lunes, 13 de agosto de 2012

Bachelorette

Año: 2012.
Género: Comedia.
País: Estados Unidos.
Duración: 87 minutos.
Dirección: Leslye Headland.
Intérpretes: Kirsten Dunst, Lizzy Kaplan, Isla Fisher, James Marsden, Rebel Wilson,Adam Scott, Kyle Bornheimer, Andrew Rannells.


"Regan está acostumbrada a ser la primera en todo. Imaginen su horror cuando descubra que la chica a la que todos llamaban Cara de Cerdo en la secundaria se casará antes que ella. Pero Regan se aguantará el mal trago y tomará su papel de dama de honor junto a sus amigas de la juventud: la promiscua y drogadicta Gena y la bala perdida Katie. Las solteras están determinadas a poner su amargura de lado y tener una despedida de soltera increíblemente hedonista. Equipadas con una actitud fiestera y una aparentemente interminable cantidad de cocaína y alcohol, las malhabladas amigas se embarcan en una larga y emocionante noche llena de un inquietante miedo ante una falla en el vestido de novia, varios fluidos corporales y atractivos exnovios."

 Tras la contundentemente cálida recepción tanto de la crítica como del publico de la comedia femenina Bridesmaids, no faltó mucho para ver la inspiración de ésta misma en varias comedias del género. Casualmente, la obra teatral de Leslye Headland se prestaba mucho a ese campo, y la autora no tuvo la mejor idea que traspasar su invención a la pantalla grande, en calidad de directora y guionista a la vez. ¿El resultado? Bachelorette, una más que agradable comedia que gira alrededor de un evento nupcial pero que tiene más alma picante y exagerada como otra comedia con mujeres al frente como es la rutilante The Sweetest Thing.

 El primer punto importante en el que se tiene que destacar una comedia del estilo es su reparto. Sea el guión bueno o malo, incisivo o no, las aptitudes actorales del elenco son las que lelvan adelante cualquier película, y en este caso no es la excepción: el trío de amigas representadas por Kirsten Dunst, Lizzy Kaplan e Isla Fisher tienen una dinámica increíble, y cada una de ellas se roba el momento en el que le toque lucir su lado más animal.

Kirsten es la más recatada del grupo, pero su amargura para con todo el evento y todos los comentarios sarcásticos hacen que éste papel en particular le siente de perlas a la joven actriz; por otro lado, las secuaces no se quedan atrás, con una Lizzy Kaplan totalmente desatada a la que finalmente le llegó la hora de lucirse en las grandes ligas como una comediante de peso y, para no quedarse atrás, se aferra muchísimo al humor de la disparatada Isla Fisher, ese bombón sexual colorado cuyas gesticulaciones y estallidos de alegría se roban la película. Rebel Wilson, la rubia rellenita de Bridesmaids, cumple en su papel de la gordita del grupo que coincidentemente, ha logrado enrumbar su vida y está a punto de lograr lo que ninguna pudo: casarse con el hombre de sus sueños. El resto del elenco cumple, en particular los varones del grupo, como ser el siempre destacable Adam Scott, el carilindo James Marsden o el simpaticón Kyle Bornheimer.

 Si pensaban que Bridesmaids era zarpada, es porque no vieron nada todavía. Headland no se dejó ningún cartucho sin usar para su película, y hace atravesar a sus protagonistas por situaciones totalmente explosivas y desagradables, todo esto con más de unas cuantas pizcas de cocaína encima que hacen surgir más de una eventualidad grotesca y rayana en lo vulgar. Para muchos serán momentos impresentables, pero para los que adoran ver a mujeres que también pueden salir de fiesta descontroladamente como los muchachos de The Hangover, están de parabienes. Emergencias de última hora con el vestido de novia, antiguos rencores y secretos, sobredosis y fluidos varios intervienen en la trama para sacarle jugo a esta comedia que si bien no se extiende en duración, su hora y media le bastan para crear conflictos suficientes para entretener.

 Quizás el film se hubiese beneficiado mejor cuando elige (como todas las películas del género) enfocarse en los problemas personales de cada individuo, y la fuerza que se venía gestando desde el comienzo va perdiendo vapor más y más, hasta que cada personaje enrumba un poco el camino y ahí es cuando vuelve la locura de los preparativos a último momento y la incertidumbre de saber si todo resultará bien al final.

 En resumidas cuentas, Bachelorette cumple con lo que promete: una nueva comedia picante que se une al panteón de ejercicios fílmicos con mujeres que saben como hacerte reír y también, saben como salir de fiesta con clase.


 Calificación: B

martes, 7 de agosto de 2012

Castigo Sangriento (Detention)

Año: 2011
Género: Comedia/Terror.
País: Estados Unidos.
Duración: 93 minutos.
Dirección: Joseph Kahn.
Intérpretes: Josh Hutcherson, Shanley Caswell, Spencer Locke, Dane Cook, Aaron David Johnson.


"Mientras un asesino enmascarado como el ícono popular Cinderhella ataca al cuerpo estudiantil de la secundaria en Grizzly Lake, un grupo de compañeros se agrupa para sobrevivir mientras se encuentran atrapados en detención."

Los '90 son los nuevos '80

 Nunca estuvo más claro el punto de Detention que contenida en esa frase, enumerada en la lista para ser cool enunciada por la Perra Taylor Fisher (ella misma se denomina así la primera vez que abre la boca) en la escena inicial. Riéndose de sí mismo, el director Joseph Kahn (¿recuerdan la horrible Torque: Furia en Dos Ruedas? Bueno, es su primera película) y su compañero de travesuras Mark Palermo decidieron, en medio de una gran noche de éxtasis crear la desopilante trama de la película que ahora nos ocupa.

 Tirándole más de un puñetazo a los restos que dejó Scream en el mundo del horror y, por supuesto, a la nueva cultura adolescente, Kahn y Palermo casi salen impunes en lo que podría ser la parodia más autoconsciente que nos ha entregado la comedia de horror en los últimos años.

 Como siempre, no podría comenzar una película de horror sin la usual apertura del género, la muerte que lo inicia todo: la queen bee de Grizzly Lake Taylor Fisher entonces nos sumerge en este mundo particular en el que las referencias paródicas se disparan a discreción en cada diálogo entrecruzado entre los personajes, y en donde el viaje espaciotemporal está a la orden del día. Todo esto, claro, sucederá mucho tiempo después, no sin antes ver a Taylor sucumbir bajo la afilada hoja de Cinderhella, un villano demasiado genial como para ser cierto.

