lunes, 3 de enero de 2011

La Reina en el Palacio de las corrientes de Aire (Luftslottet som sprängdes)

 Conocida también como 'La chica que pateó el nido de avispas' ó 'El castillo de aire que explotó'

Año: 2009
Género: Suspenso.
País: Suecia - Dinamarca - Alemania.
Duración: 147 minutos.
Dirección: Daniel Alfredson.
Intérpretes: Noomi Rapace, Michael Nyqvist, Lena Endre, Sofia Ledarp, Georgi Staykov, Peter Andersson, Micke Spreitz, Annika Hallin, Hans Christian Thulin, Anders Ahlbom, Mirja Turestedt.

"Lisbeth Salander yace en una condición crítica, con una herida de bala en su cabeza, en la sala de cuidados intensivos de una hospital de Suecia. Lisbeth está luchando por su vida en más de una manera: cuándo, y si se recupera, deberá comparecer en Estocolmo y ser ejuicidad por tres crímenes. Con la ayuda de su amigo periodista Mikael Blomkvist, no sólo deberá probar su inocencia, sino también identificar a aquellos cuya autoridad han permitido que personas vulnerables como ella sufran abusos y violencia. Y, de manera personal, planear la venganza sobre el hombre que intentó matarla, y las corruptas instituciones gubernamentales que estuvieron cercanas a destruirle la vida por completo."
 
Finalmente, el fin de la trilogía Millennium ha llegado; luego de presenciar el arrítmico clímax en la segunda entrega, una entrega que imploraba ser continuada de inmediato (y lo hizo, ya que las entregas 2 y 3 fueron filmadas en conjunto), la historia de Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist llega a su fin con la resolución de todo el conflicto que se vino gestando implícitamente en Män som hatar kvinnor y explícitamente en Flickan som lekte med elden: todo hay que aclararlo, el que buscaba un thriller de acción podrá intuir que no lo encontrará en Luftslottet som sprängdes, ya que la última película (así como también el último libro) es más bien un thiller pseudo-político con tintes de suspenso aquí y allá, un thriller con la capacidad de decepcionar a los seguidores que esperaban un conclusión explosiva, pero que satisfacerá a los que esperaron la venganza en plato frío.

Comenzando por donde la segunda entrega terminó, Lisbeth es llevada al hospital, herida de gravedad por lis disparos producidos por su padre, disparos que le han impactado en la cadera y, más peligroso aún, en el cráneo, donde el proyectil ha quedado alojado. Alexander Zalachenko, el padre de Lisbeth, tampoco a quedado bien parado, ya que su rebelde y vengativa hija le ha asestado golpes de hacha en una pierna y, el otro, directo a la cabeza (ouch!) Ambos son trasladados hacia el hospital, en donde son atendidos de urgencia. Lo que no saben es que esta venganza familiar ha puesto en marcha nuevamente al mecanismo gubernamental que ha estado encubriendo a Zalachenko durante años y llevado a Lisbeth al ostracismo absoluto, encerrada toda su juventud en un psiquiátrico.

Hay un giro importante en la primera parte de la película, que desencadena el argumento del resto de la trama (con 147 minutos de duración, es la entrega más larga de la trilogía) en la cual Lisbeth será enjuiciada por el intento de asesinato de su padre sumado a ciertos delitos con el fin de encerrarla nuevamente (básicamente, sacársela de encima una vez más) mientras que Mikael intenta probar la inocencia de su amiga y desentrañar el complot del sector privado del gobierno para sacar de la ecuación a Lisbeth.

Como si de la Guerra Fría se tratase, tanto La Sección, la rama privada del gobierno que mantuvo oculto a Zalachenko, como la Policía Interna (la Säpo) comienzan una persecución policial en la que los primeros intentan borrar todos los pasos de su existencia, mientras que los últimos intentan desenmascararlos. Hay seguimientos, hay fotos desde autos, hay robos, hay crímenes, todo se vale en la guerra por alcanzar su objetivo. Y en el medio, se encuentra Millennium, la revista de Mikael, que a toda costa intentará limpiar el nombre de Lisbeth Salander.

 Más que nada, la tercera entrega de Millennium es una película sobre personajes: todo gira alrededor de ellos. Tenemos a la inesperada Noomi Rapace en la piel de Libesth una vez más, una Lisbeth herida tanto física como psicológicamente, quien tiene que enfrentar por última vez a aquellos que tanto le han hecho daño en su corta vida; la interpretación de Noomi Rapace es como siempre magnánima, capaz de transmitirnos con un sólo gesto lo que su personaje está atravesando: SPOILERS la felicidad de saber que su padre ha sido asesinado por aquellos que lo protegían, sus caras mientras el juicio está en proceso, etc, son momentos impagables FIN SPOILERS Su imagen durante el juicio es una burla hacia aquellos que la están juzgando, pero le siente terriblemente bien verse así, tan punk. Es memorable también cuando Noomi recurre a los silencios para transmitir lo que está pasando por su mente. Más elogios no podrían describir su actuación. En oposición, el personaje construído por Michael Nyqvist se encuentra más en foco esta vez, más que nada porque Lisbeth se la pasa encerrada dentro del hospital y luego en la cárcel, por lo que sus personajes apenas tienen contacto humano (sí digital). Nyqvist es entonce el factor que moviliza la película, y así el espectador genera más empatía si no la había con el personaje. Ambos, Rapace y Nyqvist, tienen sus escenas de acción en determinados momentos de la película, aunque eventualmente Noomi sobresale con el enfrentamiento final contra su medio hermano en una fábrica abandonada: la escena es simplemente como me la imaginaba desde que leí el libro en Mayo pasado, y es una manera más que digna de cerrar la tirlogía en una nota alta, ya que ambos hermanos tienen sus fortalezas tanto físicas como psíquicas.

