jueves, 12 de enero de 2012

Historias Cruzadas (The Help)

 Conocida también como 'Criadas y señoras', 'Vidas Cruzadas' y 'El Color de los Sentimientos'

Año: 2011
Género: Comedia dramática.
País: Estados Unidos.
Duración: 137 minutos.
Dirección: Tate Taylor.
Intérpretes: Emma Stone, Viola Davis, Octavia Spencer, Bryce Dallas Howard, Jessica Chastain, Allison Janney.

"Mississippi, año 1964. Skeeter es una chica de la sociedad sureña de Estados Unidos, que regresa de la universidad decidida a convertirse en escritora, pero que revoluciona la vida de sus amigos –y la de una pequeña localidad de Mississippi— cuando se propone entrevistar a las mujeres negras que han pasado su vida cuidando a prominentes familias de la zona.  Aibileen, el ama de llaves de la mejor amiga de Skeeter, es la primera en hablar, para consternación de sus amigos de la cerrada comunidad negra.
  A pesar del peligro que esto significa para las antiguas amistades de Skeeter, la colaboración entre ella y Aibileen continúa, y pronto más mujeres –con mucho que decir- se atreverán a contar sus historias. En este camino, se forjarán nuevos lazos y hermandades, pero no sin antes atravesar con esfuerzo y sufrimiento los cambios que llevarán a una nueva época."

 Historias sobre el racismo, las conocemos de memoria, ya que han habido tantas como público para cada una de ellas. No es nuevo que Hollywood ama este tipo de propuestas dramáticas, pero el público ya nota la temática agotada. ¿Que hace entonces que The Help haya sido un éxito rotundo de taquilla en 2011? La respuesta es contar una historia racial con toques de humor sensibles y apoyarse en un elenco extraordinario para llevar a flote este tumulto de historias cruzadas que son una delicia para los ojos.

 Eugenia 'Skeeter' Phelan es una joven periodista que regresa a su pueblo natal en Jackson, Mississippi para descubrir que nada ha cambiado: las criadas negras, así como la mayoría de la población negra de Jackson,, todavái siguen sometidas al yugo del racismo por la comunidad blanca, lideradas por la infame y popular Hilly Holbrook, que domina a las jóvenes madres de jackson con puño de hierro y no deja entrar a su grupo selecto a la nouveau riche Celia Foote, una joven extremadamente cariñosa. Las historias de Skeeter y su familia, Hilly y sus amigas, y la de Celia se entrecruzarán junto a las de las criadas, representadas a la cabeza por Aibileen y Minny, cuando Skeeter planee una historia que es demasiado buena para no ser contada, y demasiado peligrosa para las criadas si se llega a saber que estan involucradas en el asunto.

 El director Tate Taylor adaptó el libro de su amiga personal Kathryn Stockett en una historia de más de dos horas de duración que pocas veces decae y que siempre mantiene ese ritmo constante entre el drama puro y la comedia picaresca más divertida; cierto es que en algunos momentos se recurre al golpe bajo para emocionar al espectador a toda costa, pero el balance general es bastante positivo. Nunca Taylor se pasa de la raya, incluso en los momentos más tensos del film cuando hay un asesinato (tranquilos, ninguno del elenco principal) y el ambiente es bastante ominoso y oscuro; el tono está bien tratado y no se recurre a mostrar un cadáver, sino insinuar. Todo se insinúa. Aplausos también por la increíble recreación de los años '60, una verdadera joyita.

 Sin embargo, más allá de la historia, la ambientación y la correcta dirección, The Help se destaca por sobre otras películas del género por un elenco absolutamente profesional que descolla en cada escena. El núcleo principal es el protagónico de Emma Stone, tan radiante y fresca como siempre, sumando un papel divertido y cálido a su currículum; pero las palmas se las llevan Viola Davis y Octavia Spencer como las criadas Aibileen y Minny respectivamente, quienes tienen una química sorprendentemente creíble y le dan el realismo necesario a la historia como para querer ver la película con ellas dos en todas las escenas. Hay muchos rumores de Oscar para ambas, del todo merecidos, ya que son las verdaderas joyas del film.

Acostumbrado a verla en papeles de fémina en peligro, la imagen de Bryce Dallas Howard me cambió totalmente al ver a la déspota que interpretó en Hilly Holbrook, una dama de cuidado, llena de prejuicios y con una imagen pública intachable. Otra pequeña sorpresa fue la Celia Foote de Jessica Chastain, la joven explosión del 2011 que rueda un personaje sufrido, con una historia de vida terrible, pero que nunca baja los brazos y nunca deja que la sonrisa se le vaya de la cara. Hermosa.

 Divertida, emocional, profunda, The Help es una historia conocida, impulsada por una dirección soberbia y un elenco magnánimo, tanto que hace de la película una propuesta imperdible para aquellos que gustan de los dramas combinados con comedia ligera.


Calificación: A

lunes, 9 de enero de 2012

Martha Marcy May Marlene

Año: 2011
Género: Drama.
País: Estados Unidos.
Duración: 102 minutos.
Dirección: Sean Durkin.
Intérpretes: Elizabeth Olsen, Sarah Paulson, Hugh Dancy, John Hawkes, Brady Corbet, Louisa Krause.

"Martha es una joven que sufre un repentino trastorno mental en medio de su intento de recuperar una vida normal tras escapar de una secta y de su carismático líder. Busca ayuda en su hermana mayor Lucy, de la que estaba distanciada, y en su cuñado, pero Martha no tiene ni capacidad ni voluntad para revelar la verdad sobre su desaparición. Cuando sus recuerdos desencadenan la aterradora paranoia de que su antigua secta podría aún estar acosándola, la línea entre ilusión y realidad empieza a difuminarse para Martha."

 Mientras los minutos de Martha Marcy May Marlene iban corriendo, no pude dejar de sentir una sensación de perturbamiento absoluto mientras la protagonista, Martha, intenta despegarse (sin conseguirlo) de uno de los eventos más traumáticos y significativos de su vida. A medida que avanzamos en este tortuoso camino, bordeando el horror puro, podemos apreciar también el nacimiento de una estrella: Elizabeth Olsen.