Siguiendo un esquema muy reconocido en este tipo de propuestas - un par de muertes, varios sospechosos - Detention va virando hacia territorios bastante extraños pero factibles, dándonos a conocer la historia detrás de los personaje en pantalla: la perdedora de turno, el matón, la chica sexy, el popular, el inteligente, etc. Todos tienen su pequeño fragmento de protagonismo (en extraños capítulos titulados de forma extravagante pero acertada) y, aunque ciertas historias sean ya demasiado para el espectador promedio, el que le siga el ritmo de continua burla se verá recompensado con un film que aparenta no tener ni pies ni cabeza, pero de hecho sabe a quiénes está dirigido y a ellos, les dice ¿A que no se esperaban esto?

 Como toda película que introduzca en su trama el viaje temporal, Detention no está exenta de huecos en su trama que no se explican siquiera con la locura de trama que se presencia, pero eventualmente elige no hacerse cargo de esas fallas y se enfoca hábilmente en terminar los hechos del film. Gran parte del mérito se debe a la rápida y letal dirección de Joseph Kahn, un asiduo director de videoclips que utiliza las facultades aprendidas en su carrera para darle un tono chicloso y apurado a su película, que se mueve cual constantes chasquidos de dedos para marcar su paso veloz.

 La otra parte del mérito se lo lleva el joven elenco, el cual despunta a la cabeza del ahora ultrapopular Josh Hutcherson quien conduce con sobriedad al elenco, seguido de la sorpresa, una fantástica Shanley Caswell como la eterna perdedora que salva el día. Spencer Locke demuestra que puede enfrentar pases de comedia, y el regularmente odiable no-comediante Dane Cook - ¿alguna vez es gracioso este tipo? -  se nota comedido y funciona en su pequeño pero importante papel. Debo mencionar que caí cautivado con el tono de voz que le imprime Carrie Wiita a su Cinderhella, la villana de la película dentro de la película (y no es la única referencia a la brutal parodia que el hacen en este sentido al comienzo de Scream 4)

Detention intenta caerte bien desde un principio. En palabras de mi hermana, 'es rara, un intento burdo de copiar a Scott Pilgrim vs. The World'. Francamente lo es, intenta recapturar ese estilo de viñetas con demasiadas ansias y por momentos lo logra pero en otros falla. No es una película para todos los gustos, pero tiene un algo que atrae y aleja a la vez. Una película inclasificable, pero que personalmente me llegó y gustó.


Calificación: B+

sábado, 21 de julio de 2012

Batman: El Caballero de la Noche Asciende (The Dark Knight Rises)


Año: 2012.
Género: Acción.
País: Estados Unidos.
Duración: 164 minutos.
Dirección:  Christopher Nolan.
Intérpretes: Christian Bale, Michael Caine, Gary Oldman, Anne Hathaway, Tom Hardy, Marion Cotilliard, Joseph Gordon-Levitt, Morgan Freeman.

"Han pasado ocho años desde que Batman desapareció en la noche, convirtiéndose, en ese instante, de héroe a prófugo. Habiendo asumido la culpa por la muerte del fiscal Harvey Dent, el caballero de la noche lo sacrificó todo por lo que él y el Comisionado Gordon esperaban que fuese un bien mayor. Durante un tiempo la mentira funcionó, mientras la actividad criminal en Ciudad Gótica fue aplastada bajo el peso de la Ley de Dent contra el crimen.

Pero todo cambiará con la llegada de una hábil ladrona, con una agenda misteriosa. Mucho más peligroso, sin embargo, es la aparición de Bane, un terrorista enmascarado cuyos despiadados planes para la ciudad empujan a Bruce fuera de suautoimpuesto exilio. Pero incluso con la capa y la capucha de nuevo, Batman puede no ser competencia contra Bane..."

 Se necesitó de un descanso de cuatro años  y una excelente película original de por medio (Inception) para que Christopher Nolan finalmente encontrara el rumbo para finalizar su historia personal del héroe enmascarado; con un muy buen comienzo y una excelente continuación (The Dark Knight) se dejó el listón bastante alto para el final de una trilogía. The Dark Knight Rises es cerrar con un moño muy bien atado una historia criminal  y superheroica de la mejor manera, en un festival de suspenso y acción descomunal que, sin llegar a los niveles de grandeza de su predecesora, logra arrimarse bastante cerca a las cimas de la espectacularidad previamente alcanzadas.

 Nolan comienza entonces con un platazo fuertísimo, esa escena de la que todos hablaron hace tiempo: el secuestro de un avión con otro avión más grande. The bigger the better, ¿no? Ya con este prólogo presentan al villano principal de turno, un Bane demasiado teatral con su voz particular pero encarnado con fiereza por el ascendente Tom Hardy; no será tan grande como el Joker de Heath Ledger pero representa una amenaza más que corpórea para Batman y para toda Ciudad Gótica.

 Esa probada a la excelencia fílmica de Nolan, a la constante provocación y experimentación del director para lograr escenas que quitan el aliento, se traducen genialmente en el guión, coescrito con su hermano Jonathan Nolan. Cierto es que parecería que la primera hora de la película se encarga de presentar a una decena de personajes nuevos en escena, además de crear la intrincada y casi confusa historia de la tercera entrega. Lo estupendo es que todo tiene un propósito, y como si de una novela de acción criminal se tratase, todas las acciones de los personajes sirven a un bien (o mal) mayor, en una trama sin desperdicio.

 Llegado cierto momento en la historia, en donde ya no hay vuelta atrás, ahí es donde The Dark Knight Rises se convierte en el final tan esperado. La tensión es palpable, todo está en juego, cualquier puede sucumbir por la causa que apoyan, el peligro está a la vuelta de la esquina, la anarquía se ha apoderado de las gélidas calles de Ciudad Gótica... todas las piezas ya están en su lugar y la batalla final está al caer. Aislando ese gran momento es que realmente se destaca lo excelente director que es Nolan para manejar tantos detalles, tantos personajes, tantas caras de una misma situación; no me sorprende, ya que el nombre es sinónimo de calidad.

