de un nivel de violencia ininterrupida, en el cual no hay cuartel para este grupo de amigos fashionistas que nunca se imaginaron vivir una situación como la que se les presenta ante sus ojos.

 Mientras leía, las situaciones me hacían acordar terriblemente el mal trago que viví viendo Holocausto Caníbal, presenciando cómo sus protagonistas caían de la peor manera; pero, a diferencia de aquellos energúmenos, los protagonistas de Al Acecho no hicieron nada para merecer el destino que les toca a manos de esta familia caníbal. Cada personaje se perfila de una manera diferente, y cuando la acción llega, el/la/las/los sobreviviente/s no son los que uno imaginaba, ya que el espíritu de supervivencia le pega diferente a cada uno (y eso si tienen oportunidad de luchar por sus vidas...) A medida que va avanzando la trama y los sucesos hacia el final, la espiral de violencia sigue elevándose y elevándose, hasta terminar en una escena completamente explosiva. Esta parte la terminé a la madrugada, con el sol despuntando en mi ventana, habiendo pasado casi toda la noche en vela leyendo, totalmente absorbido.

Y no es porque sea morboso, es que uno conecta tanto con la situación y el horror que están viviendo los personajes que quiere que éstos tomen venganza por todo lo que les ha pasado, y, oh, el terror es tan palpable que te deja sin aliento. La prosa de Jack es tan viciosa que es imposible dejar de leerla.

Ahora veo porqué tardó tanto en llegar una versión completa de la novela, ya que para la época era demasiado violento y vil; ahora no nos importa tanto, con los tiempos que corren, pero Ketchum relata con pelos y señas el combate con la editorial para rebajar la violencia, incluso cambiarle el final por uno más esperanzador, al contrario que el sombrío original.
Y no termina ahí: hay una historia más al final (La Hija del Invierno) que, según Ketchum es una historia que conecta Al Acecho con su secuela, Offspring. Curiosamente, existe una película de Offspring de 2009 dirigida por Andrew van den Houten, que eligió adaptar la segunda parte y no la primera, curiosamente. (Vean el trailer acá)

Si están listos para el próximo nivel en horror, consigan Al Acecho. No en vano está la frase de Stephen King en la solapa, ni por asomo como truco publicitario. Las noches sin dormir han comenzado...

Calificación: Excelente

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cuernos

"La vida de Ig Perrish es un verdadero infierno desde que su novia Merrin fuera asesinada un año atrás, en un episodio que, si bien le fue ajeno, tendió sobre él un manto de sospechas que nunca pudo quitarse de encima. Una mañana, después de una fuerte borrachera, se encuentra con que le han crecido unos cuernos en su frente. Al principio cree que es una alucinación, pero los cuernos son demasiado reales... y con el paso de las horas descubrirá que éstos tienen un extraño efecto en la gente: les hace contarle sus más oscuros deseos y secretos. Así, Ig se entera de que todo el pueblo, incluso sus padres, creen que fue él quien mató a Merrin. Tras el desconcierto de los primeros momentos, Ig aprenderá a sacar ventaja de ser el mismísimo diablo... Es hora de que el demonio tenga lo que se le debe."

 Hoy por hoy, Joe Hill es nombrado como el Príncipe del Horror. Y claro, si todavía no puede superar a su padre, el Rey indiscutido del Horror, Stephen King, pero que está siguiéndolo cabeza a cabeza, eso es innegable. Si tienen la oportunidad, antes de leer Cuernos lean 20th Century Ghosts (o Fantasmas como lo titularon acá) y/ó Heart-Shaped Box (El Traje del Muerto), que si bien no son continuaciones ni nada preparan al terreno que nos espera en esta novela, sencillamente, la más perturbadora de todas las historias que escribió hasta ahora.

 Si creían que la resaca era el peor acompañamiento de una borrachera, están muy equivocados. Un par de cuernos afilados y palpitantes es lo peor. ¿Puede empeorar? Sí, totalmente. Estos cuernos tienen una variedad de habilidades que se irán desarrollando con la trama, aunque la más interesante es que toda persona que se te cruce por enfrente te dice lo que está pensando, incluso si es un secreto bien oscuro que nunca dirían en voz alta. Y eso le pasa a todas las personas, así que no podés tener una charla decente con nadie. Es como para volverse loco.