 En mi memoria, esta es una de las únicas películas que retratan a un culto de una manera espeluznantemente humana: ellos viven de la tierra, tienen sus propias reglas, retorcidas, pero reglas al fina, y hacen crecer su rebaño, por llamarlo de alguna manera, atrayendo gente joven, ingenua y sin rumbo en la vida. Es raro ver entonces cómo una joven tan perspicaz y avispada como Martha haya caído en las redes del calmo pero pérfido Patrick y su grupo, pero hay tantas cosas que no sabemos de la vida anterior de Martha, y hay tan pocas cosas que la película apenas difumina en ese aspecto que es tarea del espectador imaginar los detalles que faltan.
  Por razones tampoco muy claras, Martha escapa del culto y llega hasta una seguridad latente, cuando su hermana mayor la acoge en su hogar, pero los resultados del lavaje de cerebro y de la filosofía de vida de Patrick ya ha afectado lo suficiente a Martha como para dejarla en un estado de paranoia absoluto, totalmente perdida entre lo que es el pasado, el presente y sus memorias.

 Es difícil no sentirse apenado por la situación de Martha y su familia. Años han pasado las hermanas sin verse, y cuando finalmente se reúnen, la menor presenta un comportamiento inusual y bastante errático que desconcierta a la sangre de su sangre. Este comportamiento está tan bien interpretado por la novata Elizabeth Olsen que casi casi se siente como si la historia fuese verídica y realmente existiera Martha. De seguro, existen muchos casos parecidos, pero la película se siente casi como un documental antes que una ficción gracias al tremendo trabajo de Olsen, quien ya deja oir los rumores de Oscar. El duro elenco no hace más que resaltar a Elizabeth, con una Sarah Paulson frágil, vulnerable y eximia, un Hugh Dancy correcto y un escalofriante John Hawkes, que vuelve a lucir razones de por qué estuvo nominado por su trabajo en Winter's Bone.
 
 La historia construída por el director y guionista Sean Durkin transmite más con imágenes que con palabras: hay planos de una belleza inusualmente triste y melancólica, aunque también hay momentos en los que se coquetea pesadamente con el horror puro y real, como la intrusión a las casas. Otros momentos hermosamente aterradores pueden ser la iniciación al culto, o la Canción de Martha, un tema interpretado por el propio John Hawkes que te lleva al borde de las lágrimas de la pena, la congoja y la desesperanza que compone. Si tuviese que describir a la película con una palabra, esa sería desesperanza.
 Hablando del abrupto final que tiene la película, tengo dos teorías que siempre encajan, o es la una o es la otra: la primera, es que los directores dejan finales ambiguos para que uno construya el que pasa después en su mente y elija su porpia historia; la segunda, es que al finalizar la pelícual no tenían un final satisfactorio para ofrecer y dejan el panorama abierto. Quiero creer que en este caso es la primera opción, pero el final es tan rotundo que tuve que investigar diferentes opciones hasta centrarme en qué podrái significar ese final.

  Martha Marcy May Marlene es uan historia profunda y difícil, deprimente y desoladora, conducida por una potente Elizabeth Olsen difícil de olvidar, un elenco regio y un director atento y entregado. Imperdible.


Calificación: B+

viernes, 6 de enero de 2012

Misión Imposible: Protocolo Fantasma (Mission: Impossible - Ghost Protocol)

Año: 2011
Género: Acción.
País: Estados Unidos - Emiratos Árabes.
Duración: 133 minutos.
Dirección: Brad Bird.
Intérpretes: Tom Cruise, Jeremy Renner, Simon Pegg, Paula Patton, Michael Nyqvist, Anil Kapoor, Léa Seydoux, Josh Holloway, Tom Wilkinson.

"Acusados por el ataque terrorista que voló el Kremlin, Ethan Hunt, el agente de la Fuerza de Misión Imposible es desautorizado junto con el resto de la agencia cuando el Presidente inicia el 'Protocolo Fantasma'. Abandonado sin recursos ni apoyo, Ethan debe encontrar la forma de limpiar la reputación de la agencia y prevenir otro ataque. Para complicar más las cosas, Ethan se ve obligado a llevar a cabo esta misión con un grupo de fugitivos de la Fuerza de Misión Imposible cuyos motivos personales no conoce totalmente."

 Con cada entrega nueva, la serie Misión Imposible sigue escalando en calidad. JJ Abrams dejó el listón muy alto con su Misión Imposible III en 2006 (increíblemente, su ópera prima) y ahora le pasa la antorcha a otra primera vez, en este caso del director Brad Bird, cuyas películas de animación se encuentran entre lo más querido de Pixar (Los Increíbles, Ratatouille) y ahora da el primer gran salto hacia el live-action.
 Misión Imposible - Protocolo Fantasma está a una lejana distancia de la primera película de 1996, distancia no en calidad sino en el camino evolucionado de su trama, aún con mucha acción y espionaje pero con dosis de comedia para alivianar la tensión que provocan las infartantes escenas orquestadas en esta excitante entrega.

 Protocolo Fantasma comienza a toda marcha: ya desde la primera escena tenemos el prácticamente cameo de Josh Holloway (si, sigue teniendo la misma chispa que Sawyer en Lost) corriendo a toda marcha por una azotea en Budapest para rápidamente dar paso al platillo principal antes de los títulos de crédito: el escape de Ethan de una prisión en Moscú. La historia no es para tirar manteca al techo, sino que está bien construída por dos personas que saben de espionaje: Josh Appelbaum y André Nemec han trabajo en la serie Alias, así que por ese lado estamos cubiertos. No hay gran profundidad en los personajes, sino que la historia (con un trasfondo de guerra nuclear) se encarga de llevar al pequeño equipo de la FMI a parajes exóticos y exhuberantes de un lugar a otro, pero lo que nos interesa es ver cómo se las arreglan los personajes de turno de salir de las situaciones más delicadas con los artefactos más novedosos, para ser honestos.
 Dichas escenas no serían nada, claro, sin la voluntad de hierro del elenco, a la cabeza de un Tom Cruise que regresa cual ave Fénix a una de las sagas que más popularidad le otorgó: los años no vienen solos, pero Tom los disimula bastante bien y le pone todo el cuerpo a la situación. De sólo saber que hizo todas sus escenas sin dobles (sí, escaló ESE edificio el mismo) hace que uno lo aplauda de pie. El resto del elenco brilla junto a Cruise, desde el actor en alza Jeremy Renner en un trabajo más que correcto, pasando por la fuerza femenina de turno en la potente Paula Patton y llegando hasta el alivio cómico de Benji, el perosnaje robaescenas de Simon Pegg que tiene los momentos más hilarantes y divertidos de toda la película. Juntos hacen un buen equipo con interesante química.