 Otra asombrosa cualidad del director es aprovechar al máximo del elenco que reunió para esta ocasión. Está el habitual Christian Bale, añadiendo varias capas más a su atribulado Bruce Wayne y cerrnado un trío de actuaciones muy especiales, además de los veteranos y experimentados Michael Caine y Morgan Freeman, que tienen pequeños pero destacados momentos para mí mismos, en particular Caine, cuyos discursos son inductores de lágrimas. Gary Oldman cumple, como es su estilo: el Comisionado Gordon nunca estuvo tan activo como hasta este momento.

 Tres son los actores que se suman a la saga habiendo trabajado con Nolan previamente en Inception: el primero es Hardy, al que le siguen la joven promesa Joseph Gordon-Levitt como un idealista y esperanzado agente policial que hará lo posible para salvar a su ciudad del inminente caos; el tercer eslabón de esta cadena es Marion Cotilliard, que actúa como el otro interés amoroso de Batman y que va cobrando peso en la trama como tal mientras van corriendo los minutos. Tanto Gordon-Levitt como Cotilliard exceden las expectativas, e incluso al joven Joseph se le da una oportunidad francamente alucinante que volverá locos a más de uno.
 Un puntito más se llevan los cameos de los anteriores villanos de la saga (aún sin poder mencionar al Joker), uno de os cuales tiene un papel hilarante y casi trágico, y el otro en una aparición especial que vuelve para atar un cabo importante en la historia de toda la serie.

 Párrafo aparte se merece el mejor papel de este fantabuloso desenlace, y es el protagónico de Anne Hathaway como Selina Kyle. Mucho se dijo y mucho se comentó acerca de introducir al simbólico personaje de Catwoman a la historia, que si iba a encajar o no, todos tenían sus dudas... hasta que Anne aparece en pantalla y se roba todos y cada uno de los momentos en los que aparece. Selina puede parecer frágil, pero es una de sus tantas apariencias para evitar terminar siendo comida de los peces; Anne es elástica, graciosa, sutil, sexy, combativa, multifacética, camaleónica, y hace una dupla con Bale que saca chispas. Hathaway manejó con grandeza un papel que podía ser monotemático y lo rellenó de actitud y nobleza, algo imprecedente en una Catwoman. Aplausos para ella.

 El tono oscuro y sombrío que caracterizó a la saga se hace aún más evidente en esta entrega, un final ambicioso y enorme; por momentos parecería que la construcción de un climax final se extralimitó demasiado y el redoble de tambores no será nada en comparación con esa batalla final, pero Nolan sabe como jugar sus cartas, y la confrontación tarda, pero cuando llega es una lucha sin cuartel por la victoria, y por el entretenimiento en general. Hay combates mano a mano, hay armas, hay hordas de gente peleando, hay motocicletas ultraavanzadas y aerodeslizadores que desafían a la gravedad, pero todo encaja armónicamente en el espectáculo más explosivo que se verá este año, al menos dentro de un plano más realista que el de The Avengers.

 Sin desmerecer a los fuegos artificiales de Nolan, una buena parte del mérito de la epicicidad de The Dark Knight Rises se la merece Hans Zimmer con el maravilloso score que ha pergreñado para esta ocasión; tal parece que Zimmer no se reinventó a si mísmo, sino que utilizó plantillas anteriomente usadas y le subió el volumen, creando una música ambiental feroz y desarticulada, como una bomba, que se ayuda con un cántico de fondo que pone los pelos de punta. Brillante y angustiante al mismo tiempo.

 The Dark Knight Rises es el merecido final de una saga que ya se ha coronado entre las grandes adaptaciones cinematográficas de un héroes enmascarado de todos los tiempos; ambiciosa, estruendosa, mágica, oscura... cualquier adjetivo de calidad le va como anillo al dedo a este ¿final? tan esperado. ¡Nos volveremos a ver, Batman!


Calificación: A

jueves, 12 de julio de 2012

El Sorprendente Hombre Araña (The Amazing Spider-Man)


Año: 2012.
Género: Aventuras.
País: Estados Unidos.
Duración: 136 minutos.
Dirección:Marc Webb.
Intérpretes: Andrew Garfield, Emma Stone,Rhys Ifans, Dennis Leary, Martin Sheen, Sally Fields, Campbell Scott, Embeth Davidtz, Chris Zylka.

"Peter Parker es un marginado estudiante de preparatoria cuyos padres lo abandonaron cuando era niño y fue criado por su Tío Ben y su Tía May. Igual que la mayoría de los adolescentes, Peter trata de descifrar quién es él y cómo llegó a ser la persona que es actualmente. Además trata de encontrar el camino con su primer amor juvenil, Gwen Stacy, por lo que deberán lidiar juntos con el amor, el compromiso y varios secretos.

 Cuando Peter descubre un misterioso portafolio que perteneció a su padre, comienza su misión para entender la desaparición de sus padres, lo cual lo lleva directamente a OsCorp y al laboratorio del Dr. Curt Connors, antiguo socio de su padre. A medida que el Hombre Araña se enfrenta al alter ego de Connors, El Lagarto, Peter tomará decisiones sobre sus poderes que cambiarán su vida y modelarán su destino para convertirse en un héroe."

 Absoluto escepticismo.
 No es que me hayan gustado demasiado las películas sobre el héroe arácnido de Sam Raimi, aunque la segunda entrega de esa trilogía es simplemente excelente,pero escepticismo es la primera sensación que tuve al saber que iban a reiniciar la saga de Peter Parker y compañía. ¿Con qué necesidad? Bueno, realmente una vez más me tengo que tragar mis palabras, porque The Amazing Spider-Man es todo lo que se podía necesitar y más, es una genial historia aderezada con humor, romance, drama y acción es un combo espectacular que le encaja perfectamente al adjetivo que acompaña al título de esta nueva saga que acaba de nacer.

