domingo, 17 de abril de 2011

Scream 4, regreso a la raíces, reimaginación y muchos giros para una vuelta anticipadísima

Y finalmente, un día llegó Scream 4. Esa secuela que tardó 11 años en llegarnos no podría haber arribado en mejor momento, una época en la cual la cantidad de remakes, reimaginaciones y secuelas han minado gravemente el horror en Hollywood, convirtiéndolo en una máquina de recaudar dinero. Hacía falta una nueva entrega de la saga slasher favorita del público, sobre todo para reírse de sí misma y para dejar en claro los tantos entre tanto cine gore, francés y oriental que nos atacó durante la década pasada...

 Los principales sitios de horror, fuente primordial para diseccionar esta cuarta entrega, han anticipado animosos este evento generacional y, mayormente, la respuesta general ha sido muy exitosa:
  • Bloody-Disgusting: (8/10) "Scream 4 es un slasher-secuela casi perfecto que inyecta nueva vida a la mitología de Ghostface a fuerza de puñaladas, reinventa el subgénero e incluso encuentra la manera de gritar 'Al carajo con las remakes' más fuerte de lo usual."
  • ShockTillYouDrop: (7/10) "Scream 4 es una secuela que vale la pena y que es mejor que la tercera sin ninguna duda, y se mantiene fiel a la serie. Puede que haya algunas ideas de por donde puede continuar la quinta entrega, pero ya que Scream 4 ha logrado efectivamente reflejar los pasados diez años en el horror, tal vez debamos esperar un rato más para que llegue otra secuela."
  • Dread Central: (3/5) "Minimamente, es un mejor final que Scream 3 y empuja a la franquicia de convertirse en una serie directa a video. No hay duda alguna de que Scream eventualmente alcanzará el número de secuelas que la saga autoreferencial Stab, pero no hay mucho más que decir más allá de la historia de Scream 4. Así como está, Scream 4 funciona mucho mejor como una comedia negra que cuando vira hacia el horror."
  • Joblo: (6/10) "La mayoría de Scream 4 es bastante buena, vale la pena verla e, incluso no estaría en desacuerdo de ver Scream 5, pero si eso sucede, el guión tiene que ser muchísimo mejor y más mejorado."
  • Arrow in the Head: (3/4) "Scream 4 fue muy divertda y es una disculpa aceptada por parte de Wes Craven tras la decepción que significó My Soul to Take.  La película tiene un ritmo rápido, tiene un elenco bien sólido y solvente, y matices cuasi de secuela/reimaginación que se adhirieron competentemente a las viejas maneras para la nueva generación. Risas, suspenso, muertes violentas, vueltas de tuercas inteligentes, y suficiente escote para levantarse y aplaudir."
  • Fangoria: (2/4) "Scream 4 es a menudo tonta y entretenida, y una grata experiencia dentro de todo. En el contexto de lo que se ha convertido la saga luego de Scream 3, es una secuela que vale la pena y definitivamente superior a su predecesora. Pero al final, Scream 4 es como Green Day después del 2000: inquieta y agresiva, casi rayando en lo subversivo y lo amargo, pero finalmente no es más lo suficientemente punk-rock para ser rebelde, revolucionaria o desafiante."
 Por su parte, el recolector de reseñas Rotten Tomatoes la ha calificado con unos pasables 58% de Aprobación con 130 críticas aceptadas. Según ellos, 'La franquicia está mostrando su edad, pero no puede negarse que Scream 4 es una mejoría por sobre su predecesora, con el toque justo de humor autoreferencial y muertes inteligentes.'
 La contrapartida viene de parte de Metacritic, que con sus 29 reseñas contabiliza un respetable %53 de Aprobación.