De más está decir que la cantidad de personajes involucrados en escena en el final es inmensa, y todos cumplen un papel más o menos correcto, aunque se destacan Lena Endre como la fiel Erika berger, y Annika Hallin como, ejem, Annika Giannini, la hermana abogada de Mikael que ayuda a Lisbeth durante el juicio.

Daniel Alfredson repite como director luego de la segunda entrega, y para hacerse cargo de una aparente pesada película, ha salido indemne, ya que supo capturar adecuadamente el tono que el libro destilaba; cierto es que faltan desde pequeños detalles hasta subtramas enormes del libro, pero la manera de lidiar con ella fue de algún modo satisfactoria. Me soprendió también que haya recreado tan fielmente escenarios como los que se encontraban en el libro (varios de estos escenarios cobraron vida delante de mis ojos, es como que salieron de mi mente o algo así) y la ominosa banda sonora de Jacob Groth esta vez elige acompañar en vez de sobresalir como lo hizo en las anteriores entregas; Alfredson y Groth han creado escenas de verdadera tensión que no requieren de un gran despliegue de acción para salir correctamente (el ataque en el hospital, el asalto al restaurante, el combate en la fábrica, etc)

Luftslottet som sprängdes es el cierre de una saga maravillosa que ha introducido tanto literaria como cinéfilamente a uno de los personajes más carismáticos, extraños y entrañables de los últimos años; es triste saber que hasta acá llega su historia, pero la travesía ha valido la pena y, quien dice, tal vez esos manuscritos de las novelas cuatro, cinco y seis algún día vean la luz. Por lo pronto, la saga se despide de la manera que se merece.


Calificación: B+

domingo, 2 de enero de 2011

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Flickan som lekte med elden)

Conocida también como 'La chica que jugó con fuego'

Año: 2009.
Género: Suspenso.
País: Suecia - Dinarmarca - Alemania.
Duración: 129 minutos.
Dirección: Daniel Alfredson.
Intérpretes: Noomi Rapace, Michael Nyqvist, Lena Endre, Sofia Ledarp, Georgi Staykov, Peter Andersson, Micke Spreitz, Yasmine Garbi, Paolo Roberto, Annika Hallin, Hans Christian Thulin, Jennie Silfverhjelm.

"Lisbeth Salander es la mujer más buscada del país. Dos colaboradores de Millennium, a punto de sacar a la luz un escándalo sobre el comercio sexual en Suecia, han sido brutalmente asesinados y las huellas de Lisbeth están en el arma homicida. Sin embargo, nadie puede encontrarla. Mientras, Mikael Blomkvist, editor jefe de Millennium, no cree lo que se dice en las noticias y sabiendo que Salander es feroz cuando se siente amenazada, está desesperado por encontrarla antes de que la acorralen. A medida que encaja las piezas del rompecabezas, Blomkvist se enfrentará a peligrosos criminales. Blomkvist saca también a la luz algunos datos desgarradores sobre el pasado de Salander. Puesta en manos de instituciones psiquiátricas desde los 12 años y declarada legalmente incapacitada a los 18, es una joven deshecha y confundida producto de un sistema injusto y corrupto. Sin embargo, Lisbeth es más un ángel vengador que una víctima indefensa, y arremete con ira sobre los que la han herido."

 El mito de Stieg Larsson sigue creciendo poco a poco; tras una atrapante primera entrega en Män som hatar kvinnor, la saga continúa con Flickan som lekte med elden, una trepidante secuela que si bien no está a la altura de la original ni de su contrapartida novelística, si tiene varios apartados que la hacen una secuela competente y no subpar como se piensa con frecuencia.

La historia de Millennium 2 sigue bastante bien la línea argumental de la novela homónima, aunque hubo bastante recortes por tiempo (si no, cada película duraría 4 horas o más) mayormente el periplo de Lisbeth en el Caribe y el caso de los homicidios seguido por la policía. Hay más escenas faltantes pero el núcleo original está, incluso el vago pasado de Lisbeth, que poco a poco se va desvelando y tomará un papel clave en los eventos de la tercera y última película. Habiendo leído los libros, sabía a qué atenerme, ya que ls historia se recondea con los tres libros, así que es aceptable que el más que confuso guión juegue un poco con el espectador no familiarizado con las novelas.
 Los que esperaban un misterio generacional como en la anterior Millennium acá no encontrarán eso sino un thriller a la carrera que involucra el tráfico de personas y la prostitución (temas candentes para el autor del libro) y la resolución de varios crímenes cuya conexión tendrá más de un sentido que lo que se está a la vista. Por eso es que esta entrega no cuenta con el mismo impulso que manejaba la trama de la predecesora, pero en resumidas cuentas es uns trama más que interesante que conecta perfectamente con la tercera parte.

Por supuesto, el alma fundamental recae en Noomi Rapace, una de las actrices más carismáticas que el cine europeo ha entregado en años; tras cimentar su carrera con la perfecta interpretación de Lisbeth Salander en la primera entrega, con esta segunda aumenta las dimensiones de su personaje en diferentes situaciones, ya sea emocionales o de pura acción - incluso se anima a jugadas escenas sexuales que sonrojarían hasta al más duro. Como acompañiamiento, Michael Nyqvist (aunque no es mi favorito) juega un Mikael Blomkvist más emocional y más en sintonía con su gemelo de tinta; Lena Endre sigue cumpliendo con su Erika Berger, y de los nuevos me encantó ver a Paolo Roberto ser, bueno, Paolo Roberto y Yasmine Garbi como Miriam Wu (no es lo que me esperaba... para bien) tienen una increíble escena con el mastodonte humano que encarna Micke Spreitz.