 Ya desde el prólogo podemos ver que la historia está girando a una trama un poco más oculta con la inclusión de los padres de Peter, en una escena corta y muy misteriosa, que sentará las bases para descubrir lo que realmente esconde la familia Parker con su fugaz paso por la pantalla grande, y lo que le deparará el futuro a su pequeño retoño en un par de años. Mas allá de que los lineamientos generales del crecimiento del protagonista siguen iguales, los diez años que han pasado desde la primera entrega han influenciado bastante a aggiornar el costado social del film; Peter sigue siendo un nerd en su colegio, pero el estereotipo se aleja del costado directamente burdo con el que se bastardeaba al personaje; ahora está de moda ser inteligente, es cool, y queda soberbiamente demostrado en este caso.

 Lejos quedaron las épocas de un Peter ganando dinero en luchas libres, lejos quedaron los tíos decrépitos, lejos quedó la damisela en apuros; cuando dicen reinicio de la saga, no están hablando en vano, sino que el guión de James Vanderbilt (Darkness Falls, The Loseres, Zodiac) corrige ciertos aspectos que anteriormente se veían flojos y repetitivos y aumenta la sensación de realismo dentro del universo arácnido.
 Esta versión encaja mucho mejor con la idea de un Peter Parker aún en secundaria (un ámbito muy creíble), con el descubrimiento de los recién adquiridos poderes, con la venganza por la muerte de un ser querido, con adquirir la responsabilidad de proteger al ciudadano,etc. Quizás lo que no funcione es que al último momento se hayan editado ciertos aspectos de la película que deja inconclusos ciertos puntos en la trama demasiados obvios como para obviarlos, pero en resumidas cuentas, la historia sirve, funciona.

 Lo que funciona a las maravillas es un elenco elegido por precisión y que se nota mucho más orgánico que a la versión de Raimi, en donde la edad del elenco en general tenía demasiados dígitos encima como para verse plausible: el Peter Parker de Andrew Garfield es exponencialmente más palpable y querible que Tobey Maguire, encaja perfectamente con el personaje durante sus años de secundaria, mientras que Emma Stone ofrece en su Gwen Stacy una sonrisa radiante, una personalidad luminosa y una contraparte femenina que no anda gritando y siendo atrapada por el villano en todas las ocasiones posibles, sino que acá es una mente pensante con un coeficiente intelecual elevadísimo. Una pareja tremenda y una química notable atan con un moño una pareja estupenda.

 Por el lado de los actores seniors, Rhys Ifans se compromete con un villano que no siempre fue memorable en la historia de Spider-Man pero que sirve a su propósito en esta ocasión, a la vez que Dennis Leary como el Capitán Stacy brinda una interpretación amable; el pulgar arriba se los merecen Martin Sheen y Sally Fields como los tíos de Peter, ambos aportando sus años de experiencia al proyecto de una manera impecable y cada uno con sus momentos para brillar en la pantalal grande.

 Cuando anunciaron que Marc Webb, el director de la popular comedia 500 Days of Summer, creí que realmente se habían vuelto locos, no lo veía como un director capaz de hacer la transición necesaria de un génro al otro, pero realmente me equivoqué (una vez más) al menospreciarlo; Webb entregó todo lo que sabía en cuanto a los momentos interpersonales gracias a su curriculum, y después me dejó boquiabierto con las escuetas pero intensas escenas de acción y persecución; efectos especiales aparte (los cuales son geniales y acordes a un blockbuster de este calibre), el director logró mezclar el drama, la acción y la aventura de una manera estupenda. Una mención también se merece la adecuada banda sonora del maetro James Horner, quien logra transmitir sensaciones encontradas en los momentos requeridos; genial.

 The Amazing Spider-Man es un refrescante reinicio del héroe que todos conocemos, con un elenco nunca mejor elegido, una historia a la cual le quedan varias sorpresas por develar en las oportunas secuelas que faltan, un protagonista carismático e interesante y, en general, un producto apuntado a entretener. Brillante.


 Calificación : B+

miércoles, 4 de julio de 2012

La Última Noche de la Humanidad (The Darkest Hour)

Año: 2011
Género: Horror/ Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos.
Duración: 89 minutos.
Dirección:Chris Gorak.
Intérpretes: Emile Hirsch, Olivia Thirlby, Max Minghella, Rachael Taylor, Joel Kinnaman, Veronika Vernadskaya.

"Cinco jóvenes que se encuentran varados en Moscú, luchando por sobrevivir tras un devastador ataque alienígena."

 Otro ataque alienígena y van...
 The Darkest Hour no será recordada por su escasa originalidad, por sus personajes, en realidad, poco y nada se va a recordar de ella, pero no se puede negar su interesante premisa más allá de que los visitantes tienen varias similaridades con otros que ya hemos visto (recientemente) en cines, y el hecho de que es entretenida y muy pero muy pasatista.

 El primero de los puntos que vale la pena rescatar del film es la increíble mezcla que posee el grupo de jóvenes a merced de los visitantes invisibles; nombres como los de Emile Hirsch, Max Minghella y Olivia Thirlby no se ven todos los días en propuestas de este tipo. Mucho no se les da para trabajar en un guión por demás paupérrimo y lleno de huecos en el guión (el más preocupante, la desaparición espontánea de uno de los protagonistas que es demasiado obvia como para no dejarla de lado), cortesía del primerizo Jon Spaiths, quien también tuvo a cargo el primer borrador de Prometheus (y menos mal que Damon Lindelof le dio una repasada, porque si no, no se que hubiese resultado de eso) A pesar de la pobre dimensionalidad de los personajes, tanto la dupla de amigos de Hirsch y Minghella sobresale, a la vez que Thirlby eclipsa a Taylor (ésta última, es la nerviosa y la que comete estupideces durante la pelicula, aunque todos tienen sus cuotas de estupidez) Mención especial para Joel Kinnaman, que dentro de poco pegará el gran salto con el reboot de RoboCop y acá es un joven ejecutivo oportunista que quiere sobrevivir a toda costa.

 Lo destacable de la historia es la pequeña vuelta de tuerca que se le da a los alienígenas, que aparecen cubiertos con una coraza que los hace invisibles y tan sólo se los puede detectar cuando encienden cualquier dispositivo lumínico o electrónico al pasar. Tratar de evadir esta amenaza es básicamente el pegamento que conecta todos los segmentos inconexos que quedan en la trama; como si se tratase de un videojuego, en casa escena se repite el mismo esquema de identificar ítem valioso para la supervivencia, escaparse de los aliens, perder a alguien del grupo...