 La crítica no la ama, pero particularmente no se ensaña con ella como sí lo hace con otras del género, pero es raro el resultado que ha generado en taquilla. En su primer fin de semana, el más importante para toda película grande que se precie, Scream 4 se saldó con un estimado de $19.3 millones, una cifra magra teniendo en cuenta la expectativa generalizada con la cual se esperaba a la película. Este resultado no es seguro de complacer a la Weinstein, y veremos si las ventas internacionales auguran un futuro para esta nueva trilogía que posiblemente continue con Scream 5 y Scream 6 (Dior lo permita)

 Scream es una de mis sagas favoritas de todos los tiempos. Como bien dice un personaje de esta entrega, 'Hay algo que asusta mucho de ver a un tipo con un cuchillo que de pronto enloquece". No hay aliens, no hay un villano sobrenatural, es la gente, volviéndose loca. Así de simple; el asesino bien puede ser tu novio/a, vecino, un pariente o el que fuere. Es real, y creo que con Scream 4 han logrado eso, otra vez.

Ahora, sólo me queda por preguntar:


What's your favourite scary movie?


sábado, 16 de abril de 2011

Enredados (Tangled)

Año: 2010.
Género: Animación/Aventuras.
País: Estados Unidos.
Duración: 100 minutos.
Dirección: Nathan Greno y Byron Howard.
Intérpretes: Mandy Moore, Zachary Levi, Donna Murphy, Ron Pearlman, M.C. Gainey.

"Cuando el más buscado y encantador bandido del reino, Flynn Rider, se esconde en una misteriosa torre, es tomado de rehén por Rapunzel, una bella y vivaz adolescente con una cabellera dorada de 21 metros de largo, que está encerrada en la torre. 
 Entonces, la singular captora, buscando el pasaporte que la saque del encierro donde ha permanecido durante años, sella un pacto con el guapo ladrón. Así es como el dúo se lanza a una travesía llena de acción, con un caballo súper-policía, un camaleón sobreprotector y una ruda pandilla de matones."

Los de Disney conocen la fórmula del éxito. Con una exitosa carrera comenzada en 1937 con Blancanieves y los Siete Enanitos, y tras 49 películas después, se han cimentado en la industria de la animación como una de las corporaciones más entrañables en lo que a películas para toda la familia se refiere. Con la llegada de su 50ma película han tirado la casa por la ventana y Enredados es un magnífico ejemplo de cómo una aparente fábula con los mismos ingredientes de siempre puede seguir estando vigente en estos tiempos.


Rapunzel, la chica del pelo rubio larguísimo, permanece encerrada en una torre forzada por Gothel, una mujer que la utiliza (sin que ella lo sepa) para conservar su juventud debido a los poderes mágicos que posee su cabello. Impedida de visitar el mundo exterior, la joven Rapunzel añora el día en el que finalmente su vida comience... hasta que se topa con el carismático ladrón Flynn Rider, y la vida de ambos cambiará para siempre. Como ven, la historia no se desvía tanto del típico planteamiento de la princesa que conoce al bello caco de guante blanco y próximamente comienzan una aventura llena de aliados, villanos y otros etcéteras. No hay novedades en el panteón de las grandes historias fabulescas, aunque Enredados no intenta para nada escaparle a las convenciones del género, sino que es amolda perfectamente en la categoría que por derecho le pertenece: hay aventura, hay romance, hay comedia, y los tres ejes mencionados se combinan sin sobrepasarse ni tampoco caer en el ridículo y lo grotesco, como bien lo hacen otras películas para chicos, que recurren a lo escatológico antes que a lo ingenioso.

Sí, en cambio, trabaja con el material a su disposición y gracias a sus más que soberbiamente construídos personajes la película sale adelante grácilmente; ni los villanos son tan villanos ni los buenos son tan ingenuos sino que hay un perfecto balance que funciona como un engranaje aceitado. Gracias a las geniales voces del elenco, Mandy Moore y Zachary Levi dan vida a Rapunzel y Flynn de una manera estupenda, y con el tono de sus voces van construyendo estos personajes realmente preciosos, dimensionándolos y acercándolos a los espectadores de una manera bien cálida. El papel de villana, con la voz de Donna Murphy, también encaja en el reparto, y si bien no es tan memorable como otras villanas, hace un correcto trabajo. Si sumamos a todo esto que los mismos actores prestaron sus voces para las canciones, más credito se merecen, en especial Mandy Moore, que habiendo experimentado con la música y estando bastante más exigida que sus compañeros, cumple con creces (y tiene una voz divina, por cierto)