El director Daniel Alfredson no es Niels Arden Oplev, y el hecho de que diriga la segunda y tercera entregas hacen que ya nos acostumbremos a su estilo de filmación; no desentona, pero el aspecto de película mainstream que tenía la original se pierde por uno más comercial y televisivo diría, pero tanto que no se nota - es como si fuera una minisierie para HBO, con un poco más de calidad sin llegar a ser una película de pantalla grande hecha y derecha. Me gustó como Alfredson manejó la poca pero intensa acción que tiene la película, aunque el final fue algo light para tamaña explosión que representa tanto en la historia como en la sensación del director.

Sí estoy contento de que el músico Jacob Groth se haya encargado nuevamente de la música, ya que utiliza los mismos temas que me encantaron en la original (el clásico tema de Millennium y el tema que sonaba al final de la película) además de incorporar un tema que suena varias veces en etsa entrega y (si no vuelve a usarse en la tercera) sería EL tema original para la segunda parte de esta trilogía.

Flickan som lekte med elden no me resultó pesada en ninguno de sus 129 minutos de duración; es una gran secuela de esas que escasean, complementa brillantemente a la original y deja el terreno sembrado para el final de la trilogía, un final que, al menos en el libro, satisfacerá a todos los que buscaban un thriller político puro y duro. Noomi Rapace, candidata al Oscar inmediatamente.


Calificación: B+

sábado, 1 de enero de 2011

Los hombres que no amaban a las mujeres (Män som hatar kvinnor)

Conocida también como 'La chica con el tatuaje del dragón'

Año: 2009.
Género: Suspenso.
País: Suecia - Dinamarca - Alemania - Noruega.
Duración: 152 minutos.
Dirección: Niels Arden Oplev.
Intérpretes: Noomi Rapace, Michael Nyqvist, Lena Endre, Sven-Bertil Taube, Peter Haber, Peter Andersson.

"Hace 40 años, Harriet Vanger desapareció de una reunión familiar en la isla, que pertenece y es habitada, por el poderoso clan Vanger. Su cuerpo nunca se encontró, sin embargo su tío está convencido de que fue asesinada y de que el asesino es un miembro de su propia familia, una familia unida y a la vez disfuncional.
Contrata entonces a Mikael Blomkvist, periodista caído en desgracia y a la tatuada y salvaje hacker informática Lisbeth Salander para investigar el caso. Será, cuando la pareja relaciona la desaparición con un número de grotescos asesinatos de hace cuarenta años, que comiencen a desentrañar una oscura y horrible historia familiar. Pero los Vanger son una familia reservada, y Blomkvist y Salander están a punto de averiguar lo lejos que están dispuestos a llegar para protegerse."

 Ni soñando Hollywood podría hacer una versión tan cruda, violenta y audaz de la novela de Stieg Larsson, al menos no una versión tan fiel y demoledora como la adaptación sueca; es verdad que David Fincher está filmando esta versión que les menciono, y si llega a hacer una versión a la par de esta casi perfecta película sueca, me saco el sombrero imaginario, y reverencio al Hollywood que creí perdido.

 Millennium es una de las trilogías literarias más importantes de la década, y el hecho de que su autor muriera tristemente antes de ver el éxito mundial que tuvo su obra, la eleva a un podio superior (comparen el mismo caso que sucedió a la muerte de Heath Ledger y su memorable Joker) Lo curioso es que, mas allá de una trama de suspenso que involucra un misterio que lleva casi cuarenta años escondido y resulta intrigante la investigación y posterior resolvimiento, una de las protagonistas principales tiene tanto bagaje emocional, y está tan bien construída desde sus diferentes capas que es casi imposible no amarla. En un principio, la historia del crimen (que involucra crímenes atroces en contra de mujeres - al igual que la novela- ) no conecta hasta la mitad de la película con la peculiar Lisbeth Salander, pero cuando lo hace, hay más de una conexión con la violencia hacia las mujeres y su propia historia. Lisbeth es una persona más que cerrada, es desconfiada, pero a su vez es especialmente inteligente (tiene memoria fotográfica) y una habilidosa hacker, además de otras actitudes que se van descubriendo de a poco.

Con una duración promedio de dos horas y media, este efectivo thriller progresa paso a paso mientras la investigación del periodista Mikael Blomkvist avanza, descubriendo los secretos de la ancestral familia Vanger, cuyos parientes se asemejan bastante a icebergs vivientes. La colaboración con Lisbeth Salander será vital, y la relación que surge entre ellos es más que interesante (un punto álgido en el film) y todo se nota en la química que tienen Noomi Rapace y Michael Nyqvist: la primera por ser una presencia magnética en pantalla, y por representar un papel totalmente atípico y jugado en el cine (una escena de violencia sexual en particular que la involucra es una de las escenas más incómodas filmadas hasta la fecha) mientras que el segundo es un complemento pasivo que le aporta un nuevo matiz al personaje de Lisbeth.

 Siendo un ávido fanático de todos los libros, admito que esta adaptación es una versión muy cercana al libro, aunque severos detalles han sido dejados afuera, en especial uno que involucra el final de la película y que ha dejado a muchos espectadores a la deriva sobre la cambiante personalidad que representa Lisbeth Salander; la conclusión estaba mucho mejor explicada en el libro, aunque la escena final de la película se ha convertido en una de mis favoritas. No se niega que el director Niels Arden Oplev hizo un meticuloso trabajo en adaptar cada escenario para corporizarlo correctamente, y la isla de la familia Vanger, cada casa y la oscuridad de Estocolmo están magníficamente representados.
 Niels Arden Oplev tampoco se queda atrás mientras construye escenas repletas de tensión y acción de vez en cuando; no es que sea un thriller de acción ni mucho menos, es todo sobre los personajes y sus miserias así que la acción está mas que justificada llegando al final del metraje.