 Lo entretenido de la película es cuando ciertos sobrevivientes rusos aparecen en escena, y con ellos el factor de averiguar los puntos débiles de los aliens que juegan a las escondidas: sus métodos son bastante ridículos, así como sus atuendos y sistemas de defensa, pero es un condimento extra que definitivamente levanta un producto ya de por sí mediocre y lo deja en un nivel no aprobado pero de entretenimiento pasajero.


 El detalle que más me afectó es ver que el director Chris Gorark eligió seguir la genial Right at Your Door, una película llena de suspenso con una atmósfera muy pesada, con esta película, un proyecto que hace aguas por todas partes y apenas subsiste como algo que uno vería una tarde de lluvia. Los efectos especiales están muy bien orquestados, como esa aurora boreal amarilla que anticipa la llegada desde el espacio exterior, esos tremendos rayos mortales, o el efecto de desintegración de los humanos, muy silimares a los vistos en Guerra de los Mundos de Spielberg. Y si hay veces que no mostrar todo funciona, ésa es una regla que The Darkest Hour no sigue, ya que una vez que se revelan al completo el aspecto de los invasores es tan irrisorio y, digamos, estúpido, que era mejor dejarlos en ese halo de misterio y mortandad que regaban a su paso. Es de buen ver que por una vez, los Estados Unidos no son el escenario principal del ataque, sino que se nos entrega un lugar tan particular como lo es Rusia, en especial Moscú; está genial que por una vez otra población sea diezmada, para variar.

Sí, The Darkest Hour es un desastre, pero al menos tiene ciertos puntos divertidos de su segundo tramo que la redimen. Aunque con un elenco de este tipo y un destino internacional sugerente, el guión y la dirección podrían haber estado a la altura de las circunstancias, de esa manera The Darkest Hour podría considerarse una entretenida entrega de ciencia ficción. Una pena que no haya logrado eso.


Calificación: C+

domingo, 1 de julio de 2012

Choque de Reyes (A Clash of Kings)

"Un cometa del color de la sangre hiende el cielo, cargado de malos augurios. Y hay razones sobradas para pensar así: los Siete Reinos se ven sacudidos por las luchas intestinas entre los nobles por la sucesión al Trono de Hierro. En la otra orilla del mar Angosto, la princesa Daenerys Targaryen conduce a su pueblo de jinetes salvajes a través del desierto. Y en los páramos helados del norte, más allá del Muro, un ejército implacable avanza hacia un territorio asolado por el caos y las guerras fratricidas."

Con la explosiva primera entrega de la saga Canción de Hielo y Fuego en Juego de Tronos, George R. R. Martin ya puso todas sus fichas en movimiento en este juego de ajedrez humano tan dantesco como inolvidable y su secuela, Choque de Reyes, se presenta con una situación particular, que pondrá en alerta a todos los clanes familiaries del Reino del Poniente. La trama sigue siendo tan imponente como nunca, pero ciertos recovecos en la misma no permiten que esta por demás intrigante historia brille como lo hizo en su primera entrega. Vamos parte por parte...

 La historia, ya en su esplendoroso caos de personajes, se enrevesa aún más agregando nuevos puntos de vista  a casi todo el clan Stark, hasta ahora, los portadores de la voz de gran parte de los capítulos. Al introducir a Ser Davos Seaworth es que Martin puede poner un ojo sobre la facción de guerra de StannisBaratheon, y al subir de nivel al joven Theon Greyjoy como narrador justifica otro punto de vista sobre la traición que cierne sobre Invernalia.
 Con esta cuestión de los Reyes declarados, el Reino del Poniente está más peligroso y oscuro que nunca, y con ello sobreviene uno de los problemas notables de la narrativa de Martin, que seguro se verá aún más acentuada en los siguiente libros:  hay tantos personajes y tantos puntos de vista que, lamentablemente, algunos personajes quedan relegados a pocas páginas en el libro, y sus historias no son bien pulidas. Así, ciertos pasajes pueden llegar a aburrir hasta llegar nuevamente a la voz de otro personaje con una historia más jugosa. No me malinterpreten, el libro es fascinante y está repleto de momentos memorables, pero es una vez terminado esta entrega que realmente se puede apreciar el conjunto y todas las problemáticas que hasta este momento el autor ha introducido en la trama.

 Basta decir que, a diferencia de muchas otras sagas fantásticas, Choque de Reyes amerita su longitud. Martin rellena su novela con historia tras historia tras historia, y todas ellas pobladas de algunos de los personajes más carismáticos y finamente realizados que haya visto el género. Más allá de sus excitantes escenas de acción y los agonizantes tramos de suspenso, la historia narrada en las novelas es acerca de seres humanos; pasando los claros bandos entre buenos y malos, todos los personajes tienen sus ventajas y desaciertos, todos tienen sus fallas, y están profundamente demostrados en las diferentes secciones que cada uno tiene, de la cual es protagonista.

 Sin duda alguna, los personajes que más se destacan y generan empatía tanto en la novela anterior como en esta misma son la joven Arya Stark, quien sigue desaparecida en acción para su familia y que emprende un doloroso y aleccionador viaje sobre las crueldades de la guerra, y Tyrion Lannister, el Mediohombre, el favorito declarado de Martin (se nota) a quien se le otorga la pesada distinción de ser el alivio cómico de la historia a la par de una inteligencia que no se ve opacada por su propia codicia, ambición o estupidez. Lamentablemente, mientras otros personajes destacan, otros se van opacando, como la casi aburrida historia de Jon Nieve en sus aventuras Más Allá del Muro, o las desventuras de Daenerys Targaryen en las cálidas tierras de Qarth al otro lado del océano; ésta última tuvo un gran estallido de protagonismo al final de la anterior novela, pero en esta ocasión sus escenas son escasas. Importantes, pero escasas.

 Sobreviviendo a la fragmentada narrativa, Martin golpea el mismo clave nuevamente con Choque de Reyes: un mundo complejo y completamente oscuro, relleno de personajes multidimensionales, que se encuentran trenzados en una lucha orgánica por el poder, que se nota obsoleta y mezquina si se tiene en cuenta las amenazas sobrenaturales que, poco a poco, se van cerniendo sobre las tierras de Poniente.