 Por el lado del equipo villano, ciertamente me da pena que el villano de Michael Nyqvist esté deslucido y con poco desarrollo, en comparación con la hermosa, seductora y peligrosa asesina Sabine interpretada por la carismática Léa Seydoux.Vladimir Mashkov y Anil Kapoor completan un poco esta grilla villana que juntos no le llegan a la altura del villano de Phillip Seymour Hoffman en la anterior.

 ¿Se podía dudar de Brad Bird? Un poco, si, pero una ligera duda ya que no haría un proyecto de este tamaño si no estuviese seguro. ¡Y vaya que logró noquearnos! Bird tiene un ojo especial para la dirección, visión que se puede comprobar en las tensas y milimetradas escenas que pueblan el metraje: la infiltración en el Kremlin, la espectacular y colosal operación en Dubai, en donde cada escena es imperdible y maravillosa, e incluso al desenlace en Bombay no le falta acción, artilugios y momentos adrenalínicos.

 Por supuesto, la música imperdible de Michael Giacchino vuelve a engalanar cada escena de arriba a abajo, con un toque sutil cuando se lo requiere y rimbombante en las escenas tensas; de tener una simple queja, me hubiera gustado que se jugase por modernizar un poco la canción original de la serie, que la hubiera arreglado un poco como hicieron en los trailers y no decantarse por la versón original. Creo que eso le hubiera dado un aire diferente a los créditos y a todo momento en el que se usa la melodía.

  Misión Imposible -Protocolo Fantasma es a la saga lo que fue Fast Five a Rápido y Furioso: secuelas de calidad que aumentan lo conseguido en anteriores entregas, con escenas de alto voltaje de acción que se reducen lo necesario para respirar y seguir corriendo. Imprescindible de ahora en más seguirle la pista a la próxima entrega luego de esta sólida entrega.


Calificación: A-

jueves, 5 de enero de 2012

Quiero matar a mi jefe (Horrible Bosses)

Año: 2011
Género: Comedia.
País: Estados Unidos.
Duración: 98 minutos.
Dirección: Seth Gordon.
Intérpretes: Jason Bateman, Jason Sudeikis, Charlie Day, Jennifer Anniston, Kevin Spacey, Colin Farrell, , Jamie Foxx Donald Sutherland, Julie Bowen.

"Para Nick, Kurt y Dale, lo único que haría sus monótonos trajines diarios más llevaderos sería triturar a sus intolerables jefes. Renunciar no es una opción, entonces, con la ayuda de unos cuantos tragos de más y cierto consejo de dudosa reputación de un ex-convicto buscavidas, los tres amigos fabulan un enrevesado plan aparentemente infalible para deshacerse de sus respectivos empleadores…para siempre. Solo existe un inconveniente: aún los planes mejor pensados son solo tan infalibles como el cerebro que los ideó."

 Hollywood sigue con una racha imparable de comedias este 2011 que pasó. Crazy, Stupid, Love demostró que puede tomar una situación dramática y convertirla en tragicomedia, y Bridesmaids probó que un grupo de mujeres malhabladas y bien personificadas podían llevar adelante una película. Horrible Bosses sigue el camino de la comedia guarra que consolidó la saga The Hangover y un poco Bridesmaids, y toma el sueño de todo trabajador para convertirlo en una comedia pura y dura que tiene una multitud de escenas extremadamente graciosas combinadas con un elenco estupendo.

¿ Que pasaría si en una noche de borrachera decidieras con tus amigos de toda la vida trazar un plan para eliminar a los respectivos jefes, uno una persona más grotesca que la otra? Cuando no es una maniática sexual es un cabrón sin escrúpulos o un pisoteacabezas insufrible. ¿Cual es el punto límite? El trío de amigos los descubrirá tarde o temprano cuando vean que renunciar no es una opción a salvarse del trío infernal de empleadores.
  Primero indecisos, pero con el correr de las horas, las situaciones se hacen más asfixiantes (y más divertidas para el expectador) y pronto están buscando un asesino a sueldo; el primer y fallido intento contiene un cameo imperdible de parte del Hombre Elástico y luego aparece el pequeño gran salvador encarnado por Jamie Foxx, el indescriptible Hijo de Puta Jones, quien los asesorará en la trama que este grupo ha planeado, una especie de Extraños en el Tren de Hitchcock. Revelar más sería arruinar la historia.

Hay otro trío, pero este se encuentra detrás de cámaras: se trata de los guionistas, cuya cara más reconocida, se podría decir, es el joven John Francis Daley, a quien puede reconocerlo como el doctor Sweets en la serie Bones. Junto a Michael Markowitz y a Jonathan M. Goldstein una historia escasa en originalidad pero abundante en situaciones demasiado graciosas y hasta casi avergonzantes que tienen que sufrir los protagonistas. Encadenando una situación tras otra, la película transcurre sólidamente durante su hora  media de metraje, lo justo y necesario para entretener convincentemente. Los diálogos no se privan de ser racistas, homófobos, llenos de prejuicios e políticamente incorrectos, lo mismo que las numerosas escenas con las que se encuentran los amigos, pero es lo que busca el espectador en este tipo de propuestas y las expectativas se cumplen con creces.

 Lo que resulta más convincente de la película es el elenco, inesperado y fabuloso, visto desde ambas partes del asunto. El trío de amigos se maneja correctamente con una camaredería muy cordial y creíble; mientras Bateman hace un correcto trabajo y Sudeikis se sostiene, la revelación es el joven Charlie Day, quien se roba más de una escena, en particular, luego de aspirar accidentalmente cocaína. Impecable. Jugando de visitantes tenemos a los jefes, uno más detestable y psicótico que el otro, pero para nada lejos de ser un estallido de risa con cada aparición.
 Primero, hablamos de Jennifer Anniston: acostumbrada a interpretar a su famosa Rachel una y otra vez en todas las películas que hace, esta comehombres insaciable fue toda una revelación para mí, ya que finalmente la vi desde otra óptica (quiero creer que no fui el único). Luego tenemos al idiota interpretado por Colin Farrell, un cocainómano que no se puede creer como sigue vivo después de aspirar tanta droga: un papel despreciable que le cayó perfecto al irlandés. En la cima de la aberración laboral tenemos a Kevin Spacey, que se gana todos los laureles como el implacable presidente/vicepresidente de la empresa donde trabaja el personaje de Bateman, una persona ególatra que se roba la película en todas sus apariciones.
 Finalmente tenemos al asesino negro Motherfucker Jones, que si bien no desentona totalmente con la película, le aporta un detalle gracioso a la trama, cortesía de un siempre efectivo Jamie Foxx.