El arreglo musical realizado por Jacob Groth se justifica con tonadas sutiles que provocan más de un escalofrío y aporta una atmósfera más que lograda al misterio recurrente del film.

No es la perfecta adaptación que uno tiene siempre en mente, pero por todos los méritos logrados por esta realización europea, vale la pena revivir las aventuras de Lisbeth y Mikael en la pantalla grande. Noomi Rapace, camino a convertise en la joya europea de la década.


Calificación:A

viernes, 31 de diciembre de 2010

¡Arrivederci 2010!

Finalmente, el último día del año 2010 ha llegado. Para bien o para mal, este año a sido un verdadero escopetazo en la cara (o mejor dicho, dos) del calibre del que mi amor platónico Alice/Milla porta en la imagen vista arriba de ustedes.

 He pasado momentos únicos durante estos 12 meses, y siento que he crecido como persona un poco más, a sea por las buenas o malas decisiones que he hecho. Sí, ya sé, me puse un poco melodramático, pero si no lo hago ahora, cúando, y en dónde mas sino en mi propio blog?

De cualquier manera, muchas gracias a los incondicionales por seguirme otro año más y bancarme con mis desplantes y mis super sesudas reseñas, y recuerden que de ahora en más me pueden seguir con cada noticia desde el Facebook oficial de Cinefiloz ó desde la próxima a estrenarse página oficial, que sería Cinefiloz


Por si fuera poco, pretendo empezar el 2011 radicalmente, así que ya les tengo listas las reseñas de una de las trilogías más absorbentes que he podido ver durante este 2010, y me introdujo al personaje de mis sueños (que no es otra que la señorita que aparece en la foto de arriba mismo), y esa es Millennium, cuyas particulares reseñas de la trílogía en papel puede encontrar aquí: Parte I - Parte II - Parte III)

Sin nada más que decir, me despido. Que tengan un muy pero muy buen comienzo de año, coman mucho, tomen mucho, y ¡nos estamos leyendo en 2011!

GOODBYE Y'ALL!

jueves, 30 de diciembre de 2010

Lucksaw's 2010 Top Ten

Es increíble la velocidad con la que vino y se fué este 2010. El año, mal que mal, fue un trayecto bastante mediocre e irregular para el mundo del cine: hubo sorpresas, pero también hubo muchas decepciones, bastantes para mi gusto. Ahora, en el 3er Ranking Anual de Cine de Planet Rodriguez, voy a dar un repaso a lo que a mi entender fue lo mejor de este año que se escapa.
 Tengo que hacer un disclaimer para mencionar antes de empezar el conteo a las películas que por culpa de la distribución llegaron en 2010 a pesar de ser del 2009 (éstas son Avatar, Sherlock Holmes, An Education y Zombieland) y otras que les sucederá lo mismo en 2011 (127 Hours, Black Swan y Let Me In) Las veré en su momento pero si sé que eran contendientes férreas a ocupar un lugar en este conteo.

Bonus Track - DVD: Frozen - Con una idea bastante simple y espeluznante, el director Adam Green logró con un presupuesto mínimo y tes actores jóvenes muy convincentes una historia de supervivencia que no está lejos de pasar algún día. El frío no es el único enemigo acá, y poco a poco los ters incautos sabrán lo que les espera. Tensa a más no poder, es una lástima que nunca la veamos en cines por acá.

 Número 10 - Resident Evil Afterlife: Muchos se sorprenderán de ver a la cuarta entrega de la adaptación de uno de los videojuegos más asombrosos y reconocidos de Capcom, pero el que esté acá es por una sencilla razón; en un año en el que muchas secuelas de horror colisionaban en ver quién era la más taquillera de todas, realmente se preocuparon por ganarle a la otra y no se fijaron en su propio lío: ni Saw 3D fue un final honroso a la saga (y el 3D ni se lució) ni Actividad Paranormal 2 logró ser convincente. En cambio, Resident Evil: Afterlife (aunque no tiene una historia muy profunda) me encantó desde el momento que la ví, ya que es una gran película de acción (ver a Milla nuevamente pateandos traseros es impagable) y el 3D fue estupendo. Desde Septiembre hasta la fecha la he visto como 7 veces (una sola en el cine, though) y me encanta simplemente. Espero la quinta próximamente.

Número 9 - The Crazies: Otro apocalipsis vírico e iban... Esperaba una peli del montón, pero The Crazies empieza literalmente a los 3 minutos y apenas se detiene para respirar; el éxito de la cuestión fue que el espectador está en el mismo lugar que los pobladores de Ogden Marsh: no saben aboslutamente nada y ésa es la clave, no sobreexponer el asunto, y provocar una olda de crímenes y locura sin fin. Con un par de buenos actores como Timothy Olyphant y Radha Mitchell al frente, una excelente dirección por parte de Breck Eisner y escenas realmente terroríficas, The Crazies es una de las sorpresas del horror de este magro 2010.

Número 8 - Buried:  Ver sufrir a Ryan Reynolds por hora y media dentro de un cajón, enterrado en el medio del desierto árabe es la situación más tensa y asfixiante que van a ver en todo el año. Seguro, la premisa puede sonar a que aburre a los 20 minutos, pero el perfecto guión hace que una situación conduzca a otra naturalmente, y el horror claustrofóbico se adueñe de cada uno. Una vez más, es increíble que con tan poco se haga tanto; Ryan Reynolds demuestra que es un actor de peso además de una cara bonita, y el Rodrigo Cortés, que es un director a seguir. ¿El final? Bien gracias, casi lloro.