 Calificación: Muy Bueno

jueves, 28 de junio de 2012

La Dama de Negro (The Woman in Black)

 Año: 2012.
Género: Horror.
País: Reino Unido - Canadá - Suecia.
Duración: 95 minutos.
Dirección: James Watkins.
Intérpretes: Daniel Radcliffe, Ciarán Hinds, Janet McTeer, Liz White, Roger Allam, Tim McMullan.

"El joven abogado Arthur Kipps viaja a un remoto pueblo para organizar los trámites de una clienta recientemente fallecida, pero en su hogar encontrará el fantasma de una mujer despreciada, que está buscando venganza."

  En una época en la cual el horror no está pasando por su mejor momento, el británico James Watkins sorprendió hace unos años con su brutalmente realista Eden Lake (la cual presentaba a un en ese entonces no tan conocido Michael Fassbender como coprotagonista) Para su segundo opus fílmico prefirió apostar a lo seguro y con La Dama de Negro crea una atmósfera incómoda con una historia de fantasmas que ya vimos mil veces, pero que sigue funcionando considerablemente bien.

 Basada en el gran exponente de literatura gótica de Susan Hill, La Dama de Negro se enorgullece de ser la primera película del joven Daniel Radcliffe después de terminada la descomunalmente popular saga Harry Potter. Su papel no será recordado por su gran profundidad, pero Radcliffe sabe manejarse correctamente a través de la trama. De entrada ya hay que atajarse con el hecho de que el protagonista sea tan joven y haya logrado tan poco en su corta vida (se casó, tuvo un hijo - que acusa unos 4 años -  y es abogado) pero una vez pasado este incómodo detalle bien se puede disfrutar de un papel extraño a los ojos del joven mag, digo, del joven actor. Junto a él hay un elenco que secunda muy bien, en especial el siempre regio Ciarán Hinds como el hombre rico del pueblo mediocre que no cree en supersticiones, y su esposa, una casi desperdiciada pero interesante Janet McTeer, a la que se la ve bien cómoda en una película del género.

 La historia, escrita por Jane Goldman (una de las responsables de la entretenida Kick-Ass y la superior X-Men: First Class) está rellena de sustos de manual pero varios están sencillamente bien posicionados y, para aquel que no haya visto nunca una película de terror con fantasmas, pueden funcionar. Dicha trama avanza poco a poco, con cordialidad, introduciendo al espectador en su juego siniestro, pero nunca logra llegar a un punto cúlmine; en verdad, la noche en la mansión puede llegar a ser espeluznante por la cantidad de sustos combinados que tiene ese solo tramo, pero en la transición hacia el capítulo final de la película, se deja ver una notable falta de empuje como para terminar el cuento con un portazo masivo.

 Sin duda, el aspecto más destacable de esta producción es la dirección y la increíble puesta en escena; Watkins no defrauda y sigue acumulando buenos proyectos en su cartera de trabajo, mientras que el diseño de producción es maravilloso con una recreación muy victoriana del pueblo venido a menos de impacta. No menos impactante es esa mansión enorme y casi en ruinas que ocupa un lugar privilegiado en la trama, llena de recovecos y lugares oscuros, ideales para cualquier aparición espectral.

 No puede pasarse por alto que la otra gran estrella de la película es el apartado de sonido: cuando no está en presencia la fabulosa banda sonora de Marco Beltrami, los efectos de sonido le ponen a uno la piel de gallina y los hará pasar más de un mal trago en la suficiente hora y media de film.

 Tradicional a más no poder, La Dama de Negro elige sugerir sustos antes que utilizar imágenes sangrientas; con un gran elenco, una dirección loable y una historia inquietante, quizás sólo sirva a los ingresaante al género, ya que no ofrece nuevas ideas para los fanáticos acostumbrados al terror


 Calificación: B-

martes, 19 de junio de 2012

Sombras Tenebrosas (Dark Shadows)

Año: 2012.
Género: Comedia/ Fantasía.
País: Estados Unidos.
Duración: 113 minutos.
Dirección: Tim Burton.
Intérpretes: Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Helena Bonham Carter, Eva Green, Johnny Lee Miller, Jackie Earle Haley, Bella Heathcote, Chloe Grace Moretz, Gulliver McGrath, Christopher Lee, Alice Cooper.

"En el año 1752, Joshua y Naomi Collins, con su jovencito hijo Barnabas, zarpan de Liverpool, Inglaterra, para iniciar una nueva vida en América. Pero incluso un océano no es suficiente para escapar de la misteriosa maldición que ha caído sobre su familia. Pasan dos décadas y Barnabas tiene el mundo a sus pies, o por lo menos la ciudad de Collinsport, Maine. Barnabas, el amo de Collinwood Manor, es rico, poderoso y un mujeriego impenitente… hasta que comete el grave error de romperle el corazón a Angelique Bouchard.

 Una bruja en toda la extensión de la palabra, Angelique lo condena a un destino peor que la muerte: lo convierte en vampiro y lo entierra vivo. Dos siglos después, Barnabas sale de su tumba y emerge en 1972 en un mundo muy distinto del que conocía, y regresa a Collinwood Manor para encontrar que lo que en su tiempo era una gran casa solariega, está ahora en ruinas. A los restos disfuncionales de la familia Collins no les ha ido mucho mejor que a la casa, y cada uno de ellos encierra oscuros secretos."

 Siempre es todo un acontecimiento digno de ver en la pantalla grande una película del maestro de lo inusual Tim Burton pero lamentablemente, no siempre uno se tiene que dejar obnubilar por la opulencia que caracterizan a todas las producciones del director, y eso hay que tener en cuenta con Sombras Tenebrosas, una projecto visualmente impactante pero que carece de una historia definida y coherente (dentro de su mundo irracional, claro está)

 Como no podría ser de otra manera, Burton se vale de su estrella personal, Johnny Depp, para contar esta fábula vampírica a medio camino entre la comedia y el horror, basada en la popular serie de los años '60. Si bien el film comienza con un sólido y deslumbrante prólogo lleno de color y también de oscuridad comedida, Sombras Tenebrosas encuentra dificultades al encarar la historia por el lado de la comedia, y en sus visitas al costado del terror; por momentos parece una historia clásica llena de tenebrismo al cual nos tiene acostumbrado el director, pero el humor repetitivo del guión insuficiente de Seth Grahame-Smith hace que se pierda la gracia del viajero del tiempo que compone Barnabas Collins en muy poco tiempo.