Más allá de la historia y más allá del elenco se encuentra el excelente trabajo de producción y animación que Enredados tiene encima. Lejos, es el mejor aspecto de la película. Utilizando el modelado por computadora, los directores Nathan Greno y Byron Howard decidieron darle un toque distintivo a su película para que todo el film luciera como si de una pintura se tratase. Han salido airosos, y tras inventar un sistema totalmente nuevo para satisfacer las necesidades de este aspecto tan buscado, su película luce brillante, atractiva, bien definida, y realmente es un caramelo visual. Tardaron un tiempo, pero es un tiempo que les ha rendido sus frutos, porque Enredados parece un cuadro en movimiento, como esas fotos en el mundo de Harry Potter, ¿vieron?

 Este particular sistema también le dio una dimensión completamente disfrutable a la película, y la animación luce maravillosa, y los personajes secundarios, llenos de vida (me gustaría muchísimo tener un camaleón como Pascal, y un caballo como Maximus - ambos se roban varias escenas -) El punto cúlmine de esta soberbia animación es la liberación de las lamparas en el cielo, que nos deja con una de las imágenes mas bellas y absorbentes del film.
 Otro detalle en particular es que no hay un exceso de canciones en la película, sino que son cinco o seis los momentos musicales que se acoplan perfectamente a la trama y a la moraleja de la historia. Gran trabajo de Alan Menken, por cierto (lo recordarán gracias a la banda de sonido de La Sirenita, La Bella y la Bestia, Pocahontas y muchas otras más)

Enredados es terriblemente disfrutable de cabo a rabo, presentando uns historia simple pero elevada gracias a su gama de personajes increíbles y el gran, gran trabajo de animación que lleva a cuestas. Así, Disney festeja su qunquagésima película a todo trapo.


Calificación: A

lunes, 11 de abril de 2011

Britney Spears - Till the World Ends

Firme tras la salida de su nuevo CD, Femme Fatale, y con el primer single Hold It Against Me a cuestas, Britney Spears sigue queriéndonos hacer sacudir el cuerpo con el nuevo video de Till the World Ends, su segundo sencillo celebrándolo con una rave subterránea el 21 de Diciembre de 2012.
Claro, bailando hasta que el mundo se termine...

jueves, 7 de abril de 2011

Batalla: Los Ángeles

Año: 2011.
Género: Acción/ Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos.
Duración: 116 minutos.
Dirección: Jonathan Liebesman.
Intérpretes: Aaron Eckhart, Michelle Rodriguez, Bridget Moynahan, Ramon Rodriguez, Cory Hardrict, Ne-Yo, Jim Parrack, Michael Peña.

"Durante años, casos de avistamientos de OVNI han sido documentados alrededor del mundo (Buenos Aires, Seúl, Francia, Alemania, China, etc). Pero en el 2011, lo que eran sólo avistamientos se convertirán en una terrible realidad, cuando la Tierra sea atacada por fuerzas desconocidas.
Mientras gente de todo el mundo observa cómo caen las ciudades más importantes del planeta, Los Ángeles se convierte en la última resistencia de la humanidad. Todo dependerá del Sargento de Marina Michael Nantz y su equipo para poner un límite y enfrentarse al enemigo más insólito al que jamás se han enfrentado."

 Puede que Batalla: Los Angeles haya querido ser grande, una cruza magistral entre Día de la Independencia y La Caída del Halcón Negro; potencial no le faltaba, pero el gran (y único) punto a discutirle es un guión que fuerza mucho la credibilidad de la trama, ya que técnicamente, es un ejemplo superlativo de cómo hacer una buena película entretenida y pochoclera.