 Número 7 - Harry Potter and the Deathly Hallows - Part I: SI así fue la primera parte, no me quiero imaginar lo que será la segunda, la conclusión inminente de esta saga que nos acompañó por diez gloriosos años. Fueron tres largos años desde que todos terminaron la lectura del último libro, y en esos años muchos imaginaron cómo luciría todo en el final de la saga: poco se imaginaban que una exacta reproducción se llevaría a cabo este año. La reacción fue instantánea: a sala llena, todos liberaron al niño interior y disfrutaron, rieron, lloraron y se asustaron con la séptima entrega el joven mago. Y muchos no le tenían fé... Que Julio de 2011 llega ya, y que no llegue nunca.

Número 6 - Tron: Legacy: Me negué durante mucho tiempo a ver la original, hasta que la ví el día antes del estreno de su secuela. No sólo descubrí un mundo fascinante, sino que también desempolvé esa joya que durante años Disney se empeño en esconder. Tron: Legacy es realmente un legado en este nuevo mundo tecnológico que le hace los honores a la original ampliando y dimensificando el mundo digital de manera sorprendente: es la película de ciencia ficción y aventuras quele faltaba a este parco 2010. Y de Daft Punk no se puede decir más nada - son dioses del Olimpo.

Número 5 - The Kids are All Right: La familia todo lo puede, y más cuando es atípica, tan atípica que cuando surge un problema de lo más mundano, su vida de torna agitada, como la de cualquier familia promedio. La ironía embebida dentro de la trama de la película, así como también las potentes actuaciones por parte de Anette Bening y Julianne Moore, acompañadas por un elenco excepcional, hacen de esta comedia dramática una de las más intensas demostraciones  de sentimientos que cualquier película que se haya estrenado este año.


Número 4 - The Social Network: ¿Alguna vez alguno pensó cómo se había creado el Facebook? El negocio no es tan limpio como se imaginaban, y David Fincher se encargó de retratarlo sin medias tintas: traición pura y dura, personajes más que orgullosos y codiciosos (aparte de humanos) y una nueva dimensión para Jesse Eisemberg, un extraordinario actor que sacó a relucir sus dotes de la mejor manera. Interesante hasta el último momento.

Número 3 - Scott Pilgrim vs. The World: no encontré a ninguna persona que hasta ahora haya visto la película y no le haya gustado. Hecha especialmente por y para las generaciones consoleras de los años ochenta en adelante, Scott Pilgrim reinvindica al perdedor con suerte de una manera extrordinaria y ecléctica, dando a el espectador común un desborde de imaginación inaudito, y al fanático del cómic, una adaptación genuinamente potable, tanto como para hacer de lado las diferencias y abrazar al próximo ícono de culto con los brazos bien abiertos.

Número 2 - Inception: Admito que nunca ví Memento completa. O Batman Begins, aunque sí vi The Dark Knight y me pareció excelente. Pero Inception me llegó a otro nivel completamente diferente: tiene una historia que más de uno envidiaría haber escrito, tiene acción incesante, tiene personajes maravillosos, una banda de sonido increíble y un director que si no para de crecer va a terminar con la cabeza entre las nubes. En otras palabras, Inception es sublime, y los que la comparaban con Matrix, estaban muy equivocados... ¡es cien veces mejor!

Número 1 - Toy Story 3: ¿Que saga se puede jactar de hacer una película excelente, una secuela excelente y una tercera película que cierre la trilogía, excelente? Pueden estar seguros que Toy Story lo puede hacer, y con creces. El que no salga acongojado o con los mocos por el suelo cuando termine la película, no es humano, porque Pixar arremete con todo en este final trepidante de la saga con los juguetes más cariñosos que se vieron en pantalla y provoca un huracán de sensaciones en el espectador que con una sola pasada alcanzan y sobran para sentir (la ví tan sólo una vez en cines, y cada vez que recuerdo alguna escena o la famosa melodía - Yo soy tu amigo fiel - se me escapa una lágrima) Una tristeza sin final es saber que no volveremos a verlos en la pantalla grande. Se tardó diez años en hacer ésta película... y la espera valió la pena.

En el fondo, creo que decidí con el corazón la mayoría de las películas; algunas estarán altamente sobrevaloradas, y otras infravaloradas, pero posiciones más arriba o más abajo, están todas entre lo mejor que ví en el año, y estoy orgulloso de que cada una de estas películas me haya provocado y/o transmitido alguna emoción fuerte que haya durado durante todo el año. Espero que haya coincidido en la mayoría, y si piensan que faltan algunas, discutámoslo en los comentarios.

Miro de vuelta y pienso... no fue un mal año cinéfilo después de todo.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Tintero 2010

Como siempre, en el año no hice tiempo a ver todas las películas que hubiera deseado ver, además de ganas, ¿no? Y bueno, eso, acá va un listado de películas que me intrigaron y quisiera ver algún día futuro:

Acción

 Centurion
 Faster
 From Paris with Love
 The Book of Eli
 The Karate Kid
 True Grit

Animación
 
How to Train your Dragon
Tangled

Drama

127 Hours
Catfish
Eat Pray Love
Frankie and Alice
Hereafter
Monsters
Rabbit Hole
Somewhere
The Ghost Writer
The Runaways
Winter's Bone

Musical

Burlesque

Horror

Let Me In
Night of the Demons
Splice

Suspenso

After.life
Black Swan
Edge of Darkness
Possession
Shutter Island
The Tourist
The Town

Tal vez me falten un par, así que me gustaría que propongan las inolvidables y de visión obligatoria de este 2010.

Nota al pie: tengo que aclarar que un par ya he visto pero todavía no hice críticas convenientes (léase Kick-Ass, Scott Pilgrim y Millennium), igualmente les contestaré vía mensaje en el tema correspondiente.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Tron: Legacy

 Año: 2010.
Género: Ciencia Ficción.
País: Estados Unidos.
Duración: 125 minutos.
Dirección: Joseph Kosinski.