 Horrible Bosses es, a mi parecer, una película de mejor nivel que The Hangover II, incluso le juega cabeza a cabeza con la primera entrega de aquella serie. Desvergonzada, negrísima, despreocupada, con un elenco bien cronometrado y fabuloso, es una gran comedia picante y morbosa. Han sido advertidos.


Calificación: B+

miércoles, 4 de enero de 2012

Las aventuras de Tintin: El secreto del Unicornio

Año: 2011
Género: Aventuras.
País: Estados Unidos - Nueva Zelandia.
Duración: 107 minutos.
Dirección: Steven Spielberg.
Intérpretes: Jamie Bell, Andy Serkis, Daniel Craig, Simon Pegg, Nick Frost, Toby Jones.

 "El curioso e insaciable joven periodista Tintín y su leal perro Milú descubren que la maqueta de un barco contiene un secreto explosivo. Arrastrado por un misterio centenario, Tintín se encuentra en el punto de mira de Ivan Ivanovitch Sakharine, un diabólico villano que cree que Tintín ha robado un valioso tesoro vinculado a un cruel pirata llamado Rackham el Rojo. Pero con la ayuda de Milú, el mordaz y cascarrabias capitán Haddock y los torpes detectives Hernández y Fernández, Tintín viajará por medio mundo, siempre yendo un paso por delante y siendo más astuto que sus enemigos en una persecución para hallar el lugar donde finalmente descansa 'El Unicornio', un navío hundido que puede contener la clave de una cuantiosa fortuna... y de una antigua maldición.

Desde alta mar hasta la arena de los desiertos del norte de África, cada giro inesperado arrastra a Tintín y sus amigos a niveles más irrefrenables de emoción y peligro, demostrando que cuando alguien se arriesga a perderlo todo, no existen límites para lo que pueda llegar a hacer."

  Agradezco a Cinescondite por la oportunidad de ver la película en función de prensa.

Si hace unos años me hubieran dicho que el Rey del Entretenimiento, Steven Spielberg, se uniría al neozelandés Peter Jackson para un proyecto en conjunto animado, no lo hubiera creído. Teniendo a Tintin delante mío, admito que la dupla funciona y, combinando los mejores expositores del cine de aventuras de ambos directores tenemos en Las Aventuras de Tintin un film de lograda calidad que representa una historia de aventuras rimbombante y con varias pizcas del incombustible Indy Jones.

 Hasta este mismo momento, conocía la existencia de Tintin pero nunca jamás se me había ocurrido leer una de sus historietas. No era que no me interesasen... pero sí, no me interesaban. Al entrar a la sala de cine, sólo conocía la historia del intrépido periodista por los avances y ya; no voy a decir que descubrí un mundo nuevo al completo, sino que es una agradable mescolanza de diversas aventuras con muchas influencias Spielbergianas y Jacksonianas, sin ir más lejos, las tremendas escenas de persecución que le hacen honor al nombre de estos dos directores. Estos guiños al cine de estos dos grandes no es copia ni nada parecido, sino como un propio homenaje a las películas de Jones, a las increíbles corridas en King Kong de Jackson y más; también está la presentación inicial de créditos, que me hico acordar inmediatamente a la vista en Atrápame Si Puedes, de Steven.

 La historia y el guión, a cargo de Steven Moffat (Doctor Who), Edgar Wright (director y guionista de las excelentes Shaun of the Dead y Scott Pilgrim vs. The World) y Joe Cornish (Attack the Block), todos provenientes del Reino Unido, le aportan un aire europeo a la trama bastante palpable; será por eso que mucho a los americanos no les ha gustado y sí ha explotado los mercados europeos (no olvidemos que el creador de Tintin, Hergé, era belga) La historia que se dearrolla en Tintin es bastante básica, siendo una aventura que se mueve de un punto A a un punto B y luego a C siguiendo diferentes pistas y el camino de los villanos también, pero no por eso se le quita el hecho de que durante todo su metraje resulta entretenida. Spielberg no haría una película de aventuras que no fuese entretenida, no entra en sus cánones sino.

 Técnicamente, Tintin es impecable: imaginen la calidad de animación visual de Monster House y de El Expreso Polar juntas; ahora, amplíenla por diez y tienen el resultado de Tintin. Sé que esta tecnología de captura animada puede resultar un poco extraña de ver a los ojos de uno como espectador (échenle la culpa a ese efecto llamado uncanny valley) pero las expresiones captadas de todos los personajes son fabulosas y casi casi reales. Pensé que los movimientos se iban a ver un poco ralentizados, poco humanos como es un clásico en este tipo de películas, pero me resultaron fluidos y reales. La calidad, impresionante, y un verdadero punto para Steven en su primera incursión en territorio animado.

 Las voces de los personajes, una vez que descubran quienes son, están fantásticas a cargo de los irreconocibles Jamie Bell, Andy Serkis y Daniel Craig, estos dos últimos haciendo un trabajo tan supremo que sus voces no se distinguen para nada. Serkis, con el magnífico trabajo hecho en Rise of the Planet of the Apes y acá debería ganarse la nominación ya para la carrera a los Oscars este año.
 Y claro, no podía faltar la usual colaboración con el compositor John Williams, que hace un trabajo correcto con la música, que acompaña interesantemente a este aventurilla del periodista del jopo colorado.

 Las Aventuras de Tintin se planteo como una trilogía, aunque su destino queda por saberse a la espera de la recaudación mundial del film; tomandola por separado, Tintin es una destacada aventura animada con escenas de acción desenfrenada, personajes bien construidos y graciosos y que apunta a una (o varias) secuelas. Esperemos que lo logre, porque es entretenimiento de calidad para toda la familia.