Para empezar, Batalla no tarda mucho tiempo en ir al grano. En los primeros quince minutos se empieza a gestar esta invasión alienígena mientras las caras en el elenco empiezan a desfilar, mas o menos, con los clichés propios de toda película de guerra. Hay bromas sosas, y no hay que buscarle mayor sentido a estos soldados arquetípicos (excepto, claro, nuestro protagonista, el sargento) que vienen más de relleno que de otra cosa...
 Más temprano que tarde, estos soldados se las verán cara a cara con el enemigo, que es terrible, potente e implacable, y desde ese momento, la acción no se detiene ni un segundo hasta llegado el final.

En uno de sus trabajos más convulsionados hasta la fecha, el director Jonathan Liebesman (dirigió la interesante Darkness Falls y la entretenida y sangrienta precuela The Texas Chainsaw Massacre: The Beginning) nos mete de lleno en el medio del campo de batalla, una Los Ángeles totalmente destruída (y muy bien planificada desde lo escenográfico) con cámaras más movilizadas que las que vimos en Cloverfield: en casi ningún momento el ojo avizor se detiene y se suma a las corridas y vicisitudes de este escuadrón de Marines, provocando más de un mareo en la audiencia. Creo que se le fue un poco la mano, pero retrata con vivos matices lo que debe significar estar en medio del huracán en una guerra. Este punto de vista le da una veracidad alucinante...

El elenco, encabezado por un potente y sobresaliente Aaron Eckhart seguido de una mínima pero eficaz Michelle Rodriguez (nacida para estos papeles) hace un trabajo muy correcto con el material a su disposición; pensé en que algunas caras del elenco iban a durar más tiempo, pero en verdad hay tantos personajes secundarios que en el final sólo sobreviven lo más inesperados y no son tan reconocidos.

Si hay algo con lo que no pueden luchar es un guión marcado por los lugares comunes del género, y con más de una frase que parecen de mentira, suenas muy plásticas, pero parece que no hubo forma de sacarlas del guión. Una o varias pulidas y hubiera sido otro el resultado, ya que visualmente, la película es espectacular y no se podía esperar menos de ella en ese aspecto tras los alucinantes avances...

 Un punto y aparte se merece la banda sonora de Brian Tyler, quien una vez más, le encanta jugar a los fuegos artificiales sonoros y su música juega otro papel relevante en la película.

 Batalla: Los Ángeles es una entretenida película de acción imparable, con excelente efectos visuales, buenas actuaciones, pero un guión bastante pobre y bordeando lo empalagosamente patriótico, hecho que puede alejar a las masas pero entretendrá a los ávidos del cine de acción y ciencia ficción.


Calificación: B

lunes, 4 de abril de 2011

Katy Perry - E.T.

No soy para nada un fndamentalista de Katy Perry, pero hay ciertos temas que me encantan, y son bien bien bailables. Su nuevo corte, 'E.T.', tiene un video de temática más bien extraña, y se enfoca en alienígenas. Si, lo mismo que hizo Lady Gaga hace poco con 'Born This Way, pero menos extravagante y asqueroso.
 Al parecer, los aliens están en boga ahora. Lo único que desentona magníficamente en este video es la aparición de Kanye West. ¿Por qué ahora todas las canciones tienen que tener un intermedio con un rap? ¡ACABEMOS CON ESTA MENTIRA!

 La canción estuvo sonando todo este fin de semana, y mientras que el sábado dije que no me gustaba el video y la canción hasta ahí, se fue colando en mi mente y ahora me encantan :D

jueves, 31 de marzo de 2011

Confesiones (Kokuhaku)

Año: 2010.
Género: Drama.
País: Japón.
Duración: 106 minutos.
Dirección: Tetsuya Nakashima.
Intérpretes: Takako Matsu, Masaki Okada, Yoshino Kimura, Yukito Nishii, Kaoru Fujiwara, Ai Hashimoto.