 Alrededor de este disparador luciferiano como punto fantástico, Joe Hill teje una historia de amistad, amor, locura y muerte en la que, más allá de la locura impuesta en la novela, el centro principal son los personajes y cómo se maneja cada uno para encajar en la historia. Como todo se resuelve mediante personajes, la novela se encarga primero de establecer la historia presente del protagonista, Ig Perrish, actualmente un paria de la sociedad del pueblo debido a la muerte de su novia Merrin, que fue asesinada. Por ponerlo en sencillas palabras, la mierda llega al techo en la primera parte, para después retomar vía flashbacks cómo fue la adolescencia de todos los involucrados. Es genial como la historia va entrecruzando la vida de Ig, su hermano Terry, su novia Merrin y el mejor amigo de la pareja, Lee. Cada uno tiene su comportamiento, y a medida que avanza la trama, vamos descubriendo que esconde cada uno...

Particularmente, encontré la inaginería fantástica de Cuernos como la más blasfema, zarpada y desquiciada de todas las tramas que creó hasta la fecha el autor: que el personaje principal se vaya asemejando más y más al mismo Diablo es la menor de las resemblanzas visuales, sino que hay fuego y serpientes por doquier, además del hecho de que todas las personas esconden oscuros secretos relacionados con el sexo y mayores perversiones. No soy por ningún medio puritano, pero la escalada de violencia y oscuridad que va in crescendo en la trama creo que me oprimió un poco una vez que terminé la lectura. Si me pongo a reflexionar, ¿cómo los habrá criado Stephen King para que después salga un retoño suyo a escribir esto? Sería un punto interesante para explorar...

Después de todo, El Traje del Muerto sigue siendo mi novela favorita de Joe Hill, pero es innegable la calidad autoral del muchacho, que también demuestra en la historieta Locke & Key, otro proyecto mortal al cual recomiendo una ferviente lectura. Cuernos es una gran, gran novela, si entrás apropiadamente en la vorágine diabólica que propone.

 Cuidado, tal vez no haya vuelta atrás una vez empezada la novela...

Calificación: Muy Buena

sábado, 18 de septiembre de 2010

Comer, rezar, amar

"Después de un divorcio traumático seguido de un desengaño amoroso y en plena crisis emocional y espiritual, Elizabeth Gilbert decide empezar de nuevo y emprende un largo viaje que la llevará sucesivamente a Italia, India e Indonesia, tres escalas geográficas que se corresponden con otras tantas etapas de búsqueda interior. Este libro es la bitácora de esa doble travesía, en la que la autora descubrirá el placer sensual de la buena mesa y la buena conversación (la dolce vita romana), la paz interior alcanzada mediante la meditación en Bombay y, por fin, el deseado equilibrio entre cuerpo y espíritu en Bali."

Normalmente, este no es mi tipo de libro, para nada. Es cierto que de ves en cuando se me da por la chick lit (léase Sophie Kinsella, etc) pero desde que supe la historia de este libro, ni bien lo pude conseguir me lo agendé, porque la trama me pareció lo bastante sugerente como para que le haga un lado mi asco y prejuicio un poco a los libros de autoayuda.
Y, oh casualidad, que descubrí que Comer, rezar, amar no es un libro de autoayuda.
Lejos de ello, el libro es un interesante y cándido relato de cómo cuando una toca fondo espiritual y anímicamente no hay mejor remedio que tirar (casi) todo por la borda y viajar un año por el mundo... ehm... mejor dicho, encontrar la paz interior en uno mismo.