  Con esto no quiero decir que Sombras Tenebrosas sea una mala película, pero Burton tiene acostumbrada a su platea a cierto tipo de historias y no se puede calificar a esta entrada de otra forma que con la palabra carente. Si bien el nivel técnico está por sobre las nubes en esta adaptación (escenarios fabulosos, una paleta de colores rica en variedad e intensidad, una banda sonora a cargo de Danny Elfman genial y una ambientación musical de los años '70 increíble) la historia comienza muy alto y termina desinflándose más y más, hasta el tercer acto, donde lo que poco a poco se estaba construyendo se desploma irreversiblemente con sorpresivas revelaciones que no tienen sentido alguno y que no han sido presentadas previamente; en este punto el espectador puede optar por aceptar dichas sorpresas o dejarse llevar finalmente hacia el inevitable final que se acerca...

 Lo que mantiene a flotea esta historia novelesca es su magnífico elenco: Johnny Depp regresa con otr personaje entretenido y desenfadado y, aunque haya vestigios del pirata Sparrow, es un papel completamente nuevo y entrañable. Sus contrapartidas se encuentran en una confiable y sólida Michelle Pfeiffer (quien vuelve a trabajar con Burton nuevamente desde Batman Vuelve)  y una voluptuosa Eva Green, con una química impresionante con Depp y un talento natural para la villanía cómica. Por otra parte, es desafortunada la sobreactuación con la que se ve a la joven promesa Chloe Grace-Moretz, y un desperdicio de la tierna Bella Heathcote, quien no es competencia de Green para obtener el amor casto del personaje vampiro de Depp. Increíblemente, Helena Bonham Carter está bastante comedida con su doctora Hoffman, y el cameo del cantante Alice Cooper es legendario (que en plenos años '70 ya haya tenido la apariencia que tiene en la actualidad es un detalle para el recuerdo)

 Sombras Tenebrosas es colorida, tiene muchos toques de humor, es intensa por momentos y hueca por otros, y compone uno de los trabajos más irregulares que el director haya entregado hasta la fecha. Una lástima que una historia con tanto potencial se haya desperdiciado con un guión un tanto incoherente y falto de atractivo.


 Calificación: B-

lunes, 18 de junio de 2012

Un Amor Imposible (Salmon Fishing in the Yemen)

Año: 2012.
Género: Comedia romántica.
País: Reino Unido.
Duración: 107 minutos.
Dirección: Lasse Hallström.
Intérpretes: Ewan McGregor, Emily Blunt, Kristin Scott Thomas, Amr Waked, Tom Mison, Conleth Hill.

"Un estirado científico, el doctor Alfred Jones, es consultado por un carismático jeque árabe sobre la posibilidad de introducir el salmón británico en Yemen. Después de una considerable duda, el científico será conquistado por el encanto del jeque y por Harriet, su representante legal, quien lo ayudará a soltar amarras de su rígida reserva inglesa en un viaje transformador."

Pesca de salmón en Yemén. Ése es el extravagante título de la película y, a su vez, el amor imposible al que debe aludir el confuso título en Argentina para el film, un plan tan osado que parecería, ejem, imposible de realizar pero que con voluntad y mucha fé en el, se puede cumplir. Detrás de su estrambótico nombre, Un Amor Imposible presenta una pequeña gran historia romántica con muchos toques de comedia que resulta mucho más cotidiana y asequible que colosal como la empresa insinuada en el título.

Ciertamente es raro que Un Amor Imposible se promocione como una comedia romántica cuando en realidad es más una historia acerca de la confianza en uno mismo y la fé y el positivismo que otra cosa, pero el amor que se construye poco a poco entre los personajes de Ewan McGregor y Emily Blunt es una construcción de amor tan implícita que se va cimentando poco a poco con las diferentes vivencias que van transitando la pareja. Es curioso también que el timing de comedia esté tan bien fundamentado dentro de la trama, con la radical entrada del personaje de una estupenda Kristin Scott Thomas, y maneje un humor tan sano y lleno de vitalidad que da gusto reírse con y de las diferentes situaciones en las que se encuentran los personajes.

 La pieza fundamental encaja con el gran proyecto que tiene en mente el jeque Muhammad, interpretado con gracia y sobriedad por Amr Waked; dicho personaje es el disparador de toda la trama, una trama en la cual el guión de Simon Beaufoy (Slumdog Millionaire, 127 Horas) va armando pieza por pieza todos los requisitos necesarios para ver el sueño del jeque cumplido y donde cada diferente aspecto de la empresa provoca ilusión y entusiasmo por saber cómo resultará todo al final.


 Hablando de romance, los personajes de McGregor y Blunt debe ser una de esas parejas que tienen tanta química que parece mentira que están actuando; él, con esa capa de aletargamiento que cubre a su Dr. Jones y ella, con esa luminosidad que irradia ni bien entra en una habitación conforman un duo que vale la pena ver desarrollar su relación. Quizás el guión tenga un par de malas jugadas con respecto a complicar el futuro de la pareja (algunas jugadas sucias para provocar una emoción de desasosiego en el espectador) pero finalmente el aura positivista de la película sobreviene cualquiera de esos problemas con soltura.

 Por supuesto, la dirección de un director tan particular como Lasse Hallström (Chocolate, ¿A quién ama Gilber Grape?) le viene de perlas a una historia tan particular como la que presenta el film; Hallström dota a Un Amor Imposible con un halo de frescura y complicidad bastante especial, de esos que dejan un buen sabor en el paladar cinéfilo.

 Quizás Un Amor Imposible no sea una película memorable, pero tiene ciertas cualidades y temas que valen la pena explorar junto con los personajes; de a ratos una comedia entretenida, de a ratos un romance ligero, imposible de pasar si buscan actuaciones destacables de parte de Ewan McGregor, Emily Blunt y Kristin Scott Thomas.


 Calificación: B+

domingo, 10 de junio de 2012

Prometeo (Prometheus)


Año: 2012.
Género: Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos.
Duración: 124 minutos.
Dirección: Riddley Scott.
Intérpretes: Noomi Rapace, Michael Fassbender, Charlize Theron, Guy Pearce, Idris Elba, Logan Marshall-Green, Sean Harris, Rafe Spall, Emun Elliot, Benedict Wong, Kate Dickie, Patrick Wilson.