"El último dia de clase, una profesora se despide de los alumnos con el anuncio de que deja la escuela, pero añadiendo una confesión: que su hija de cuatro años, fallecida recientemente, ahogada en la piscina de la escuela, fue en realidad asesinada por dos de los estudiantes de esa misma clase, y añade que ya ha puesto en marcha su venganza contra ellos."

La nueva generación de jóvenes está cagada.
Y si no, miren Confesiones y díganme que piensan. Hasta el momento, clases problemáticas hubo y habrá siempre, pero año tras año, nos enteramos de masacres como la de Columbine y similares, violencia hacia los maestros y de pronto, uno piensa que escenarios como el planteado en Battle Royale suena más y más realista.
 Confesiones me engaño desde el principio. Con esa sinopsis y sin ver ningún trailer ni ningún avance ni nada, pensé que estaba ante otra película de horror japonesa y resulta que descubrí un drama espectacular, al que hay que tomarlo por las astas y diseccionarlo correcta y pausadamente para comprenderlo del todo...

Fácilmente, la primera media hora completa de la película podría haber funcionado como un excelente mediometraje: tiene una historia atrapante y la culminación con la revelación final (de ese segmento) cierra la idea que viene planteando el personaje principal estupendamente. Durante este primer segmento, la profesora de 1er Año, la señorita Moriguchi, alecciona a su estudiante sobre la vida y la importancia de ella, a partir de la muerte de su pequeña hija a manos de dos de sus odiosos alumnos. No, odiosos no es la palabra que mejor los describe. Creo que sería turros (aunque hijos de puta son palabras muy fuertes, pero encajan a la perfección): desde la inocentada de no prestar atención, hablar encima del maestro y molestar a sus compañeros, hasta cometer las atrocidades más horrendas, estos pibes realmente representan todo lo que una sociedad turbia refleja en ellos... y razón de más para verlos castigados vilmente por esta maestra que no tiene nada que perder.

Tras la revelación final que cierran estos maravillosos 30 minutos iniciales, se abre paso la historia a partir de la visión de tres de los alumnos, de la madre de uno de ellos, y del profesor sustituto, todas encadenadas a partir de esta 'confesión' dentro del aula. El resto de la película se encarga de desarrollar varias ópticas, y todos los personaje quedan en una posición incómoda para el espectador: ¿hasta que punto se es víctima o se es victimario? Cada uno podrá armar su historia y decidir hasta qué punto es tal o cual personaje culpable o no, pero no zafa nadie del escrutinio.

 He sabido que varios no han podido con el argumento, y se han cansado a mitad de camino. el primer acto puede ser terriblemente soporífero, pero lo encontré refrescantemente amenazante, y casi casi un monólogo por parte de Takaku Matsu, que es para alabar de rodillas. Hasta el final de la película hay varios giros y sorpresas que le van redondeando la idea de esta visión japonesa particular de 'Crimen y Castigo', como bien menciona un personaje.

Otro de los motivos por el cual Confesiones se destaca, a parte de su historia más que interesante, es por su estilo visual y las interpretaciones. Dejando de lado un par de sobreactuaciones por parte de los jóvenes, en líneas generales están más que sorprendentes y bien que le hacen frente a la Moriguchi de Takaku Matsu, pilar fundamental de la historia y de la película también; a medida que transcurre el tiempo, poco a poco se van explorando nuevas facetas de estos chicos sin futuro, y se va dimensionando sus personajes; acá no son los típicos adolescentes frustrados con la vida, hay motivaciones y deseos ocultos, deseos que se exteriorizan de la peor manera, llegado el caso.

El otro punto clave es el estilo de la película. Visualmente, un drama no luce así de hermoso, pero acá lo hace. Aunque se abusen un poco de la cámara lenta, el director Tetsuya Nakashima sabe lo que hace y muchas de las secuencias de su film están hiperestilizadas y todo transcurre como si fuese un sueño, un plano onírico sin desplazar a la realidad (una de las últimas escenas de la película trasciende este plano, pero estéticamente, queda lindísimo) Lo loco también es reconocer insurgentes temas melódicos en inglés de bandas como Radiohead, por ejemplo; es algo que no me lo esperaba en absoluto y le da este toque estilístico muy importante a la película. Le da carácter, y potencia.