Intérpretes: Jeff Bridges, Garrett Hedlund, Olivia Wilde, Bruce Boxleitner, Michael Sheen.

 "Sam Flynn, un rebelde joven de 27 años, es atormentado por la misteriosa desaparición de su padre Kevin Flynn, un hombre que supo ser el desarrollador líder de v en el mundo. Cuando Sam investiga una extraña señal desde el antiguo Arcade recreativo de su padre - una señal que sólo podría haber enviado su padre - Sam se encuentra inmerso en un mundo digital en el cual Kevin ha estado atrapado por 20 años.  Con la ayuda de la temeraria guerrera Quorra, padre e hijo se embarcan en un viaje de vida o muerte a través del ciberuniverso, un universo creado por el mismo Kevin, que se ha convertido en un plano avanzado, repleto de vehículos, armas, escenarios y un despiadado villano que no se detendrá ante nada para prevenir su escape."

En 1982, TRON fue una película avanzada para su época, tan avanzada que tuvieron que pasar casi 30 años para que finalmente sea aceptada como esa obra de culto que es hoy en día. TRON: Legacy llega justo en el espacio temporal adecuado para hacer uso y abuso de las nuevas tecnologías digitales para narrar la vuelta al mundo digital que hace muchos años Steven Lisberger puso en marcha y ahora Joseph Kosinski ha elevado a la máxima potencia. El regreso, cual hijo pródigo, no podía ser mejor.

Kevin Flynn ha desaparecido. Un día simplemente no volvió a su casa y dejó huérfano a su pequeño hijo Sam (su madre ha muerto entre medio de las películas) Sam crece, y sigue los mismos pasos que su padre a su edad: es un genio con las computadoras, pero no trabaja para ENCOM, sino que cada año libera gratuitamente un programa por el cual la empresa ingresaría ganancias. Durante esta primera parte (todo en 2D hasta que ingresemos al mundo digital) hay más de un guiño a la original, tanto implícitos como explícitos: hay pósters y figurillas de la película a plena vista en la habitación de Sam, ENCOM sigue teniendo la misma puerta trasera enorme, y muchos goofs más que harán saltar al fanático al reconocer todo eso. También hace una aparición especial Alan Bradley, mucho más corta de lo que uno podría haber deseado.
  Charlas van, charlas vienen, inesperadamente Sam será empujado al arcade de su padre, en donde encontrará una sala de trabajo secreta y el cañón de Lora, que inevitablemente lo arrastrará al mundo digital de La Rejilla (¡?) (pésima traducción para The Grid)

El juego ha cambiado. The Grid ya no es lo que era, sino algo potencialmente mejor y más peligroso: todo luce espectacular y eso que se usan básicamente cuatro colores: azul, naranja, blanco y negro. Y eso no es nada: todo está updateado: desde los trajes de todos los programas que recorren el sistema, los juegos (ahora 100 % más peligrosos) los vehículos, todo está visualmente mejorado y con un atractivo visual que te deja la boca abierta. El programa CLU se ha hecho mandamás del mundo digital con mano férrea y ahora es un dictador encargado de eliminar a las imperfecciones; Kevin Flynn no está por ningún lado, y es tarea de su hijo encontrarlo para detener esta dictadura digital.
 Durante el camino (una de las más de 2 horas más entretenidas y alucinantes del año) hay varias revelaciones en las cuales se encaminan las ambiciones de cada personaje; algunas de estas vueltas son correctas aunque otras se vuelven un tanto absurdas. El guión escrito por Edward Kitsis y Adam Horowitz (entre cuyos créditos se encuentra la serie Lost) han conseguido un guión consistente y adecuado para esta secuela; amén del hecho que disminuya su potencia durante el intermedio, tanto la parte inicial como la final están repletas de secuencias de acción inolvidables.

El elenco es tan orgánico que uno se siente a gusto con ellos. La vuelta de Jeff Bridges (en un año bastante redituable para el actor) no es mejor, ya que resulta ser el alma de este mundo biodigital, y encima juega dos papeles: el del Kevin Flynn original y el de CLU, su alter ego maníaco tecnológico, rejuvenecido por técnicas digitales. Cabe destacar que aunque se note que no es real, si uno se esfuerza se nota, pero durante la mayoría de la película se deja ver y muy bien. Por momentos, Garrett Hedlund podría no ser la mejor opción para el papel del vástago de Flynn, pero el chico convence y tiene una dinámica especial, tanto con su padre como con Quorra, una especialmente bella Olivia Wilde que sigue sumando puntos en una carrera más que promisoria. Los tres juntos tienen las mejores escenas de la película, ya que son impecables. Michael Sheen es otro actor tan versátil que es increíble que no actúe en todas las películas de Hollywood: como Castor, el dueño del bar End of Line, se roba la escena siendo el personaje más psicodélico de ambas películas, la original y la secuela. Mención especial para Beau Garrett, una de las actrices más jóvenes y hermosas que han pisado la Meca del Cine.