El libro se divide, claro, en tres partes, que voy a pasar a desmenuzar (muy poquito para no desgastar la experiencia) a continuación:
  • Comer en Italia: sencillamente, el tramo que más me gustó. En un principio Elizabeth cuenta cómo toco fondo, y lo cuenta de una manera que no es para nada teatral, al contrario, es muy humana y deja entrever que no se conforma con nada, es un espíritu libre y nómada. Poco después organiza su viaje y pronto se encuentra en Italia, disfrutando de un manjar tras otro y haciendo amistades a rolete. Es un poco triste que esta etapa dure bastante poco ya que se encargó de consumir sus buenos capítulos en aclarar el porqué del viaje (debido a que cada tramo tiene 36 capítulo cortos - en la introducción se explica por que) Considérenme superficial, pero la autora me generó mucha empatía dándose comilonas tremendas y haciendo amigos en el camino. Me pareció la parte más sincera de todas.
  • Rezar en India: la parte más espiritual de todas. Liz se sumerge de lleno en el arduo hábito de la oración y nos cuenta (detalladamente) cada rezo y los hábitos y costumbres de cada día incluso un cántico que dura ¡hora y media! Hay veces que terminé hastiado leyendo este tramo ya que es muy espiritual y por más que se detalle todo con pelos y señas, hay que hacerlo para que la experiencia sea regocijante, aunque parece que a la autora le sirvió, y mucho.
  • Amar en Indonesia: ya promediando al final, diría que es la parte más floja de todas. La autora finalmente llega al destino final de su recorrido cumpliendo la 'profecía' que le hizo un chamán de Bali en la cual regresaría algún día. Dicho y hecho, Elizabeth vuelve y aprende mil y un cosas de la cultura balinesa (que obviamente va a contar) y encuentra el amor sin comerlo ni rezarlo (bueno, tenía que hacer esta bromita) en Felipe, un maduro (de 52 años) hombre brasilero.
Más allá de el hecho de que poco a poco la historia se va desinflando - comenzó muy genial pero termina algo tibia - lo importantes es la narración, y Elizabeth Gilbert lo cuenta todo como si fuéramos amigos y amigas de ella; hace bromas, chistes, cuenta intimidades muy profundas (algunas de ellas, momentazos divertidísimos y otras no tanto), hace que el lector se sienta cómodo leyendo.

Comer, rezar, amar es un libro diferente; no lo consideraría estrictamente de autoayuda ni mucho menos, sino que es una interesante bitácora con un fuerte sentimiento happy-go-lucky de por medio que, realmente, es un ejemplo de supervivencia. ¿El consejo? Seguir adelante, a como de lugar.

El Dato: se estrenó este mismo año la adaptación fílmica con Julia Roberts com protagonista, acompañada de Javier Bardem. Craso error, Hollywood, Bardem no representa para nada a Felipe! (y eso que no vi la película todavía...)

Calificación: Bueno

lunes, 23 de agosto de 2010

La Cúpula (Under the Dome)

"Un tranquilo día de otoño la ciudad de Chester's Mill queda inexplicable y repentinamente aislada del resto del mundo por un campo de fuerza invisible. Los aviones se estrellan y caen del cielo consumiéndose entre llamas, la gente corre sin rumbo por el pueblo vecino al verse separada de sus familias y los coches estallan al impactar contra el muro invisible. Nadie consigue comprender cuál es la naturaleza de la barrera, ni su procedencia, ni cómo ha llegado hasta allí, ni si algún día desaparecerá.
Dale Barbara, un desilusionado veterano de la guerra del Golfo reconvertido en un mediocre cocinero; Julia Shumway, la directora del periódico local; y un grupo de skateboarders adolescentes lucharán para descubrir el misterio de la cúpula. Sin embargo, en el otro bando se encuentran el gran Jim Rennie, segundo concejal de Chester's Mill, un hombre corrupto y sin escrúpulos dispuesto a todo para tomar las riendas del poder, y su hijo, que oculta un terrible secreto en una oscura despensa. Pero su adversario principal es la propia cúpula. Porque el tiempo no es infinito. El tiempo corre e irremediablemente se acaba..."