Sí era un poco raro el uso excesivo de la sangre. Tal vez para dar un contexto más violento y más veracidad a la moreleja que se quiere presentar, pero no deja de ser curioso que se vea tanta hemoglobina expuesta en una película de este estilo.

Confesiones es un drama al que hay que agarrarle la mano: tiene una historia totalmente desgarradora y engarzada a ella, un comentario social más que interesante para discutir. Con razón estuvo a un paso de entrar entre las nominadas a los Oscars este año. Lo difícil será encontrarle el tiempo y disfrutar tanto de la trama como de su bella puesta en escena. Los que puedan, encontrarán una película más que satisfactoria.


Calificación: A-

lunes, 28 de marzo de 2011

Rihanna - S&M

Si quería escandalizar, Rihanna lo ha logrado. La canción misma ya alude desde el título al masoquismo, y la letra se explaya aún más, pero el video se lleva las palmas por demostrar a la perfección el tono lleno de sexo del tema. Uno de los videos más atrevidos de la joven cantante de Barbados, para una de sus canciones más bailables hasta la fecha.

S S S & M M M, S S S & M M M....

lunes, 21 de marzo de 2011

Los Ojos de Julia

Año: 2010
Género: Suspenso/Horror.
País: España.
Duración: 116 minutos.
Dirección:  Guillem Morales.
Intérpretes: Belén Rueda, Lluís Homar, Pablo Derqui, Julia Gutiérrez Caba, Joan Dalmau.


"Julia es una mujer que padece una enfermedad degenerativa de la vista y está perdiendo visión progresivamente. Cuando su hermana gemela, Sara, ciega a causa de la misma enfermedad, aparece ahorcada en su casa, Julia se niega a aceptar que se trata de un suicidio y decide investigar por su cuenta lo que ella intuye es un asesinato. Conforme vaya descubriendo la terrible verdad sobre los últimos días de la vida de su hermana, Julia irá adentrándose cada vez más en un mundo de oscuridad, hasta que una serie de inexplicables muertes y desapariciones se crucen en su camino."

Que no tome por sorpresa que, tras el nombre de Guillermo del Toro como productor, y con Belén Rueda al frente como protagonista, el cine de suspenso y terror siga creciendo exponencialmente. En 2007, este particular dúo logró descollar con El Orfanato (reseña) y antes de eso, Del Toro implosionó a medio mundo con El Laberinto del Fauno. El segundo largometraje de Guillem Morales (el primero, sumado a unos cuantos cortos, fue El Habitante Incierto) no le llega a los pies a la película de Del Toro, y apenas alcanza los niveles de El Orfanato, pero es un loable esfuerzo para tender una red de miedo al espectador entre las penumbras.

Julia acaba de perder a su hermana gemela Sara. Aparentemente, todo indica que fue suicidio, pero un par de detalles en la casa al momento de la muerte hacen dudar a Julia de lo contrario: que su hermana fue asesinada vilmente, aunque nadie, ni siquiera su marido Isaac, le crea. Creo que no pasan ni diez minutos del comienzo que el personaje principal se pone en campaña para desentrañar este misterio. Cual Código Da Vinci catalán, Julia sigue rastro por rastro el camino que una misteriosa sombra, que siempre se encuentra un paso adelante de ella.

Siempre, hasta que irreversiblemente el fantasma omnipresente de la ceguera vaya carcomiendo la salud visual de Julia con cada ataque de stress que le ocurra (ataques cada vez más seguidos debido a la tensión a la cual está sometida) Durante esta primera parte del film, el desarrollo es muy interesante e inquietante; además de querer saber la verdad de si fue un suicidio o no, está también la pérdidad de la visión de Julia, un factor que no permite distinguir bien si la verdad saldrá a flote antes de que ella quede ciega...