Calificación: B+

domingo, 1 de enero de 2012

Loco y estúpido amor (Crazy, Stupid, Love)

Año: 2011
Género: Comedia dramática.
País: Estados Unidos.
Duración: 118 minutos.
Dirección: Glenn Ficarra y John Requa.
Intérpretes: Steve Carell, Rya Gosling, Julianne Moore, Emma Stone, Marisa Tomei, Kevin Bacon, Analeigh Tipton, Jonah Bobo.



"A los cuarenta y pico, el conservador Cal Weaver está viviendo el gran sueño: un buen trabajo, una linda casa, unos hijos encantadores y está casado con su amor de la secundaria. 

 Sin embargo, cuando Cal se entera de que su esposa Emily lo ha engañado y le pide el divorcio, su vida “perfecta” se desmorona rápidamente. Lo que es peor, en el mundo de los solteros de hoy, Cal, quien hace décadas que no sale con una chica, es el arquetipo de la torpeza. Ahora el desafortunado Cal pasa sus tardes libres solo y enfurruñado en el bar y ha tomado como compañero de penurias al buenmozo jugador treintañero Jacob Palmer. 
 En un intento de ayudar a Cal a sobreponerse de lo sucedido con su esposa y a empezar a vivir su propia vida, Jacob le abre los ojos a Cal para que vea las diferentes posibilidades que se abren frente a sus ojos."

 Crazy, Stupid, Love es de esas comedias con candor genuino que vemos muy de vez en cuando; es una mirada incisiva a las relaciones de hoy en día con un buen toque de comedia pero que nunca pierde ese ángulo filoso con el que la dupla de directores y su guionista encaran esta deconstrucción de las relaciones humanas cotidianas.

Conozcamos a los Weaver, una prototípica familia compuesta por un anodino papá Cal, una despampanante mamá que está bellísima en sus cuarentas, un hijo adolescente y una hija apenas entrando en la pubertad, niñera adolescente incluída. No terminamos de ver los créditos que esta rutinaria familia da un giro de 180 grados al proponerle mamá Weaver el divorcio a papá Weaver, desencadenando la divertida y dramática trama que veremos a continuación.

En mis ojos, Crazy, Stupid, Love debería ser considerado un gran manual sobre cómo tratar las crisis familiares, ya que todos los puntos de vista de los integrantes de esta trgicomedia se toman en cuenta. En primer lugar tenemos a Steve Carell como el patriarca fuera de onda que queda a la deriva cuando su mujer le corta la correa y queda a merced de un mundo que no conoce: el mundo de la soltería. En ese mundo se encontrará con el rebelde mujeriego Jacob, que lo tomará bajo su ala y lo convertirá en un gigoló irresistible. Mientras tanto, la madre Weaver lidia con las consecuencias de su indiscreción marital, mientras que su hija pequeña no se entera de nada y el adolescente Robbie atraviesa un período difícil: su primer amor, nada más y nada menos que de la niñera.
 Desde otra perspectiva tenemos a Hannah, una joven y promisoria abogada que, una noche, se ve en la mira de Jacob el mujeriego, dándose el lujo de rechazarlo. Ambas historias, aunque se sienten inconexas, se unirán brillantemente en el tercer y caótico acto de la película, hecho que provocará más de una sonrisa.

 Para sostener el inteligente guión de Dan Fogelman (con razón me gustó tanto, si es el mismo escritor de mi querida Tangled y de las dos Cars), Crazy, Stupid, Love se vale de un elenco con mucha química para llevar adelante esta comedia: sigo sin poder tragar completamente a Steve Carell, pero su papel acá se sintió sincero, quizás un poco cercano a aquel perdedor en The 40 Year-Old Virgin; Ryan Gosling sigue en alza y, en contracara al silencioso conductor en Drive, acá le pone todo el cuerpo (cuerpazo, diría yo) a este mujeriego irresistible; Julianne Moore y Marisa Tomei están muy correctas, pero la una me gustó más en The Kids are All Right y la otra me pareció más sólida en The Ides of March; al principio, pensé que Emma Stone iba a estar deslucida en la película, pero cuando todas las fichas encajaron, su querible Hannah demuestra porqué Emma es la nueva Julia Roberts. Mis aplausos también van para dos personas que no son grandes estrellas, pero le dieron a la película un sabor inusual: el primero es Jonah Bobo, a quien tal vez recuerden por ser el nenito de Zathura, ahora crecidito y toda una revelación acá; la segunda es Analeigh Tipton, que encarna a la niñera algo volátil de los Weaver. Ver a Analeigh es toda una sorpresa porque es unaexparticipante de uno de mis programas favoritos, America's Next Top Model, y verla en Hollywood fue todo un shock y una sorpresa: esta chica sí puede actuar, y eso que se lo venían repitiendo siempre en el programa. Más allá de las grandes estrellas, Jonah y Analeigh me sorprendieron mucho mucho.

 Si quieren ver una comedia de esas que dejan huella, Crazy, Stupid, Love tiene que ser su elección. Cuando muchas comedias juegan a enganchar al espectador por el lado de lo burdo, ésta se permite apostar por abordar situaciones en las que uno no puede dejar de sentirse identificado con los personajes. Tiene alma, y eso es lo que les falta a muchas comedias.


Calificación: A-

sábado, 31 de diciembre de 2011

¡Ciao 2011!

 Otro año más que se nos escapó volando. No puedo creer que ya estemos en el último día de 2011, los días se me escaparon de las manos prácticamente.

2011 fue un año raro para mí. Raro porque no lo sentí tan combativo para conmigo como lo fue el 2010, y aunque tuve tropezones fueron los menos que los más. Tuve momentos imperdibles así como tuve momentos tristes de despedidas que no me hubieran gustado hacer, pero como ya le dije a esa personita tan especial para mí, 'No te vas de esta serie que es mi vida, vas a hacer apariciones especiales'.

  Personalmente, creo que avancé un poco más y no me veo tan fracasado como el año pasado, creo que logré un par de cosas por las que estoy orgulloso de haber invertido tiempo y esfuerzo, y sé que en el futuro me reportarán igual o más felicidad y placer que lo que ya lo hacen. Estoy orgulloso, por ejemplo, de participar de la plantilla de escritores que posee Cinéfiloz, una plataforma de cine que poco a poco creó un mosaico étnico y me conectó con gente de otros países. Día a día la página va creciendo y cada vez nos visita más gente: algo bien debemos estar haciendo. Desde ya, le agradezco enormemente a Manu por haberme permitido trabajar codo a codo (virtualmente) con él y por confiar en mí.