Realmente esperá bastante leer la última obra de Stephen King, y la espera valió la pena. Me tomó un mes exacto terminar de leer y asimilar las casi 1100 páginas con las que cuenta el libro, una extensión nada despreciable dado que las mejores y más recordadas historias de autor suelen tener muchas páginas (tal es el caso de It y El Apocalipsis, dos novelas icónicas y excelentes en sus temáticas) Una de las mejores cosas del la novela es que retoma al King que había quedado atrás hace años, ese King sangriento e inmisericorde que se deja ver ya en las primeras páginas y a lo largo de la historia en diferentes puntos.
Lo perfecto (y más irónico) de recuperar a este Sanguinario King es que toma la violencia perpetrada es a causa de el mayor punto en común que el autor quiso resaltar: la idea de cómo reaccionan las personas cuando son repentinamente separadas de la sociedad a la que siempre han pertenecido.

Por ese lado, uno de los mayores triunfos es poblar a la historia con más de 50 personajes, tanto primarios, como secundarios y terciarios; cada personaje tiene un momento de gloria, en el cual la trama se enfoca en él ó ella y continúa hasta cerrar su historia o complementar la línea argumental principal. Incluso en cierto momento se permite el lujo de darle el punto de vista al perro de uno de los protagonistas. Es genuinamente interesante. Hasta cierto punto, se da el lujo de mencionar previos trabajos suyos y muchos guiños que los lectores atentos sabrán localizar.

Muchos habrán notado la similitud de la novela con la trama de The Simpsons Movie; en un principio yo también jugué con esa idea, pero Stephen lleva la historia más allá y lo vuelve un escalofriante relato de supervivencia - el más apto solamente sobrevivirá-. A lo largo de la novela, el argumento Bien contra el Mal (que se vio perfectamente plasmado en El Apocalipsis) hace entrada en el juego; pensé que la historia se iba a repetir, pero casi veinte años después, King mimetizó La Cúpula y a sus personajes y acá no está en juego el Bien vs. el Mal - todas son personas con ideales diferentes de lo que es la correcto y lo incorrecto, algunos más crédulos y manejables que otros, pero es finalmente la urgencia de unos por cobrar control por sobre otros que los hacen hacer lo que hace por poder y codicia - en definitiva, la propia naturaleza humana en su estado más crudo e inimaginable posible. A King sólo le basta una semana de encierro para estar personas para volverlos lo menos humanos posibles. Es sorprendente.

Los personajes centrales son pocos pero muy relevantes: el capitán Dale Barbara, Barbie para los conocidos, es el good guy de turno; Julia Shumway es la reportera cuarentona del pueblo (y no se porqué me la imaginé todo el tiempo como una Courtney Cox) y una parte vital en los acontecimientos que le siguen; pero sin lugar a dudas, el mejor personajes, el más delineado es el de Big Jim Rennie, el hombre que mueve todos los hilos dentro del pueblo y que al menor atisbo de que el pueblo está a su merced, hace lo que sea (LO QUE SEA) para controlarlo, motivado por su amor y proefesión a Dios. No sé porqué será, pero siempre los personajes malos le sientan mucho mejor al autor. Hay muchos más personajes en juego y todos con motivaciones diferentes (como Junior Rennie, el sádico y perturbado hijo de Rennie, Rusty Everett, un doctor en proceso en el pueblo, y muchos más) pero los dejo para que descubran cada uno a todos los personajes.

La novela es un gran drama humano que tiene muchos carices y puntos de vista diferentes. Es poner a un grupo de gente en tal situación y ver cómo se comportan frente al caos y la desesperanza; y acá me adentro al punto que hizo a la novela bajar un poco de su puntuación excelente: el porqué de La Cúpula, el verdadero martirio, tiene respuesta, pero es una respuesta tan mañida y loca pero también utilizada en otro(s) libros del autor que me hizo desestimar un poco toda la trama. Pero igual no le quita todo el peso que ya venía cargando desde antes la novela.

La Cúpula es una obra colosal en el historial de Stephen King; hace rato que no teníamos una novela de el así, alejada un poco de todo el drama psicológico que nos entregó en los últimos años. Capta la esencia de todos los detalles que hicieron al autor grande y un nombre importante en la literatura contemporánea. Realmente me alegro que se haya puesto nuevamente en forma con esta novela (no es que no lo haya estado antes, pero el fector Sangre se extrañaba en sus libros!)