Hay, sin embargo, una bajada de nivel bastante importante a mitad de la película en donde todo el suspenso que se venía gestando se esfuma poco a poco con un toque de drama para continuar hasta el final con un juego del gato y el ratón sangriento y totalmente innecesario, ya que la película no debería haber virado hacia el horror tan radicalmente. Es como si el director sintiese que su historia no estaba cuajando y al menos le metía con calzador un toque de sangre para los fanáticos.

Mal movimiento, porque estos momentos sangrientos desconfiguran lo que se había armado hasta el momento. Por si fuera poco, hay momentos realmente inverosímiles que involcuran a una nena del barrio y un momento casi al final con la anciana ciega del barrio. Ridículos. Pero esto es como el ying y el yang, porque las dos tienen momentos estúpidos, pero por otro lado, ambas protagonizan sendas imágenes brutales: la una con un cuchillo y una pared, y la otra, con un ojo y una jeringa. Uno es un movimiento tonto por parte del guión, y el otro, es un toque maestro del horror físico.

Para no ser menos, el film de Guillem Morales cuenta con apartados artísticos por sobre la media, al igual que sus congéneres patrios: por el lado del elenco, Belén Rueda sorprende una vez más con un personaje potente, sencillo y muy a tono con este papel de final girl MILF que la destacó en El Orfanato; esta española tiene un nivel fascinante y levanta el nivel de esta propuesta a la estratósfera con cada gesto (y más cuando está ciega). Una lástima que le encorseten remeritas que le traslucen todo; con qué necesidad. Lluís Homar, como siempre, secundario y a buena honra porque siempre cumple con la parte. La revelación acá es Pablo Derqui, espeluznante como el villano de turno, un ser oscuro y triste a partes iguales.

Técnicamente, los españoles tienen la posta. No sé si todos los guiones sean buenos, pero al menos un buen plato para lo ojos te sirven: la fotografía de Los Ojos de Julia es es estupenda, super atmosférica, tenebrosa y oscura, para no perder el toque reflejado en las ideas de la película. El barrio en donde transcurre toda la acción es cerrado e interconectado por patios traseros, y siempre está lloviendo. Ace para los españoles.

 Si recién comentaba que Guillem Morales dejaba que desear como guionista, la pasta que le falta en ese aspecto le sobra como director: sabe cómo dirigir a su elenco, y cómo seguirlos a su alrededor con la cámara. La escena inicial, la siento como un robo a The Eye, al menos la versión de 2008 y eso le resta puntitos, pero por ejemplo, la escena del asesino escapando por un pasillo que se va encendiendo a medida que pasa corriendo es perfecta, y los momentos en los cuales tomamos la persona de Julia para ver a través de sus ojos y sentir cómo se deteriora su visión son geniales y te ayudan a comprender un poco más los sentimientos y la espinosa situación de la protagonista. Visualmente, impecable.

Los Ojos de Julia es una gran historia de misterio y suspenso, hasta que decide cambiar de rubro y redireccionarse hacia el horror, terreno en el que zozobra. Puede parecer larga, pero el magnetismo de Belén Rueda y la dirección de Guillem Morales hacen que la película no desbarranque (del todo). Otra buena adición al cine de género español, que se ha convertido en la nueva Francia con respecto al horror.


Calificación: B

Duck Sauce - Barbra Streisand

Dos palabras, el nombre de esta famosísima y encantadora cantante y actriz, es suficiente para que el duo americano/canadiense Duck Sauce cree una canción imperdible y pegadiza a rabiar, que increíblemente se te cuela en el cerebelo y sigue, y sigue, y sigue...

A continuación, Barbra Streisand.

jueves, 17 de marzo de 2011

Expreso al Terror (Train)

Año: 2008.
Género: Horror.
País: Estados Unidos.
Duración: 94 minutos.
Dirección: Gideon Raff.
Intérpretes: Thora Birch, Gideon Emery, Kavan Reece, Gloria Votsis, Derek Magyar, Todd Jensen, Koyna Ruseva.