 Plano universidad: en un momento en el que creía que iba a tirar todo por la borda, las cosas mejoraron. Mea culpa, no voy a decir que trabajé duro para lograrlo, sino que algunas fichas cayeron en su lugar y pude progresar. Ya sé que siempre prometo que voy a mejorar el año que viene, que voy a estudiar más, pero esta vez, I mean it, si no lo hago... Esto es go big or go home. Aunque me falta mi otra mitad para apoyarnos mutuamente todos los días, estoy rodeados de compañeros y amigos extraodrinarios, así que juntos saldremos adelante.

 Me faltan pulir un par de detalles en mi vida personal, sé que en algún momento lo tendré que hacer, pero todo a su tiempo, ya va a llegar, no desespero. Bueno, sí, mis amigos no me dejan mentir, he desesperado un poco durante el año, pero es la sal de la vida, ¿no?

Y acá estoy, pensando previamente 'No, no voy a escribir un último adiós al 2011' pero lo hice, y me descargué de lo lindo. ¡Gracias 2011, no te extrañaremos (tanto)! Ahora recibamos con un abrazo al 2012 y todos los misterios y sorpresas que nos trae.

SEE YA IN 2012!

viernes, 30 de diciembre de 2011

Lucksaw's 2011 Top Ten

 Otro año más y no puedo creer que este año haya terminado tan rápido. El 2011 fue un goce visual con secuelas a diestra y siniestra y las siempre bien recibidas joyitas inesperadas, hubo más sorpresas que decepciones, incluso entre los tanques Hollywoodenses que llenaron las pantallas de los cines.

 Nuevamente, estoy en la incómoda y triste posición de decir que debido a os tejes y manejes de las distribuidoras me he quedado sin verme películas como The Girl with the Dragon Tattoo, Mission: Impossible - Ghost Protocol, War Horse, Hugo o las que más destilan Oscars en su trama, como Shame, The Iron Lady, We Need to Talk About Kevin o Young Adult, películas que algunas entraban directamente en este conteo u otras que tenían todas las chances de poder entrar. Con el tiempo podré verlas, pero me siento menos mal conmigo mismo al aclarar que podrían haber tenido un lugar acá.

 Bonus Track/DVD - The Woman: la retorcida mente del escritor americano Jack Ketchum (un tipo al que el propio Stephen King venera) se une a la oscura psique del director Lucky McKee para armar uns historia donde los recovecos más inhóspitos y peligrosos de la mente humana quedan al descubierto. No todos los monstruos viven en los bosques, y las mayores fechorías de la película las cometerá un aparentemente correcto abogado de familia que tiene más de un oscuro secreto en su patio trasero. Impecablemente interesante y peculiarmente violenta.

 Número 10 - Final Destination 5: La fatídica The Final Destination sería el colofón de esta saga sobrenatural. Irónicamente,  la película resultó un fiasco en calidad, pero fue la que mayor recaudación de las películas tuvo. Dos años después, Final Destination 5 llegó a los cines, y nadie daba un peso por ella... irónicamente, terminó convirtiéndose en la secuela más espectacular desde la primera entrega. Con una escena premonitoria extensa, dolorosa e impresionante (uno de lo saccidentes mejor orquestados de la saga) Final Destination 5 se encargó de desarrollar una trama interesante y llenar el metraje con muertes llenas de suspenso en situaciones cotidianas: ya nunca vas a mirar con los mismos ojos una rutina de destreza, una cirugía láser o una sesión de acupuntura. Cuando creí auqe ya estaba todo perdido, la saga ha ganado mi corazón nuevamente.

Número 9 - Rise of the Planet of the Apes: Nadie en su sano juicio pensaba que una precuela a la icónica Planet of the Apes funcionaría. Luego del mal sabor de boca que originó la remake de Tim Burton en 2001, los monos estaban fuera de escena, hasta que el simio Caesar dejó a todos callados con una historia en la que por una vez, el protagonista no es un humano, sino el villano. El trabajo de Andy Serkis dandole vida a Caesar es tan impresionante que están bogando para que le dan una chance en la próxima entrega de premios Oscar, chance más que merecida ya que se ha ganado el reconocimiento. Habiendo sido recibida unánimemente por el público y la crítica, las secuelas se están haciendo pedir... ¿será que las tendremos?

 Número 8 - Super 8: Si uno remueve de los créditos a JJ Abrams y lo pone a Steven Spielberg como director, nadie se daría cuenta del cambio, ya que Abrams ha logrado emular perfectamente lo que es el cine de aventuras del tío Steven con Super 8, un film lleno de nostalgia con claras referencias hacia el cine temprano de Spielberg. Las relaciones interpersonales entre los protagonistas y su familia encajan perfectamente con el misterio alienígena en el que se ven inmersos los jóvenes de turno, sumado a las tensas escenas de suspenso y las impresionantes escenas de acción, cortesía del incurable JJ. Si extrañás The Goonies e E.T, Super 8 te va a ahcer revivir esos momentos.

Número 7 - Paranormal Activity 3: Tras levantar polvareda con la primera entrega y dormirse en los laureles con la segunda, la saga paranormal más famosa de los últimos años regresa fuerte para volver en el tiempo y contarnos cómo se originó la terrible persecuta sobrenatural de la familia de Katie y Kristi. Fuerte en mitología y fuerte en escenas no aptas para cardíacos, Paranormal Activity 3 ocupa un digno lugar junto a la original en cuanto a escenas infartantes, ya que los quince minutos finales son lo más escalofriante que me toco ver este 2011.

Número 6 - Scream 4: Once años tardó en regresar la saga que pateó el tablero del género y se burló del mismo, pero acá estamos, el equipo a vuelto a las andadas y Ghostface se calza la máscara una vez más para atacar. Elevando la apuesta en esta nueva década, el nivel de autosuficiencia y de crítica hacia un género bastardeado por las remakes y secuelas, Scream 4 logra reírse de todas ellas y de sí misma sin perder el rumbo nunca y, quizás, con el/los villano/s con una agenda siniestra más que entendible. A medio camino entre la nostalgia de volver a ver al grupo de vuelta y la necesidad de darle un empujón más a la saga, Wes Craven y compañía han logrado la mejor secuela de la saga.