Calificación: Muy Bueno

viernes, 2 de julio de 2010

Colorado Kid

"En una isla de las costas de Maine, un hombre es encontrado muerto. No hay identificación de su cuerpo. Solo el esforzado trabajo de un par de periodistas locales y de un graduado en medicina forense logra descubrir algunas pistas para, después de un año, saber quién es el muerto. Pero es aquí donde comienza el misterio. Porque cuanto más descubren del hombre y de la extrañas circunstancias de su muerte, menos comprenden. ¿Se trata de un crimen imposible? ¿O algo aún más extraño...? "

Si pudiera describir a Colorado Kid en una palabra, esa sería decepción.
Nunca me preocupé por la longitud de la novela (escasas 150 páginas) ya que King puede entregar verdaderas maravillas en pocas páginas, pero una vez llegado a más de la mitad de la historia, uno va perdiendo esperanzas de que esté realmente frente a una historia más del señor Horror.

La historia, en pocas líneas, nos pone frente a dos ancianos regentes de un pequeño diario en una isla quienes cuentan a una periodista interna historias inexplicables con muchas posibles soluciones hasta que, inevitablemente, la historia de Colorado Kid sale a flote. Poco y nada se sabe de ese cuerpo que encontraron alguna vez hace 20 años en una banca cerca de la playa, y los detalles de la investigación van cayendo poco a poco con el correr de las páginas para el deleite y la desesperación del lector, que necesita de todas esas pistas para armar el rompecabezas.

Para los seguidores de King puede resultar interesante cómo el autor arrastra un misterio que no incorpora elementos sobrenaturales en la mezcla, o al menos meterse con los oscuros recovecos de la mente humana. Es lo que le falta lo que la hace particularmente decepcionante, ya que no tiene elementos relevantes que la hagan destacar nada más que como un trabajo de transcición en la bibliografía de Stephen. Poco y nada vale destacar, a excepción de el trío de narradores en los que se enfoca la historia, y el mensaje final que le dejan estos ancianos a la joven periodista; fuero de eso, la novela es terrible.

Con Colorado Kid me encontré anonadado y confuso. ¿Puede ser que una novela de King sea mala? Si, finalmente me he topado con una.

Calificación: Mala

jueves, 1 de julio de 2010

Becky en Manhattan

"Si en Loca por las compras dejábamos a Becky más o menos recuperada de un importante bache económico, ahora, con la lección bien aprendida, se ha propuesto comprar únicamente lo necesario para vivir, y parece que poco a poco lo va consiguiendo. Sin embargo, de repente, un inesperado viaje a Nueva York hace tambalear sus buenos propósitos. Becky aterriza en Manhattan junto a su novio y descubre un mundo lleno de tiendas maravillosas, grandes almacenes de superlujo y ventas de muestrario, esos fantásticos lugares en los que ofrecen ropa de diseño a mitad de precio. ¿Cómo resistir a semejante tentación? Desde luego,una opción sería recordar al temible señor Gavin, el nuevo director de su banco, que carece de la sensibilidad necesaria para comprender las necesidades de Becky; y la otra, pensar en las maliciosas portadas de los periódicos ingleses, que aparentemente se han confabulado para exponer al mundo el eterno problema de liquidez de una inocente chica londinense."

En primer lugar, debo admitir que amé la idea de un personaje que se focalizara en comprar, comprar y comprar, y no sólo ropa sino todo aquello que tenga precio y (no) sirva para algo. La desesperación y ahínco que le transmitió Sophie Kinsella a su Rebecca Bloomwood es para remarcar.
En esta secuela a la original, la idea de una comprahólica se ha vuelto más espectacular y ambiciosa que la anterior, centrando la trama en el viaje de Becky a la Meca: Manhattan. Allí ahora de las suyas, y gastará hasta más no poder, hasta que las cosas se pongan feas. ¡Y cómo de feas se ponen!

Bordeando la mentira patológica, Becky miente sin cesar para cubrir sus huellas de compras pero no puede, ya que alguien la está siguiendo de cerca para exponer su caro estilo de vida. Una cosa lleva a la otra, y en donde había comedia nos encontramos nuevamente con un drama hecho y derecho, en el que (por supuesto) todo se ve aclarado al final.