"Viajando a través de Europa del Este con su equipo de lucha del colegio, Alex asiste a una noche de decadencia en una fiesta que provoca que ella y sus amigos pierdan el tren a Odessa, donde competirán en pocos días. Su entrenador está furioso, pero una misteriosa mujer les ofrece un viaje en un tren alternativo. El entrenados acepta, y los atletas, exhaustos y con resaca, se suben agradecidos. Sin embargo, el tren guarda un terrible secreto, y para Alex y sus compañeros de viaje, una pesadilla repleta de sangre apenas comienza..."

Con Hostel, de Eli Roth en 2006, se abrió un nuevo subgénero en el tan mencionado casillero de la 'porno-tortura: el psico-social. Ya en Hostel y su secuela veíamos a personas adineradas pagar por torturar y matar gente; en Turistas, del mismo año, un grupo de chicos se las veía durante sus vacaciones en Brasil con un equipo especializado en extraer órganos y dárselos a los más necesitados. Claramente, Train podría ser Hostel para Turistas en un tren.

Algo que no puede reprochársele en absoluto a Train es su descarnada visión sobre lo que significa el gore; desde la escena inicial, sabemos que esperar con una brutal y violenta disección de un cuerpo, con música tétrica de fondo, cortesía del fabuloso Michael Wandmacher.
En materia de sangre, cumple y ¡cómo! Hay para todos los gustos y tamaños, y en este aspecto es difícil que un sabueso del horror salga decepcionado.

 Lamentablemente, la trama que pergreñó el escritor y director Gideon Raff, en un principio como remake de Terror Train, no tiene el suficiente vuelo como para sentirse una película medianamente original y hasta toma conceptos de sus predecesoras, incluso hasta el ligue femenino hacia las potenciales víctimas. Esto, sumado a que hay un carente interés en desarrollar las personalidades de sus personajes (en ningún momento el espectador se preocupa honestamente por si viven o mueren) Curioso, porque en cierto momento, mientras los personajes juego a 'Verdad/Consecuencia' (o lo que igual, 'Truth or Dare') hay un cierto aire cómplice entre ellos, pero no pasa de esa escena. Si el guionista pudo crear una escena así, no puedo imaginar por qué no varias del mismo tipo a lo largo del metraje.

El elenco tampoco ayuda mucho a esta sensación de desestabilidad. Thora Birch es la protagonista on/off del proyecto: tiene carisma e irradia belleza, pero por momentos es una cargada las reacciones que tiene (cuando encuentra a su novio maltrecho, cero emoción) y por otros, te querés correr de su camino destructivo. Su verdadera fortaleza llega al final de la película pero, ay, para el momento en el que Thora agarra el martillo llegado el final, un momento más que esperado, las ganas del espectador de ver el espéctaculo se quedaron atrás, con las victimas. Gideon Emery es el más deslucido, porque su personaje no tiene sentido alguno y encima el trasfondo homosexual fue todo menos declaratorio (igual, la escena de la camisa es fantástica ;) Los demás, dejan bastante que desear, incluso los villanos de cartón

 Si algo tiene de curioso la director de Raff es que, durante todo el tiempo que la acción se desarrolla dentro del tren (lo cual es el 90% de la película), la cámara se mueve y traquetea como si de un movido viaje en tren se tratara. Es un detalle más que vistoso, pero que puede llegar a acabar con tus nervios a medio camino. Tengo que recordar, nuevamente, que la banda de sonido creada por Michael Wandmacher (trabajó en Piranha 3D y My Bloody Valentine 3D) es brutal y bella al mismo tiempo - el tema principal, una inquietante canción de violín en reversa (genius!) es explosivamente sombrío.

Si Train se hubiera construído mejor alrededor de un guión algo sólido para este tipo de propuestas, hubiera funcionado como sus predecesoras, pero tristemente se queda en el intento, y en ser una película para ver cuando uno está aburrido.


Calificación: C+