 Número 5 - X-Men: First Class: Los mutantes necesitaban una lavada de cara después del polémico capítulo final de la trilogía y de la tibia recepción que tuvo la historia en solitario de Wolverine. Nunca pensamos que obtendríamos tanto: First Class es una de las mejores historias de ciencia ficción del año, rellena de personajes que ya conocíamos pero puestos bajo otra luz, vistos desde otra perspectiva y conociendo sus costados más brillantes y también los más oscuros. Acompañando a este excelente estudio de carácter, tenemos una atrapante historia de aventuras y acción, en donde no faltan las lecturas de mentes, las ondas láser y el metal retorcido. La secuela, más que obligatoria.

 Número 4 - Drive: Una de las experiencias más inesperadas, hipnóticas y sugerentes que vi este año. Manejada (sic) por una inspirada y destructora actuación de Ryan Gosling,  Drive es una pequeña gran historia: tensa, arrítmica, particular, no hay palabras para expresar lo brillante que es esta película, y lo mucho que provoca en el espectador. Con un elenco muy bien conformado, el director Nicolas Winding Refn es una fuerza a tener en cuenta en Hollywood.

 Número 3 - The Help: Tomando como punto de partida la racia ocurrida en los años sesenta en Estados Unidos, el director Tate Taylor se inspira en el libro de Kathryn Stockett para ponerse en la piel de una joven escritora que se une a dos veteranas criadas negras para contar la historia de sus vidas y lo que significa ser criadas de los blancos. Con grandes dosis de humor y drama, The Help cuenta una historia de injusticias y desprecios con una mirada cálida y atenta y, claro, con las poderosas actuaciones de Viola Davis y Octavia Spencer, ambas material directo para los Oscars 2012.

 Número 2 - Bridesmaids: La comedia no es lo mío, usualmente paso de largo cuando estrenan una, pero Bridesmaids fue diferente, y para cuando transcurrieron los primeros diez minutos, ya estaba enamorado de ella. Quizás fue por la hilarante trama, quizás fue por la magnética interpretación de la fabulosa Kristen Wiig, pero además de ser LA comedia del año, y probablemente LA comedia de los últimos años, Bridesmaids se ha convertido en una de mis favoritas de todos los tiempos. Los diálogos son estupendos, los personajes secundarios son maravillosos (la robaescenas de Melissa McCarthy es simplemente indescriptible), las escenas de comedia están contrastadas soberbiamente con los momentos de drama, todo confluye armoniosamente en esta perfecta comedia.

 Número 1 - Harry Potter and the Deathly Hallows: Part 2: No sólo es el final de una extensa pero excelente saga, sino que es el final de algo más, algo simbólico: es el final de un viaje para mí como para millones de jóvenes que crecimos con la historia de un joven mago destinado a la grandeza. La segunda parte de este episodio tuvo un impacto mayor que la primera porque significó el final absoluto, y porque tuvo las escenas más esperadas que muchos ansiaban ver desde que terminaron el libro en 2007. Siete libros y siete películas nos trajeron hasta este final, una despedida emotiva, triste, llena de adrenalina y lágrimas. ¡Hasta siempre, Harry Potter!

Así que aquí estamos, llegamos al final de este conteo. Siéntanse libres de comentar, despotricar, insultar, remarcar y demases en los comentarios. Con gusto los escucharé a todos. Y esperemos que el Top Ten del 2012 no me sea tan difícil de elegir como lo fue éste.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Todo Oscuro, Sin Estrellas

 Con los años, la prosa de Stephen King se vuelve más puntillosa, más perfecionada, más malvada y más emotiva. Los años no vienen solos para el Tío Steve, y en cada libro nuevo demuestra porqué es el Rey del Horror. En Todo Oscuro, Sin Estrellas, le bastan 4 historias cortas para llevarnos por cuatro viajes repletos de emociones, historias en las cuales el común denominador son personajes comunes, con vidas comunes que son empujados a situaciones extraodinarias. Pero vamos, entremos a este mundo en donde todo es oscuro, y sin estrellas...

 1922: La primera novela corta del libro es una confesión extendida de como un simple granjero comete las peores decisiones de su vida y arrastra consigo a su hijo de quince años; en el afán de guardar para sí la granja familiar, al contrario que su pérfida esposa, que quiere venderla a una gran empresa e irse a la gran ciudad, Wilfred James orquesta la muerte de su esposa, para lo cual necesita la ayuda (y el silencio) de su vástago. La sabida muerte llega, pero lo importante de la historia es lo que sucede luego del brutal asesinato, y cómo afecta a los sobrevivientes, que enfilarán directo hacia la locura. Quizás no sea la nouvelle que más se destaque dentro del libro, pero 1922 aporta un vistazo a lo que debió y debe sentirse vivir en el medio de la desolación. Por supuesto, el sello de horror King está presente y el final es escalofriante.

Camionero Grande: La sorpresa grande. Nunca hubiera esperado que un cuento basado en el rape & revenge (violación y venganza) fuera tan preciso, descomunalmente emotivo y que se pudiera empatizar tanto con la protagonista, una amable escritora de novelas de suspenso que es violada y mancillada brutalmente por un camionero en el medio de la nada, para sobrevivir por los pelos y luego emprender su propia venganza. Lo más chocante de la historia es la morbosidad con la que Stephen cuenta todos los pasos del brutal ataque de Tess (aunque siendo un lector veterano de King, estoy acostumbrado a ello) y, por otro lado, la cantidad de referencias al género del horror que hace al autor. Stephen no es un autor que se quede anticuado y mete todos los detalles de última moda, como el uso de Twitter, GPS, Firefox, etc: su prosa no queda obsoleta en el tiempo, es bastante actual. También nos da un vistazo interno a lo que debe ser la cabeza de un escritor, ya que Tess, luego de su percance, se inventa voces que la ayudan a dar sus siguientes pasos; ojo, no es que está loca, sino que se inventa voces para exteriorizar su estado mental actual. Camionero Grande es mi favorito de esta antología.