Yo me pregunto, ¿se puede ir tan mal y terminar tan bien como lo hace Rebecca? ¿Con un empleo soñado y demás? Al parecer a Sophie Kinsella le gusta hacer sufrir a su personaje (livianamente) hasta el no va más para después darle un giro happy-go-lucky a la historia; no me quejo, es el punto de sus historias, pero ¿da sus frutos realizar la misma acción libro a libro?

En ciertos momentos, Becky raya en lo absurdo y se comporta como una adolescente sin responsabilidades, cuando en realidad es una mujer grande y bastante sabedora de lo que hace. Hay que hacer una suspensión de la credulidad de sus actitudes, ya que en ciertos momentos (y no sólo en esta novela, sino en las que les siguen) su carácter se pasa de la raya y uno puede llegar a odiarla.

Así como me gustó mucho el primer libro y su adaptación cinéfila, este segundo libro de Kinsella me dejó un poco sorprendido por como estiró la actitud de su personaje más carismático y salió indemne, aunque no concuerdo con su 'endogamismo' que dejó para Suze, la mejor amiga de Becky, y su primo Tarquin. ¿En qué estaba pensando?

Calificación: Buena

lunes, 21 de junio de 2010

Aurora boreal

"El cuerpo de Viktor Strandgård, el predicador más famoso de Suecia, yace mutilado en una remota iglesia en Kiruna, una ciudad del norte sumergida en la eterna noche polar. La hermana de la víctima ha encontrado el cadáver, y la sombra de la sospecha se cierne sobre ella. Desesperada, pide ayuda a su amiga de adolescencia, la abogada Rebecka Martinsson, que actualmente vive en Estocolmo y que regresa a su ciudad natal dispuesta a averiguar quién es el culpable. Durante la investigación sólo cuenta con la complicidad de Anna-Maria Mella, una inteligente y peculiar policía embarazada. En Kiruna mucha gente tiene algo que ocultar, y la nieve no tardará en teñirse de sangre."

Una nueva sensación ha llegado desde las frías tierras escandinavas, esta vez en forma de la autora Asa Larsson, quien no tiene relación alguna con el célebre Stieg Larsson, tanto en nombre como en narrativa.

El personaje principal de Asa es Rebecka Martinsson, una abogada (quien comparte la profesión con la autora) que debe regresar a su pueblo natal, Kiruna, una comunidad extremadamente religiosa y conservadora para resolver el crimen de uno de sus amigos íntimos, un crimen del cual su amiga Sanna, la hermana del muerto, es la principal sospechosa. No muchos miran con buenos ojos el regreso de Rebecka, ya que fue expulsada de la comunidad años atrás, y ahora con su vuelta antiguas rencillas saldrán a flote.

La trama no es que sea extremada mente original, pero la autora le imprime el suspenso suficiente como para llevar poco a poco al lector a la resolución final, no sin antes pasar por un par de giros argumentales, más bien red herrings, alguno que otro llamativo (por ejemplo, el tema de la homosexualidad y la pista de la pedofilia) fueron argumentos válidos para darle más empuje a la historia.

Sinceramente, me falta ver todavía más de Rebecka Martinsson para saber si me gusta o no, pero le debo a Asa la increíble descripción del personaje, una mujer apesadumbrada y débil que en cuanto se la busca, se la encuentra. Recién al final del libro es cuando demuestra que puede ser una mujer de armas tomar. En cambio, me gustó la pasividad y buen talante de la policía embarazada, Anna-Maria Mella (¿reminiscencias Marge Gunderson de Fargo, alguno?) y su arduo trabajo en un lugar con clima hostil a pesar de su avanzado estado de gestación, y su compañero, Sven-Erik Stålnacke, quien parece un novato pero realmente ayuda en la trama.
No me generaron empatía alguna Sanna Strandgård, una mujer tonta y sos, totalmente manejable y casi autista, y la Congregación con su pastor principal, Thomas Söderberg, quien encarna al tipoi duro y mandamás.