Vuelvo a admirar a directores que con una opera prima logran entrar en escena de manera estruendosa. Pasó con JJ Abrams y vuelve a pasar con Joseph Kosinski: Joseph ha creado un espectaculo visual nunca antes visto, tan explosivo que te deja al filo de la butaca, tan explosivo y lleno de colores que deja a Speed RacerLegacy pálida en comparación, ya que no está tan descontracturada y no causará epilepsia en ninguno. Las escenas de acción, ya sean cuerpo a cuerpo o en vehículos de alta gama están excelentemente coreografiadas

El hecho de que sea una película asombrosa va más allá de todos los efectos visuales y que la película sea una cachetada enorme a los ojos: la banda de sonido de Daft Punk es colosalmente perfecta, ya que mezcla arreglos orquestales y estruendosos toques electrónicos - en definitiva, nunca una banda de sonido estuvo perfecta en cada momento de la película. Incluso el tema principal de la película es para parase y aplaudir (admito que casi lagrimeo en el final de la emoción de mirarla en el cine)

Tron Legacy es la cereza del postre que nos faltaba para cerrar este año de la mejor manera. Con una trama muy a la par de la original, más que correctas actuaciones, un despliegue visual intenso, una banda de sonido para el infarto, y escenas de acción demoledoras, Legacy es una secuela que no decepciona y que augura la vuelta próxima a este mundo digital (al menos, eso espero)

 

Calificación: A

domingo, 26 de diciembre de 2010

Scott Pilgim vs. El Mundo (Scott Pilgrim vs The World)

Año: 2010.
Género: Aventuras.
País: Estados Unidos - Reino Unido - Canadá.
Duración: 112 minutos.
Dirección: Edgar Wright.
Intérpretes: Michael Cera, Mary Elizabeth Winstead, Allison Pill, Kieran Kulkin, Ellen Wong, Anna Kendrick, Chris Evans, Brandon Routh, Jason Schwartzman, Mae Whitman.

 "Scott Pilgrim nunca ha tenido problemas para conseguir una novia. Las dificultades aparecen cuando quiere cortar. Mientras intenta deshacerse de su última conquista, Ramona irrumpe en su vida, pero no tarda en descubrir que la mujer deseada arrastra un bagaje nada tranquilizador: sus ex controlan su vida amorosa y están dispuestos a hacer lo que sea para eliminar la competencia. Scott se acerca cada vez más a Ramona, pero debe enfrentarse a los hombres de su pasado, que van desde un peligroso patinador, pasando por una estrella del rock vegetariana, hasta dos pavorosos gemelos. Si quiere hacerse con su corazón, deberá superarlos a todos."

No hay nada más satisfactorio como cuando uno espera durante mucho tiempo una película, y cuando finalmente puede verla, descubre que no sólo no es patética, ni mala, sino que es excelente (cada singular momento de ella) y es mucho más de lo que uno hubiera esperado que sea. Proviniendo de un material gráfico adorado por una infinidad de fanáticos durante seis años, el riesgo era mucho, pero en manos de un director más que capacitado para adaptar la historia (Edgar Wright, al cual muchos recordarán por otra excelente película, Shaun of the Dead) Scott Pilgrim es exactamente la definición de película nerd superfantástica que muchos ansiaron ver.

La peculiar historia de Scott Pilgrim comienza presentándonos a Scott y su grupo de amigos ensayando en la casa de uno de ellos para el próximo concierto de la banda que tienen, Sex Bob-omb. Vueltas van, vueltas vienen, terminamos conociendo a los personajes que estarán con Scott hasta el final de la película; una genialidad del director es presentar a cada personaje exactamente como lo hizo Bryan Lee O'Malley en la historieta: con carteles tipo cómic y pocos segundos para demostrar las actitudes diferentes de cada personaje - en definitiva, con una mirada ya sabés por dónde viene la mano con cada uno.
 Luego, Ramona Flowers. Esta estrambótica chica de peinado raro y colores más raro aún cautivará a Scott desde el primer momento en que él la ve - ¡en sus sueños! - a lo cual el muchacho no cejará en su empeño de conquistarla. Peeeeero... Ramona viene con bagaje emocional, siete bagajes para ser exactos en forma de ex-novios, contra los cuales Scott deberá luchar para ganarse al amor de su vida.

 La influencia de los videojuegos pesa y mucho tanto en la historieta gráfica como en la película; como si de niveles se tratara, el protagonista debe derrotar a cada enemigo final que se le cruce para llegar a su meta final. En el camino irá desarrollando una historia de amor con su querida Ramona, mientras que resiste los embates de sus enemigos y su anterior novia, Knives Chau, a quien la separación no le ha hecho nada bien. Pero más allá de ser un videojuego en pantalla grande (uno excelente, por cierto) Scott Pilgrim ahonda en otras cuestiones, como la amistad, la camaredería, el día a día en la vida de los jóvenes adultos, y por sobre todas las cosas, qué pasa cuando el amor verdadero se nos presenta y tenemos que luchar por él.

El gran peso de que la trama funcione son sus personajes, y creo que con Scott Pilgrim es una de las películas que adaptan un cómic o videojuego que tiene un elenco soñado, casi rozando la perfección: es como si los personajes hubieran saltado desde el cómic hacia la vida real. Y no sólo en apariencia, sino también en personalidad y caracterización: Michael Cera, el eterno perdedor, es Scott Pilgrim, así como Mary Elizabeth Winstead es casi casi la Ramona ideal. El elenco sigue: Chris Evans está igual, Brandon Routh y su Todd Ingram igual de idiota que en el cómic, Wallace Wells no es lo que imaginaba, pero es extremadamente hilarante, Knives Chau es todo un acontecimiento (Ellen Wong llegará lejos), Allison Pill es sarcástica a más no poder con su Kim Pine, Anna Kendrick es la hermana Pilgrim perfecta, Jason Schwartzman es el villano final lleno de humor (no le pega tanto) pero es igual, igual. Un logro terriblemente grandioso.

Explotando el hecho de tener un elenco perfecto, el director Edgar Wright supo captar la esencia desenfrenada y visualmente estruendosa del cómic, sumado a todas las referencias pop del momento, el ritmo de Scott Pilgrim es el adecuado para una propuesta tan desarticulada y poco común; casualmente, es lo que alejó a mucha gente de Speed Racer, y el mismo efecto se generó con ésta película, ya que sufrió un fracaso taquillero, aunque su status de obra de culto sigue aumentando con el pasar de los días.