 Una extensión justa: el relato más corto pero no por eso el menos intenso. Harry Streeter es un hombre de mediana edad que tiene una familia normal, pero un cáncer mortal le está quitando la vida poco a poco. Por esos fortunios de la vida, se cruza con el Diablo en persona (nada de Elizabeth Hurley esta vez, sino un viejo que vende chucherías al costado de la autopista) que le ofrece revertir su suerte y pasársela a alguien que odie profundamente. El beneficiario es su mejor amigo, al que todo le fue excelentemente bien en la vida y hasta se llevó la que podría haber sido la mujer de sus sueños. El Diablo está en los detalles, y la vida de uno y del otro dará un vuelco espectacular en una historia que se disfruta cual placer culpable. La frase final cierra brutalmente una historia que quedará para la posteridad.

Un buen matrimonio: En la historia final de esta recopilación, un matrimonio de casi treinta años se viene abajo en un santiamén cuando la esposa se cruce inadvertidamente con el pequeño escondrijo de su marido en el garage. Darcy así deberá repensar toda su vida de ensueño con una persona tan puntillosa que nunca dejó entrever lo que estaba por debajo de la superficie. Tenemos en Un buen matrimonio el relato más íntimo de cómo uno puede salir adelante con una persona a la que creía conocer no es quien dice ser. No se puede tirar la vida por la borda en un solo segundo, y las decisiones que toma la protagonista son difíciles, pero justificadas. Una narración madura y que pocas veces se encuentra entre la prosa de Stephen cierra con un moño estas historias geniales.

 Con la extensa La Cúpula (leer reseña aquí) y Todo Oscuro, Sin Estrellas, Stephen King sabe que todavía tiene la chispa para atrapar al lector en sus novelas únicas y malvadas. No puedo esperar a ver que se trae entre manos con 11/22/63

 Calificación: Muy Bueno

lunes, 26 de diciembre de 2011

Secretos de estado (The Ides of March)

 Conocida también como 'Los Idus de Marzo' ó 'Todo por el poder'

Año: 2011.
Género: Thriller.
País: Estados Unidos.
Duración: 101 minutos.
Dirección: George Clooney.
Intérpretes: Ryan Gosling, George Clooney, Phillip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Geoffrey Wright, Evan Rachel Wood.

"Un miembro del staff de un futuro candidato a presidente de los Estados Unidos recibirá un curso intensivo sobre 'política sucia' durante su participación en la campaña electoral."

Que la política no me interesa, no es para nada nuevo, realmente la detesto y  si a veces tengo un pequeña motivación para entender los engranajes que mueven al país, termino rápidamente volviendo a mis anteriores pensamientos cuando veo toda la malversación de los más poderosos para conseguir un poco más de poder.
Secretos de Estado (traducción interesante de la críptica The Ides of March) es un intrigante vistazo a los tejes y manejes dentro de una campaña política, y demuestra cómo los políticos no distan tanto de esas traicioneras chupadoras de sangre que lo hacen todo para conseguir un marido con dinero y poder.

 George Clooney vuelve al estrado directorial y toma la historia teatral de Beau Willimon para narrar la historia de Stephen Meyers, un extremadamente joven vicepresidente de campaña para el candidato a presidente demócrata, el gobernador Mike Morris (un apático pero fuerte y tenebroso George Clooney) . La fuerza de convicción con la que trabaja Stephen al lado del veterano jefe de campañas Paul Zara (el usualmente brillante Phillip Seymour Hoffman) es increíble aparte de contagiosa, ya que todos quieren trabajar alrededor suyo y, en palabras del jefe de campaña de la oposición, hasta los que lo odian lo aman. Y, claro, Stephen es un buenmozo de aquellos, así que no tardará mucho en verse enredado con una de las participantes femeninas de la oficina.

Los tires y aflojes en la campaña parecen ser los usuales, y el candidato Morris tiene chances de convertirse en candidato oficial si consiguen el apoyo de un senador algo inescrupuloso. Todo marcha sobre ruedas hasta que la catástrofe sucede: el positivo Stephen se entera de un oscuro secreto acerca de su idolatrado candidato, un secreto que lo pone en una situación nada provechosa. Teniendo una moralidad impecable, ¿que hará? ¿Se lo contará a la prensa y destruirá su carrera presidencial? ¿O se quedará callado y apoyará a un mentiroso hacia la banca de Estados Unidos? El tiempo se le escapa cuando poco a poco lo quieran borrar de la campaña de un plumazo, algo por lo que ha trabajado toda su vida, y eso sí que no va a permitir que le arrebaten...
 Si hay algo en lo que se destaca soberbiamente Secretos de Estado es en el tránsito que hace durante la película el ya inclasificable Ryan Gosling: comenzando con un joven lleno de vigor, idealista y carismático qu terminará su viaje enlodado, metafóricamente hablando, oscuro y corrompido. Las interacciones que más dan a reconocer estos estados son, primero, la charla en el restaurant con la interna Molly (la siempre hermosa Rachel Evan Wood), una escena donde el flirteo está a la orden del día y hasta resulta encantadoramente atrevida; y luego, los momentos de Gosling con Seymour Hoffman y Clooney, en donde la desesperación del personaje de Gosling se siente a través de esos ojos desvalidos y llenos de miedo y frustración.

Tal cual lo fuera Doubt hace unos años con Meryl Streep, Secretos de Estado es un film que sin grandes actuaciones no sería nada, ni sería tan atractiva para el ojo del espectador medio: tras que la trama política puede desalentar a más de uno y las vueltas maquiavélicas de la historia pueden quedar perdidas en el camino, es una película que no se destaca ni por la sobria dirección de Clooney ni la nada especial banda sonora. Es para tener en cuenta el guión, autoría del mismo Clooney, el mismo Willimon y Grant Heslov, y los grandes actores involucrados, como el retorcido jefe de campaña que personifica Paul Giamatti o la entrometida reportera compuesta por una Marisa Tomei más que particular: admito que es una de las actrices más odiadas por quien les escribe porque nunca le pude encontrar la vuelta a su actuación, pero acá me cerró la boca con una reportera que busca la primicia a toda costa moviendo sus influencias.

 Secretos de Estado puede que no sea para todos, pero aquellos abonados a los thrillers políticos encontrarán uno particulrmente atrapante y con un puñado de excelentes actuaciones. Correcta sin más.


Calificación: B