La narración de Asa Larsson no me generó sentimientos dispares: mas bien es totalmente correcta y bastante sencilla, no abusa de los nombres propios ni las localidades para no confundir, y hasta tiene el coraje de sumar el punto de vista de un animal para contar cierto tramo de la historia.

Para ser una primera novela, es una historia muy bien lograda y atrapante, así que esperemos que en los próximos libros se siga en la misma tradición que esta Aurora Boreal.

Calificación: Buena

martes, 15 de junio de 2010

El Salón de Ámbar

"España, a finales de los años noventa. Un sofisticado equipo internacional de ladrones de guante blanco llamado el Grupo de Ajedrez recibe un encargo peculiar: apoderarse de una obra de un pintor destacado pero de segunda línea. Ana Galdeano, anticuaria de Ávila y miembro español del Grupo, sospecha desde el principio que su cliente les oculta algo, pero acepta el encargo sin saber que se encontrará inmersa en una complicada trama urdida cincuenta años atrás por dos peligrosos jerarcas de la Alemania nazi."

Matilde Asensi es una gran autora de bestsellers española que poco a poco se ha hecho un nombre entre los más vendidos. El Salón de Ámbar es su primera novela, y se nota muchísimo que es su primera incursión como narradora.

Es claro el intento de la autora por contar una historia con mucha adrenalina y llena de misterio como las grandes producciones de Hollywood, pero se la va la mano bastante y termina acumulando un sinfín de despropósitos dignos de una primeriza que hasta logran sonrojar al lector mientras éste va leyendo el libro.
Primero que nada, el grupo de ladrones está super gastado, son cuasi unidimensionales y vacíos, vacuos, que hasta dna lástima, y qué decir de la protagonista, una aventurera de treinta años intentando hacerle sombra a Lara Croft y fracasando estrepitosamente.

Otro detalle es que este grupo de personajes abusan demasiado de las nuevas tecnologías, y lo que es peor,la autora se pone totalmente descriptiva con nimiedades como entrar al chat IRC, las extensiones de cada imagen, y muchas tonterías más como la cantidad de gadgets utilizables para realizar un robo maestro (no hay diferencia con lo que hayamos visto en alguna película de suspenso)

Siempre me gustaron las novelas/películas en las que una reliquia debe/tiene que ser encontrada, y esa fe la principal motivación que me llevó a leer esta novela. Lamentablemente, no hay mucha acción y cuando finalmente encuentran lo que deben encontrar, es insultante la respuesta que dan. Muchos pasadizos para nada, poca tensión para nada, mucha ayuda tecnológica para nada.

Estoy decepcionadísimo con Matilde Asensi, y más allá de que esta sea su primera novela, debería haber pasado por una revisión mayor que la que nos deja este borrador de libro. Afortunadamente, la autora repuntó (y mucho) en sus siguiente(s) novelas, la mejor de ellas (hasta ahora) El Último Catón.

Calificación: Mala

viernes, 11 de junio de 2010

La reina en el palacio de las corrientes de aire

"Lisbeth Salander no está muerta, aunque no hay muchas razones para cantar victoria: con una bala en el cerebro, necesita un milagro, o el más habilidoso cirujano, para salvar la vida. La esperan semanas de confinamiento en el mismo centro donde un paciente muy peligroso sigue acechándola: Alexander Zalachenko, Zala. Desde la cama del hospital, y pese a su gravísimo Lisbeth hace esfuerzos sobrehumanos para mantenerse alerta, porque sabe que sus impresionantes habilidades informáticas van a ser, una vez más, su mejor defensa. Entre tanto, con una Erika Berger totalmente inmersa en las luchas de poder y las estrategias comerciales del poderoso periódico Svenska Morgon-Posten, en horas bajas tras el descenso de las ventas y de los anunciantes, Mikael se siente muy solo. Quizá Lisbeth lo haya apartado de su vida, pero a medida que sus investigaciones avanzan y las oscuras razones que están tras el complot contra Salander van tomando forma, Mikael sabe que no puede dejar en manos de la Justicia y del Estado la vida y la libertad de Lisbeth. Pesan sobre ella durísimas acusaciones que hacen que la policía mantenga la orden de aislamiento, así que Kalle Blomkvist tendrá que ingeniárselas para llegar hasta ella, ayudarla, incluso a su pesar, y hacerle saber que sigue allí, a su lado, para siempre."