Visualmente, es todo un espectáculo; de cuando en cuando, hay recuadros con infomarción y status de los personajes (videojuego, ¿ven?) hay onomatopeyas cual cómic de Batman, y muchas referencias visuales más que sorprenden, aparte de momentos extraordinarios que estarían geniales en la vida real. Todo acompañado por una banda de sonido en la que colaboró el mítico perdedor Beck, que ayudó en el score y en las canciones que interpretan Sex Bob-omb (espero que se vicien con Garbage Truck y Threshold)

 Scott Pilgrim es una de las mejores películas del año: rápida, innovadora, agradable y revolucionaria, como si de un videojuego estuviéramos hablando; los méritos de Edgar Wright como director acá lo avalan una vez más. Una obra de culto en proceso, eso es lo que es Scott Pilgrim vs. El Mundo.
 

Calificación: A

viernes, 24 de diciembre de 2010

¡Happy Holidays!

Desde Planet Rodriguez les deseo una Feliz Navidad, rodeado de seres queridos, mucha comida, bebida y regalos para todo el mundo!

Un abrazo muy grande para todos, disfruten y les dejo un trailer de una de mis favoritas de Navidad (aunque sea mala, la adoro igual):



¡FELICES FIESTAS!

jueves, 23 de diciembre de 2010

And Soon the Darkness (2010)

Año: 2010
Género: Suspenso.
País: Estados Unidos - Argentina - Francia.
Duración: 91 minutos.
Dirección: Marcos Efron.
Intérpretes: Amber Heard, Odette Yustman, Karl Urban, Adriana Barraza, Michel Noher, Cesar Vianco.


"Stephanie  y Ellie se encuentran en la escapada femenina perfecta, ya que han viajado a una exótica villa en Argentina para retozar en el sol, hacer comprar y coquetear con los hermosos pueblerinos. Luego de una intensa noche de fiesta en un bar, las chicas dsicuten y Stephanie sale a pasear en la mañana para calmarse. Cuando regresa, Ellie ha desaparecido. Encontrando signos de disturbio, Stephanie piensa lo peor y acude a la policía por ayuda, pero las autoridades locales ya se encuentran con las manos ocupadas por otras desapariciones de mujeres extranjeras. Escéptica de la competencia del alguacil, encuentra ayuda en Michael, un americano que se hospeda en el mismo hotel. Juntos se sumergen en una búsqueda desesperada por Ellie, pero Stephanie pronto se da cuenta de que confiar en las aparentes buenas intenciones de Michael la puede llevar lejos de la verdad. Con el peligro acercándose más y más, y con el tiempo agotándose, Stephanie debe encontrar a su amiga ants de que la noche caiga sobre ellas."

Es increíble la cantidad de problemas mortales que pueden tener los gringos en otros países que no sean suyos. Películas como Hostel y, en este caso, Turistas, se acercan a las vacaciones perfectas que salen tremendamente mal. Pero mientras Hostel era un ejercicio en puro gore y Turistas también era gore pero también tenía bastante suspenso, And Soon the Darkness opta por un thriller implícito casi libre de sangre. Si al menos no utilizara la sangre para seguir una veta de suspenso más creíble, sería pasable, pero ni eso se logra en la fallida ópera primera de Marcos Efron.

Tal es el caso de Steph y Ellie, dos amiguísimas que se vienen de viaje al norte de Argentina; la una es la responsable del grupo, mientras que la otra es la alocada y vistosa, que se tiene que hacer ver en cualquier lugar. Problemas van, chicos vienen, la cuestión es que pierden su ómnibus al aereopuerto y no tienen otro hasta el siguiente día, así que salen a pasear; quejas y una amiga siendo una perra hacia la otra, terminan separadas y Ellie es secuestrada. Y hasta acá recien pasó la mitad de la película.

And Soon the Darkness trata (demasiado) por aparentar ser una película de suspenso, pero se queda en el intento. Poco y nada son los momentos en los que realmente para algo interesante, aunque promediando el final hay un par de sopresas interesantes pero muy obvias, aunque se encarguen de hacer parecer que la película va y viene.

Amber Heard y Odette Yustman pueden hacer poco y nada excepto paliar el asunto con papeles básicamente unidimensionales: Amber no es creíble ni cuando llora, y Odette zafa pero porque le tocó el papel de zorra, y le sale bien. Karl Urban vino a cobrar el cheque, y Adriana Barraza tiene un papel muy chico, lejos del grandilocuente papel de hechicera pagana que hizo en Drag me to Hell. Hay algunas caras argentinas conocidas por series, y no se si es genial o paupérrimo verlos hablar en inglés y encima hacer de villanos.

Es un poco triste ver que el director Marcos Efron empiece su carrera con esta película, porque potencial tiene, sino basta con mirar los hermosos escenarios que tiene Argentina que Marcos grabó para sentirse satisfechos. Pasta de director tiene, pasta de guionista, no. El guión es el mayor inconveniente, ya que la película dura hora y media y el ritmo impuesto es lento, pero no es culpa del director sino del guión insulso y desabrido.
 
Tengo que destacar la banda de sonido que hizo tomandandy: se volvieron santos de mi devoción con la increíble banda de sonido que crearon para Resident Evil: Afterlife y ya los venía siguiendo desde Right at your Door y Los Extraños, y acá no hicieron uno de esos scores ruidosos, sino que utilizaron sonidos autóctonos y crearon música ambiental que, bueno, le sirve al ambiente.

And Soon the Darkness pudo haber sido genial, pero no es ni mala ni buena, sino que está en el limbo. Tiene escenarios fabulosos y exhuberantes (orgullo patriota el mío) pero no tiene una buena historia sino un cliché andante, no tiene francamente buenas interpretaciones, y apenas provoca suspenso. Un fallido estrepitoso.


Calificación: C