 "Un equipo de exploradores descubre una pista sobre los orígenes de la Humanidad en la Tierra, lo cual los conduce a un emocionante viaje espacial a los rincones más recónditos del universo. Allí se librará una feroz batalla para salvar el futuro de la raza humana."

 Ridley Scott se tomó su tiempo, pero finalmente volvió a la ciencia ficción, el género que le abrió las puertas del estrellato y al cual no regresaba desde su ya clásica Blade Runner y, por supuesto, su icónica Alien. Mucho se dijo que Prometeo era una precuela a la saga xenomorfa, cuando el director se cansó de decir que no lo era. A pesar de contar con evidencias que comprobaban lo contrario, finalmente Ridley se saldó con la suya: si bien ocurre en el mismo Universo, Prometeo es una historia que corre en la misma línea de tiempo y guarda muchas resemblanzas con aquella saga pero que, en definitiva, evoca algunos interrogantes nunca respondidos, intenta clarificarlos un poco y reformula otros tantos.
 Mientras tanto, no pierde de vista su objetivo primordial: entretener y presentar una sci-fi con todos los condimentos necesarios para cumplir su cometido.

En una introducción inicial, que presenta una de las tantas (hermosas) locaciones en donde la película fue filmada, está la clave del misterio encerrado dentro del sugerente título del film; si se acuerdan del mito del semidiós Prometeo no les será difícil establecer las conexiones. Poco tiempo después, y a un ritmo acelerado, ya estamos en viaje por el espacio exterior, rumbo a lo desconocido, en donde todo el equipo de la nave Prometeo descubrirá si en verdad existe un Dios o fuimos creados por alguien o algo más.

 Al explorar una idea tan filosófica y religiosamente trascendental, el guión debía estar muy cuidado, y es uno de los aspectos en el que Prometeo puede llegar a raspar en el paladar del espectador; el guión del novato Jon Spaihts (duele un poco que tenga como referencia The Darkest Hour) y ayudado por Damon Lindelof (Lost) plantea ideas muy sugerentes y controversiales que juegan siempre con las creencias, la fé y la religión, pero le juega en contra que estas cuestiones se toquen muy superficialmente, sin ahondar mucho; tampoco sirve que la mayoría de la dimensionalidad de los personajes haya sido bastante pobre o se haya quedado en la sala de edición, porque uno no llega a generar demasiada cordiadidad con los personajes o las reacciones a diferentes situaciones se sienten forzadas y tontas como para sentir lástima, duda, o miedo por su situación.

 Choca el hecho de que, al haber sido planteada como una potencial trilogía, Prometeo permite ver un poco de luz sobre aquellos lugares oscuros que dejó la Alien original pero no responde fehacientemente a todos aquellas incógnitas que los fanáticos siempre quisieron ver resueltas; si se va con mucha expectativa a que todo sea contestado, Prometeo lastimará la sensibilidad de más de uno que haya esperado años por saber todo lo que nunca se supo. Por suerte, Ridley Scott sigue siendo un maestro narrador, y las dos horas de metraje transcurren ligeramente, incorporando tensión en las escenas más claustrofóbicas; el temor a lo desconocido sigue funcionando como factor de miedo, y Ridley sabe como utilizarlo a su favor.

 Y para presentar este nuevo relato de ciencia ficción y horror, que mejor idea que rodearse de talento joven y fresco para representar a una tripulación ávida de conocimientos y descubrimientos estelares. Al frente de la expedición se encuentra la ya ascendida Noomi Rapace como Elizabeth Shaw, una doctora/arqueóloga cuya búsqueda por aquello que creó a la Humanidad se contrastará gravemente con su fé en un Dios; digno prototipo de la Ripley de Sigourney Weaver, Ellie Shaw es un nuevo gran exponente del poderío femenino al frente de una película de acción. En menor medida pero importante igual es la participación de Charlize Theron como Meredith Vickers, una representante de la corporación Weyland (patrocinadora del viaje), una mujer fría y calculadora que hará lo posible para que la misión cumpla sus objetivos y, cuando todo salga mal, salir corriendo para salvar la vida propia. Dos mujeres muy diferentes y poderosas encuentran un contraste en el androide David de Michael Fassbender, lejos, el personaje más destacado de esta propuesta, ya que el objetivo de la misión se ve a través de otra lente en su persona, y las acciones de dicho personaje serán vitales para el desarrollo de la trama.
 El resto del elenco se presenta con solvencia, desde el joven Logan Marshall-Green, un siempre adecuado Idris Elba, un avejentado Guy Pearce y una tripulación que está compuesta mayormente de talento británico y escocés, como el duro Fifield de Sean Harris, el botánico Millburn de Rafe Spall, los pilotos Ravel y Chance de Benedict Wong y Emun Elliot, y la terapeuta Ford de Kate Dickie, la cual posee un acento extremadanete hilarante y adictivo.

 Y si la historia, la trama y los personajes no te han convencido hasta ahora, el apartado técnico y visual de Prometeo lo harán. Sencillamente, la película es uno de los blockbusters mejor pensados de la temporada, con locaciones espectaculares filmadas en escenarios naturales de Islandia. Y por si eso fuera poco, el diseño de producción creó los sets de filmación al completo; poco uso de efectos computarizados fueron utilizados y hasta se recurrió a los siempre efectivos efectos prácticos para todas las criaturas y otras delicias sangrientas. Ridley sabe como trabajar y técnicamente Prometeo es insuperable. En cuestiones de 3D, la película ofrece un efecto deprofundidad pocas veces visto creado con tanta precisión (como en Avatar o Hugo); en ciertas imágenes holográficas en donde más se nota este recurso, que funciona muy pero muy bien en esta aventura espacial.

 Puede que Prometeo sea una decepción para todos aquellos que han esperado fervientemente respuestas, pero para aquellos otros que no hayan desesperado en el camino les espera una sólida entrada a la ciencia ficción, con un guión algo brusco, pero con una dirección y un elenco estupendos. La saga Alien vuelve a tener el buen renombre que se merecía.


 Calificación: A-