La tercera entrega de Millennium es, sin duda alguna, la más larga y desafiante de toda la saga. Rondando las 860 páginas, es un total desafío al lector ya que gran parte de la novela carece de escenas de acción y se centra mayormente en destapar la traición gubernamental que se ha puesto a descubierto entre el final de la segunda novela y todo el transcurso de esta última.

El final de La chica que soñaba con un bidón de gasolina y una cerilla dejaba prácticamente en vilo al lector con SPOILERS el grave estado en el que se encontraba Lisbeth luego de recibir un disparo por parte de su padre y un entierro prematuro por parte de su hermanastro FIN SPOILERS La tercera entrega comienza con la hospitalización de Lisbeth y su padre, Alexander Zalachenko. La primera parte transcurre en un hospital en donde convalecen las víctimas, y no por ello dejarán de pelear por sus vidas.

Antes bien decía que la trama ponía en jaque al lector; esto ocurre porque la trama policial se intensifica, y desde ambos bandos (esto es, la policía junto con Millennium contra el Estado sueco) comienzan una Guerra Fría para unos, tratar de esconder todo el paso sangriento que viene dejando su espía secreto, y los otros para sacar a flote toda esa turbia historia y (en el caso de Mikael Blomkvist) limpiar de una vez por todas el nombre de su amiga Lisbeth Salander.

Una parte de la historia (la más aburrida, si ninguna duda) actúa como reflejo de una parte de la primera novela, cuando a Mikael le contaban esa scoop económica que lo llevaba a la ruina, y ahora es la contrucción de La Sección, esa contrpartida gubernamental hipersecreta que se mantiene casi por si mísma y en el más absoluto hermetismo.
Aunque parezca una razón de más para rellenar el libro, realmente disfruté la visita que durante cierto calibre de páginas en la novela ocupa Erika Berger y su nuevo asignamiento de trabajo en un masivo periódico de Suecia, en el cual comenzará su propia guerra personal con alguien de su nuevo ambiente de trabajo que la quiere no muerta, pero revolcándose en su propia miseria.

Muchos personajes vuelven al ruedo, y muchos nuevos aparecen en este tomo, así que hay que estar atentos con los nombres.

Lisbeth y Mikael reaparecen, obviamente, pero están tan inmersos en sus propios arcos argumentales que, o apenas sobresalen, y además apenas tienen contacto entre ellos más que el que obtienen mediante artilugios electrónicos, que nuevamente, llevan una carga primordial en la resolución de varios entuertos.

Esta última novela se parece (mucho) a un caso de La Ley y el Orden sueco, ya que luego de toda la trama policial viene la gran mayoría del arco final, en el cual hay un juicio a puertas cerradas juzgando a nuestra querida Lisbeth Salander. Muchos pensarán que es totalmente aburrido, pero encontré este juicio muy gratificante, sobre todo porque (una vez más) los hombres que no amaban a las mujeres entablarán combate sin armas.

Ya cerrando la novela, en el epílogo se saldan cuentas familiares en un final que me hubiera gustado que estuviera mucho antes que en las últimas páginas, porque se lo nota muy forzado; igualmente, es de buen ver (además de que tiene gran potencial cinematográfico) el combate entre el hombre, dotado de analgesia congénita (no siente dolor alguno) y la frágil pero decidida fémina, en un duelo impresionante.

Es triste sentir en las verdaderas últimas páginas el reencuentro de Mikael y Lisbeth, sentir que no van a volver más, pero al menos todo termina en una nota no perfecta para los personajes, sino muy correcta y en buenos términos.
Sinceramente, La reina en el palacio de las corrientes de aire (pésima traducción, que alguien me explique el porqué de tan patético nombre en castellano) es un gran cierre a la altura de la saga, una saga que muchos recordarán con calidez y mucha predisposición. ¡Vamos, que todavía nos faltan las películas suecas y sus correspondientes remakes en Estados Unidos!

Calificación: Muy Buena